Esa universidad tiene tres sindicatos pero solo dos acataron un paro de 48 horas que se extenderá hasta este viernes. A la oficina del servicio médico de los obreros le hurtaron varios equipos hace 15 días y está inoperativa.

Caracas. Casi 10.000 empleados suman entre personal administrativo y obreros en la Universidad Central de Venezuela (UCV), según estimó José Bastidas, secretario general del Sindicato Nacional de Trabajadoras y Trabajadores de la UCV (Sinttraucv). A estos, la casa de estudios les adeuda los beneficios del bono y la beca escolares del periodo 2016-2017, entre otros. Y aunque aseguran que la universidad recibe los recursos para cancelar esos pagos, son “muy pocos” los trabajadores que tienen ese dinero en sus cuentas.

“La deuda es de la UCV con sus trabajadores. Este reclamo es en contra de la gente que recibe el dinero para el funcionamiento de la universidad y se hacen los locos y no nos pagan. Nos deben el bono escolar del año 2016-2017 que es de 100 % de nuestro salario, y además la beca escolar que es del 30 % del sueldo, mensual”, explicó el dirigente sindical.

En la UCV hay tres sindicatos de trabajadores: el Sindicato Único de Trabajadores de la UCV (Sutraucv), el Sindicato Nacional de Trabajadores Administrativos de la UCV (Sinatra), y por último, el que integra el oficial de seguridad Bastidas.

“No todos los sindicatos van a acatar el paro. Nosotros [Sinttraucv] vamos a realizar acciones de protesta la próxima semana, pero las demás organizaciones sindicales sí fueron a paro porque la excusa de ellos es que no los van a incluir en la tercera discusión de la contratación colectiva entre el Ministerio de Educación Superior y el Ministerio del Trabajo”, detalló.

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El 8 de febrero del año en curso, Bastidas junto con un grupo de obreros trancaron las entradas de la UCV y hasta quemaron cauchos porque había incumplimiento en los pagos de parte de la Oficina de Planificación del Sector Universitario (OPSU), pero hoy él asegura que esta ya envió los recursos a las cuentas de la universidad y “ningún trabajador ha recibido el primer bolívar de los que nos toca”.

Para Bastidas, la primera exigencia es que se cancelen las deudas, sin embargo, no duda en hacer hincapié sobre el alto índice de inseguridad que hay en todos los espacios del campus. Incluso informó que al área destinada para el servicio médico de los obreros le robaron los equipos hace 15 días y está paralizada.

“La inseguridad está carcomiendo muchos espacios. Hay laboratorios que ya dejaron de funcionar porque no tienen equipos”, sentenció.

Foto referencial: Miguel González



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