2018 cierra como “el peor año de la historia” de todos los sectores productivos del país

Fedecámaras afirma que más de 50 % del parque industrial que continúa operando trabaja a menos del 20 % de su capacidad, el sector construcción se encuentra paralizado en 95 %, y cerca de 40 % de los comercios bajaron sus santamarías. “El Gobierno durante este año ratificó su tendencia de controlar la actividad privada y manejar desordenadamente la macroeconomía”, expresó Carlos Larrazábal, presidente del gremio empresarial.

Caracas. El año no finaliza mejor que como inició, al contrario, cierra como “el peor de la historia” para todos los sectores productivos de Venezuela, afirma Fedecámaras, y las cifras lo demuestran. En 2018 más de 50 % del parque industrial que continúa operando trabaja a menos del 20 % de su capacidad operativa, el sector construcción se encuentra paralizado en 95 %, y cerca de 40 % de los comercios bajaron sus santamarías.

Además, Conindustria calcula que este año dejaron de operar cerca de 1000 empresas privadas, y el sector agropecuario apenas cubrió 20 % del consumo nacional, según Fedeagro.

Carlos Larrazábal, presidente de Fedecámaras, afirmó que en 2017 nunca se pensó que la situación alcanzaría los niveles en los que se encuentra Venezuela al cierre de este año. El Gobierno durante este año ratificó su tendencia de controlar la actividad privada y manejar desordenadamente la macroeconomía, expresó.

En su mensaje de fin de año, el gremio empresarial aseveró que 2018, sin duda alguna, “es el resultado devastador de un modelo político que tiene como objetivo la destrucción de las libertades económicas, de la empresa privada y la libre iniciativa”.

El comunicado señala que el país sufre los embates de una hiperinflación originada por el “pésimo” manejo monetario, cambiario y fiscal del Gobierno, y que pasa a la historia como la “peor” de Latinoamérica y una de las peores del mundo.

Efectivamente, en noviembre la inflación interanual cruzó el alarmante umbral de 1.000.000 %, ubicándose en 1.299.724 %, la más alta de la historia de la región, de acuerdo con la Comisión de Finanzas y Desarrollo Económico de la Asamblea Nacional (AN).

Otras cifras ofrecidas por la instancia parlamentaria también evidencian el “colapso” de la economía venezolana. Durante el tercer trimestre de 2018, la economía se contrajo 29,8 % por la caída de la producción petrolera, la hiperinflación, la migración, la falta de confianza en el modelo económico y el descenso del consumo. Además, la inflación pasó de 84,2 % en enero a 144,2 % en noviembre, siendo este el séptimo mes consecutivo que registra una tasa mensual superior a 100 %. En mayo fue de 110,1 %.

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12 meses en hiperinflación

Un salario pulverizado

Henkel García, analista financiero y director de Econométrica, explica que la hiperinflación —que cumplió su primer aniversario el mes pasado— es un fenómeno que se lleva todo por delante y arrasa no solamente con el poder de compra de cada bolívar en circulación, sino también con el poder adquisitivo de los ciudadanos.

En el mensaje, Fedecámaras afirma que el salario se pulveriza día a día junto con el patrimonio de las empresas y de los ciudadanos y se destruye el valor de la moneda. De acuerdo con el Centro de Documentación y Análisis para los Trabajadores (Cenda), el salario mínimo de 1800 bolívares apenas alcanzó para adquirir 4 % de la canasta alimentaria para el grupo familiar en noviembre, la cual se ubicó en 44.954,13 bolívares. En el mes pasado una familia necesitó 25 salarios mínimos solo para cubrir sus gastos básicos en alimentación.

Este año, trabajadores de la administración pública protagonizaron una ola de protestas por la eliminación de las contrataciones colectivas tras el incremento salarial de 5900 % en agosto y el “sueldo de hambre” que devengan. Denuncian que el Gobierno viola lo establecido en el artículo 91 de la Constitución, según el cual “todo trabajador o trabajadora tiene derecho a un salario suficiente que le permita vivir con dignidad y cubrir para sí y su familia las necesidades básicas materiales, sociales e intelectuales”.

Fedecámaras continúa en el comunicado:

Venezuela sufre un acelerado empobrecimiento de su población, que en su gran mayoría perdió la esperanza de soñar con construir un futuro mejor en el país y que ahora busca sobrevivir, bajo cualquier circunstancia, en otras naciones. Organismos internacionales calculan que la migración ya supera los 3 millones de venezolanos, y crece cada día más.

Pero el Gobierno no cambia de rumbo

El gremio empresarial añade que a pesar de la “dramática” situación, el Estado profundiza el mismo modelo político, económico y social que solo ha generado “los más altos niveles de corrupción, hambre, pobreza, destrucción, anarquía, desidia y violencia”.

María Carolina Uzcátegui, presidenta de Consecomercio, afirmó que una de las políticas implementadas por el Gobierno que más ha acelerado el proceso de descapitalización que viven los comercios, son las fiscales. Semanalmente tenemos que pagar impuestos, 1 % de los ingresos brutos, lo cual genera una descapitalización. Pagamos un impuesto sobre una renta que no sabemos si es real, además tenemos que pagar estimaciones de lo que deberíamos estar recibiendo la semana próxima. Hay empresas que incluso han tenido que endeudarse para poder cubrir estos impuestos, eso es crítico, expresó.

Además, señaló que sigue el “férreo” control de cambio, el cual le otorgó al Estado la exclusividad en el manejo de las monedas extranjeras y cumplirá sus “dulces dieciséis” el año entrante.

Advirtió que 2019 no se avizora más optimista, pues el Gobierno no pareciera estar dispuesto a hacer nada diferente a lo que ha venido haciendo hasta ahora.

Tenemos fe en que la economía sea la que finalmente genere los cambios que se requieren, que en algún momento alguien entienda que las medidas que se han aplicado no contribuyen para nada en mejorar la situación, al contrario, la profundizan; y que hay que hacer un giro realmente importante en cómo se vienen manejando las políticas económicas en el país para poder tener resultados realmente diferentes a los que se han obtenido, añadió la empresaria.


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