Para este 2017, el deterioro de la economía seguirá. Datanálisis proyecta una inflación de 560 % y una contracción de 3,2 %.

Caracas. Los venezolanos padecen las consecuencias de una larga crisis económica cuando la capacidad de compra de sus salarios cae aceleradamente por los altos precios.

Un sondeo realizado por Datos muestra que para enero de este año, 93 % de los ciudadanos compra la mitad o menos de lo que necesita. En febrero de 2016 era 90 %, y en febrero de 2015 era 86 %.

Luis Maturén, gerente de la firma, apuntó que “ante un poder adquisitivo disminuido no queda mucho que hacer”. Y por lo poco que perciben las familias se fijan prioridades.

Para 94 % de la población, la prioridad en sus compras es la alimentación, incluso en los estratos AB y C, que son los que tienen más ingresos. Por tanto, las familias restringen sus consumos y 35 % ha dejado de comer fuera, 32 % ha reducido el gasto en entretenimiento y 28 % ha dejado de comprar cerveza.

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El deterioro

Las distorsiones de la economía se extienden. Luis Vicente León, presidente de Datanálisis, comentó que aunque el Gobierno el pasado año devaluó, redujo la liquidez y recortó las importaciones “se comió el ajuste. No hubo beneficios y empeoró la situación”.

Para este período, la encuestadora proyecta una contracción de la economía de 3,2 % y una inflación de 560 %. Si bien estima que el precio del petróleo puede subir, esos ingresos no garantizarían el cierre de la brecha fiscal.

En el foro de “Perspectiva de 2017”, organizado por la Cámara Venozolano-Americana de Comercio e Industria, León apuntó que para este año hay dos escenarios: El primero es status quo en el que los controles no cederán y habrá más radicalismo, lo que llevará a “un suicidio económico”. El segundo es el control e intervención parcial de la economía y flexibilización del mercado cambiario.

Foto referencial: Cheché Díaz



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