Abel Caputo se adapta al Levante y sueña con la Vinotinto

El caraqueño de 18 años firmó por tres años con el equipo español donde pule su talento en el cuadro juvenil.

Caracas. Desde los 4 años, Abel Caputo (Caracas, 11 de julio de 2000) tiene el balón atado al pie. Primero en academias y escuelas capitalinas, luego en el colegio La Salle y posteriormente en distintos clubes del área de Florida en Estados Unidos.

En suelo estadounidense, el joven volante de contención destacó en el Davie United Soccer donde algún ojeador —advertido del talento del caraqueño— lo fue a ver y se convenció de llevarlo a probar a un fútbol más competitivo. La firma de Caputo apenas hace unos días para jugar en el cuadro juvenil del Levante español evidenció el buen olfato del cazatalentos y premió la constancia del posible vinotinto.

Probé con el Levante en marzo y abril y me dijeron que me podía quedar para la próxima temporada. Me regresé a Miami a terminar mis estudios y llegué a Valencia a principios de agosto, cuenta Caputo, quien tiene contrato de tres años con la institución levantina.

Es un gran equipo, con muy buenos muchachos. El entrenador es muy bueno y me recibió de la mejor manera, resalta el centrocampista antes de admitir que la adaptación a una nueva realidad dentro y fuera de la cancha es un proceso que lleva su tiempo.

Es difícil porque estoy lejos de mis dos ciudades que son Caracas y Miami, de mi familia y de mis amigos, pero ya me empiezo a adaptar. Valencia es una ciudad muy bonita y los compañeros del Levante son chéveres. En los entrenamientos, Caputo también encontró una nueva exigencia.

El método de trabajo es muy distinto al que tuve cuando crecí en los Estados Unidos. Allá no se ve mucha técnica y aquí en España hay mucho más nivel y una mayor intensidad, explica.

Se fija en los buenos

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Al talento natural que ha ido desarrollando en entrenamientos y partidos, el futbolista de 18 años le ha añadido el buen gusto al momento de elegir los principales referentes para fijarse en ellos e imitarlos al entrar en acción. En cuanto a sus pares venezolanos, Caputo admira al tachirense Tomás Rincón “porque ha demostrado que los jugadores criollos son capaces de mucho”.

En el fútbol internacional, Abel intenta copiar el estilo del italiano Pirlo, un mundialista ya retirado que ocupaba la misma posición del capitalino en la primera línea de volantes. De los todavía activos suelta el nombre del español del Barcelona, Sergio Busquets “por su técnica y la forma de organizarse en el campo”.

Con el seguimiento a tan exitosas figuras del balompié, no es de extrañar que las metas de Caputo en la disciplina sean igualmente elevadas. No obstante, el venezolano se toma las cosas con calma. A corto plazo se plantea mantenerse y seguir en un buen nivel. Más a futuro desea jugar “a 100 % con la Vinotinto”, llegar a la máxima categoría del fútbol español, pasar a un equipo más grande y ser titular. Nada inalcanzable para un chamo que tiene el balón atado al pie desde los 4 años.

Foto: Cortesía


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