En abril del año 2016, el Tribunal Supremo de Justicia avaló la Ley de bono de alimentación y medicinas para más de 3 millones de abuelitos. El Ministerio de Finanzas es el séptimo organismo al que acuden para exigir su derecho.

Caracas. A las 11:00 a. m., por la concurrida avenida Urdaneta, a la altura del correo de Carmelitas, todo funcionaba con normalidad. La circulación vehicular era la de costumbre, pero alrededor de la esquina ocupada por el edificio de la Vicepresidencia de la República estaban apostados más de 30 funcionarios de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) y Policía Nacional Bolivariana (PNB) que bloqueaban esa ruta hasta la esquina de Santa Capilla.

El exceso de seguridad la mañana de este viernes cortaba la rutina ¿La razón? Un grupo de personas de la tercera edad acudiría a la sede del Ministerio de Finanzas —frente al correo de Carmelitas— a llevar un documento para exigir el cumplimiento de la Ley de cestaticket para los jubilados y pensionados.

Los abuelitos ya no saben a cuál ente del Estado dirigirse para que el Gobierno apruebe los recursos para el pago que beneficiará a más de 3 millones 500 mil personas de la tercera edad que exigen —y llevan meses exigiendo— su bono de alimentación.

Foto: Crónica Uno / Mariana Mendoza
Este viernes abuelos acudieron al Ministerio de Finanzas para exigir el pago de su bono de alimentación.

El Ministerio Público, el Instituto Venezolano de los Seguros Sociales (dos veces), el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) en Chacao, La Vicepresidencia de la República (cuatro veces), el Palacio de Miraflores, son los entes a los que han acudido a protestar por sus derechos e incluso se reunieron con diputados a la Asamblea Nacional (AN).

“Somos más de tres millones los que no recibimos ese dinero que es nuestro derecho, pero siempre somos los mismos los que venimos a las protestas. Siempre somos cuatro pelagatos”, se quejó Luisa Velásquez, mientras caminaba desde la plaza del Banco Central de Venezuela en dirección a la entrada del Ministerio de Finanzas.

Si había cuarenta abuelitos en el lugar, eran muchos, sin embargo, iban acompañados por el presidente de la AN, Julio Borges, y los diputados Miguel Pizarro y José Guerra, quienes iban al frente de la pequeña manifestación.

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Mientras Velásquez cruzaba la calle en dirección al Ministerio, una fila de funcionarios de la GNB se organizaba para impedir el paso por la calle, no obstante, los adultos mayores lograron acercarse a la cartera de finanzas. Allí los atendieron “representantes” de la institución, quienes aseguraron que harían llegar las cartas al despacho del ministro Ramón Lobo.

Foto: Crónica Uno / Mariana Mendoza
La Vicepresidencia de la República estuvo custodiada por militares porque personas de la tercera edad marcharían hasta ese lugar.

Esta no es la primera vez que los abuelitos reclaman sus derechos. El pasado 30 de abril, el TSJ avaló la Ley del bono de alimentación y medicamentos para los pensionados y jubilados, pero condicionó su aplicación a la viabilidad económica. El jueves 5 de mayo, el diputado José Guerra —que estuvo presente en la protesta de este viernes— presentó ante la AN el costo de ese beneficio: 262,8 millardos de bolívares.

En ese momento, el diputado Guerra señaló que para financiar el bono de alimentación no se requiere elevar los impuestos ni recortar gastos. “En una economía en recesión no es aconsejable aumentar los impuestos por cuanto ello exacerbaría la crisis”, indicó.

Emilio Lozada, presidente de la Federación de Pensionados y Jubilados de Venezuela, criticó que este viernes no les recibieran la carta en la Vicepresidencia de la República “porque ya habían cerrado la correspondencia” y les dijeron que debían esperar hasta las 2:00 p. m.

Luego de que los voceros, en compañía de los diputados, entregaron los documentos en el Ministerio de Finanzas, se disolvió la protesta. Sin embargo, el despliegue de la PNB y de la GNB se quedó resguardando el lugar.

Fotos: referencial Cheché Díaz/ Mariana Mendoza



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