La medición de la economía del primer trimestre de 2017 va con lentitud por el retraso en la aprobación del presupuesto del Banco Central.

Caracas. Tras un año sin divulgar el comportamiento de los precios, el Banco Central de Venezuela (BCV) le informó al Fondo Monetario Internacional (FMI) que la inflación de 2016 fue 274 %, cifra que dista de la calculada por el propio instituto emisor hace algunos meses. La razón de la modificación es que dentro del ente hay diferencias, y el ala radical ordenó ajustar las ponderaciones del indicador a fin de que se entregara un dato menor al organismo.

A mediados de 2012, el BCV comenzó a retrasar la publicación de las cifras y con la administración de Nicolás Maduro se ha postergado la divulgación de más información. En cuatro años, la directiva del Central ha recibido la instrucción del alto Gobierno de dilatar todo lo que se pueda la presentación de la inflación, el comportamiento de la economía, la balanza de pagos, entre otros números.

Por tal motivo, la información oficial de inflación es del cierre de 2015 y de la actividad económica del tercer trimestre de ese periodo. Y aunque los técnicos realizaron la medición de todas las variables de 2016, la orden dada por el Ejecutivo fue no publicar. Pero ante los organismos internacionales las autoridades rinden cuentas, sin embargo, al momento de enviar la información al Fondo, la inflación fue un punto álgido de discusión en la directiva del instituto emisor.

En enero de este año, el BCV tuvo listos los cálculos del Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) y la medición arrojó un resultado de 420 %, la cifra más alta en 65 años. A la directora del Central, Sohail Hernández, la cifra no le agradó y le indicó a los técnicos que revisaran el dato, a lo cual la mayoría se negó. No obstante, a un grupo lo obligaron a ajustar nuevamente las ponderaciones de los grupos que conforman el indicador, por lo cual la cifra fue 274 %, indican fuentes gubernamentales. El dato informado al FMI en abril.

Ya en 2015 esta funcionaria había mandado a revisar el índice de precios con el fin de disminuir el peso del grupo de alimentos —que es lo que más impacta en la inflación— y lo volvió a hacer en los primeros meses del 2017.

A pesar de los cambios, el resultado entregado al Fondo Monetario continúa siendo el mayor desde 1951, cuando se empezó a medir el indicador. La inflación se acelera por la baja oferta de bienes y la inyección de dinero en la economía producto de la fabricación de bolívares sin respaldo que hace el emisor.

¿Por qué el peso de esa directora?

En el año 2000, el Gobierno comenzó a tener injerencia en las decisiones del BCV, lo que ha aumentado en 17 años, y se refleja, por ejemplo, en el financiamiento del instituto emisor al déficit del sector público y la conformación del directorio.

En 2014 hubo cambios. A la directiva encabezaba por Nelson Merentes, y en la que ya estaban Eudomar Tovar, José Khan y Rodolfo Marco Torres, se sumaron Franklin Méndez, William Cañas (que luego fue reemplazado por Pablo Pinto) y Sohail Hernández.

Hernández, así como Khan, están vinculados con el jefe de Estado, pero el mayor apoyo del mandatario es hacia Hernández, señalan fuentes oficiales.

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Si bien el actual presidente del Banco, Ricardo Sanguino, tiene afinidad con Maduro, Hernández se impone en muchas decisiones dentro del intituto. Las fuentes añaden que el principal aspecto que controla la directora es la estimación e información de la inflación.

El ajuste que autorizó de las ponderaciones del índice de precios no fue consultado con todos, comentan las fuentes. Notificó que la nueva cifra sería enviada al Fondo.

De hecho, el Banco Central solamente le informó al FMI la inflación, no entregó el resto de los resultados del pasado año.

En lo que va de 2017, las mediciones de los precios han seguido sobre la base del nuevo índice. Las fuentes apuntan que la data original se preserva.

Frente a la ausencia de datos oficiales, las firmas económicas y ahora la Asamblea Nacional estiman el indicador. Este jueves, el Parlamento dijo que en abril la inflación fue 16,5 % y en cuatro meses los precios tuvieron una variación de 92,8 %.

Las fuentes agregan que muchos dentro de la directiva están de acuerdo con dar la información, pero al final otros tienen más peso.

¿Y el comportamiento de la economía?

Las modificaciones, destacan las fuentes gubernamentales, por ahora se han registrado con los precios, el cálculo del Producto Interno Bruto (PIB) y del resto de las variables sigue como siempre.

Las cifras dadas a la Vicepresidencia de Economía revelan que el pasado año la economía se desplomó 16 %, siendo la contracción más fuerte desde que hay registros en la página del instituto emisor. La actividad petrolera cayó 11 % y la no petrolera retrocedió 22 %.

La medición del comportamiento de la economía del primer trimestre de 2007 va con retraso por la tardanza en la autorización del presupuesto del Banco Central y la lentitud en la entrega de información por parte de las empresas estatales.

Para este mes deberían haber estado listos los resultados, sin embargo, las fuentes apuntan que todavía no se han terminado los cálculos porque el proceso de estimación arrancó a fines de febrero.

El presupuesto del instituto emisor suele consignarse a la Asamblea Nacional junto con el presupuesto nacional, pero en octubre del pasado año el Gobierno decidió presentar el gasto del Gobierno ante el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) bajo el argumento de que el Parlamento está en desacato. El máximo tribunal dio la autorización y hasta se notificó que la Ley estaba en Gaceta Oficial, documento que aún no circula.

En el caso del BCV, el directorio tuvo que buscar vías para autorizar la asignación y fue en febrero que empezó a ejecutar el presupuesto y así realizar las mediciones.

No obstante, el Gobierno estudia cambios. La semana pasada, el vicepresidente de Planificación, Ricardo Menéndez, dijo que se establecerá un nuevo sistema de estadística económica y subregionalización de la producción nacional.

Los datos retrasados

1. El BCV no ha publicado la inflación en lo que va de año. El último es diciembre 2015.

  1. El índice de escasez se dejó de divulgar en enero de 2014. Para esa fecha estaba en 26 %.

  2. El comportamiento de la economía y la balanza de pagos se informó hasta el tercer trimestre de 2015.

  3. Desde diciembre de 2013 no se dan los índices de precios de los productos controlados y no controlados, los precios de los productos agrícolas, los precios al mayor, los precios a la construcción y la inflación por estratos.

  4. Los índices de ventas, volumen, valor y precios y producción física no se actualizan desde septiembre de 2013.

  5. Desde junio de 2012, el BCV no publica el boletín mensual, que detalla los índices de precios y la gestión financiera del Gobierno central.

  6. En 2013, 2014, 2015 y 2016 el instituto emisor no entregó los informes económicos.

  7. El Ministerio de Finanzas desde 2011 no presenta la información sobre la gestión financiera del sector público (Gobierno central y Pdvsa).

  8. El Instituto Nacional de Estadística no publica el costo de la canasta alimentaria desde noviembre de 2014.

  9. 2011 fue el último año en el que el INE dio los resultados de la encuesta industrial.

  10. Los datos del sector eléctrico, que abarcan funcionamiento de las plantas, demanda y consumo de energía, no se difunden desde hace cinco años.

  11. El Centro de Comercio Exterior (Cencoex) dio la información sobre la asignación de divisas hasta 2014.

  12. El INE publicó la pobreza por ingresos y por necesidades básicas insatisfechas hasta el primer semestre de 2015.

  13. Desde abril de 2016 no hay detalles sobre el desempleo.

  14. El Instituto de Estadística tiene tres años sin publicar la encuesta sobre el consumo de alimentos.

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