Los expertos John Magdaleno y Benigno Alarcón señalaron que es un error comparar la consulta de este domingo con procesos electorales que disponen de mayores recursos logísticos.

Caracas. Los analistas John Magdaleno y Benigno Alarcón consideraron como un éxito que, con 95 % de las actas escrutadas, la participación en la Consulta Popular convocada por la Asamblea Nacional (AN) haya alcanzado 7.186.170 de ciudadanos.

Ese número constituye una base de un gigantesco activismo social y político (…) se alcanzó una importante participación, más bien tendrían que sentirse orgullosos todos los que quieren un cambio político, señaló Magdaleno.

Ambos expertos señalaron que la Consulta no podía compararse con los procesos organizados por el Consejo Nacional Electoral (CNE) puesto que esta se organizó en solo 13 días, con nada más que el apoyo de la sociedad civil y con poco más de un cuarto de las mesas que utiliza el Poder Electoral en elecciones regulares, cuya ubicación fue difícil dar a conocer por las presiones del Gobierno a los medios de comunicación.

Con la cuarta parte de los lugares, y que no coincidían con los recintos naturales de voto, con una participación de 50 % de los electores que votaron en los últimos procesos electorales, es un éxito muy importante, destacó Alarcón.

A través de las redes sociales algunos opositores consideraron como baja la cifra, por ser menor a lo que la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) obtuvo en diciembre de 2015 durante las elecciones parlamentarias, en donde fue respaldada por 7.707.422. Los expertos señalaron que lo procesos no son comparables.

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Alarcón, quien también es director del Centro de Estudios Políticos de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), apuntó que en los cálculos internos hechos por técnicos de la oposición, se estimaba que la plataforma desplegada podía soportar entre 7 y 8 millones de ciudadanos, por lo que las estimaciones de algunos dirigentes —más cercanas a los 10 millones— no eran cónsonas con la realidad. “Si alguien generó expectativas mayores, era un error”, señaló.

Próximos pasos  

Magdaleno y Alarcón sí tienen opiniones distintas sobre los próximos pasos que debe dar la oposición. Alarcón señaló que la AN y la MUD deben tomar decisiones acordes con el mandato dado por los electores en la consulta y profundizar la puesta en ejecución de la desobediencia civil establecida en los artículos 333 y 350 de la Constitución.

“Tomar las decisiones sobre [la designación] de rectores del CNE y el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), imponer un mandato a la Fuerza Armada de no obedecer órdenes que no estén respaldadas en la Constitución y, posiblemente, verse en la necesidad de constituir un Gobierno que termine de poner orden y restablezca la Constitución”.

Pocos minutos después, la Mesa de la Unidad Democrática anunció un conjunto de acciones muy similares a las expuestas por el experto: llamó a un paro cívico nacional de 24 horas, anunció la designación y juramentación, en el Parlamento, de nuevos magistrados del TSJ y que firmará un acuerdo para la creación de un “Gobierno de unidad nacional”.

Magdaleno, en cambio, prefirió hacer hincapié en la necesidad de que la tolda opositora proceda a la creación de una “coalición amplia” en la que se pueda incluir a factores del chavismo. Indicó que en 17 de un total de 25 casos de transiciones de regímenes autoritarios a democráticos, el proceso se produjo por negociaciones. “Esto sugiere que la probabilidad de un colapso de un régimen autoritario es reducida, solo hay 8 casos”.

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Agregó que muchos de estos procesos de negociación no se dan entre factores del alto Gobierno y la oposición. “Los factores no son el presidente o el vicepresidente, en la mayor parte de los casos. Son con otros factores de poder”.

Explicó que, ya sea bajo la modalidad de la negociación o el “colapso” de los regímenes autoritarios, una condición imprescindible para que un proceso democrático tenga viabilidad es que se produzca una fractura en la coalición dominante. “Serán clave las acciones de la oposición y el chavismo descontento destinadas a la conformación de una coalición amplia y heterogénea para asegurar el inicio de una transición que no ha comenzado”, expresó.

Foto: Francisco Bruzco



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