Los reportes que maneja la organización StopVIH evidencian que en el Hospital Militar de Caracas, en el Clínico Universitario y en el programa VIH de Trujillo no hay Ritonavir. La misma falla ocurre en los estados Bolívar, Lara y Zulia.

Caracas. El sistema inmunológico de Ángela Delgado “convive” con el VIH desde hace 22 años. Pero son los últimos tiempos los que le han resultado más estresantes debido a la escasez de algunos medicamentos antirretrovirales y de fármacos para atacar las enfermedades oportunistas.

Hace un mes, Ángela no conseguía el Ralterravir, que se utiliza en combinación con otros fármacos antirretrovirales para el tratamiento de la infección por el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH) en pacientes adultos. No conseguir ese producto la puso con los pelos de punta: “Ya estoy en la séptima terapia de tratamiento, luego de estos medicamentos no hay otros que me puedan ayudar. Eso es lo que debo tomar hasta que Dios quiera”.

Ángela, de 55 años —y que se asume de “la tercera edad”—, sigue con rigurosidad el tratamiento, pues si le falta es posible que su cuerpo genere resistencia. Por ahora, adquiere los medicamentos en las farmacias de alto costo y con los antirretrovirales mantiene a raya el virus.

Pero su angustia igual persiste debido a que no halla los otros remedios para defender su sistema inmune de diarreas, cuadros gripales y para controlarse la tensión.

“Es muy difícil encontrar las pastillas para la amibiasis, bacterias que a nosotros nos atacan mucho, tampoco hay los de la tensión y para las alergias. Para ese cóctel de medicinas tengo que tener mucha plata. El otro problema es que tampoco tenemos los alimentos necesarios para mantenernos sanos”, dijo.

Desabastecimiento Acentuado

Jhonatan Rodríguez, presidente de la Organización StopVIH, comentó que al Gobierno parece no importarle la situación de los pacientes con VIH, en tanto sigue sin atender el desabastecimiento de antirretrovirales y fármacos para tratar infecciones oportunistas, “poniendo en peligro la vida de las personas que han contraído el virus y otras condiciones crónicas de salud”.

Destacó que las personas afectadas que toman Ritonavir, o las que tienen indicaciones de Atazanavir, toman terapias combinadas, es decir, de dos o más antirretrovirales y al faltar uno, no reciben los otros. “Lo cual expone su salud y hace que el virus se vuelva resistente, disminuyan sus valores de CD4 y aumente la carga viral. Además, se ve comprometido el sistema inmune frente a otras patologías que pudieran agravar las condiciones de vida de los seres humanos que han contraído el virus”.

En estos momentos, señaló, no hay Nevirapina, Ritonavir y Atazanavir. También denunció que es necesario revisar los inventarios de insumos requeridos en los laboratorios públicos, pues en muchos centros faltan tubos de ensayo, falla el aire acondicionado y no hay jeringas ni guantes.

Rodríguez citó el caso del estado Zulia, donde no están haciendo pruebas de control como carga viral, subpoblación linfocitaria de CD4, ni prueba de detección de VIH, según reportes de usuarios.

De la misma situación se quejó la señora Ángela Delgado, quien sostuvo que el principal hospital de Ocumare del Tuy no está haciendo estos estudios y los pacientes deben viajar a Caracas.

En Anzoátegui, por otro lado, toman las muestras y las envían al Instituto Nacional de Higiene en la capital; de acuerdo con el testimonio de Edison D Nello, paciente de 28 años con VIH,

“Aquí en el estado no se están haciendo esos despistajes, ni los estudios rigurosos de la sangre. Hay que esperar hasta cuatro meses para ver los resultados, cuando el máximo era de un mes. En ese tiempo uno no sabe si los medicamentos nos tienen controlados o si estamos generando resistencia. No hay un diagnóstico a tiempo y eso es grave por el riesgo sanitario que se corre”, expresó.

Edison actualmente recibe los medicamentos según el Programa Nacional de VIH-Sida. La diferencia en la entrega es que no tienen la fórmula original: una pastilla compuesta por Avatavir y Lamiduvina. “Ahora me las dan por separado y en vez de dos cápsulas que tomaba al día ahora son cinco pastillas con diferentes miligramos. Son fuertes y a veces me pegan mucho.  No obstante, he visto una desmejora es en mi condición física”. Este año rebajó entre cinco y seis kilos, pues no consigue alimentos.

Al respecto Rodríguez, de StopVIH, recordó que según el Ministerio para la Salud, alrededor de 70 % de las personas que tienen VIH podrían desconocerlo, y aun así no se ha creado una estrategia para reducir esa posibilidad. “Esto se demuestra con la falta de reactivos para la detección del virus y campañas de prevención, que no se realizan desde el año 2005”.

Agregó que si el Gobierno desestima las políticas de prevención, mínimo debería ocuparse al 100 % de los tratamientos, y eso no sucede. “Más bien en lo que va de año todos los meses se han registrado episodios de escasez de antiretrovirales, que se mantiene permanente en otros medicamentos de alta rotación como Atazanavir”.

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VIH en cifras

Ángela Delgado, quien además es activista de las organizaciones Gente Positiva y Musas-Mujeres Unidas por la Salud, estimó que en el país hay 64.000 personas con este virus.

Y en el caso de Ocumare del Tuy, donde reside, aseguró desconocer las estadísticas poblacionales dado que el servicio de Infectología del hospital principal, “tiene solo puro nombre”.

De Nello tampoco sabe cuántos dígitos hay en Anzoátegui, pues el especialista que llevaba Infectología renunció, “y ahora todos los casos se manejan por las consultas privadas, que cada vez están más caras”.

La última que pagó le costó Bs. 6.000. En su caso, va cada seis meses al médico. Otros con diagnósticos tempranos tienen chequeos más regulares. A ese costo le suma los constantes exámenes médicos y los conteos de la carga viral.

De acuerdo con los datos recopilados por la organización StopVIH, más de 11.000 venezolanos contraen VIH al año y más de 2.000 fallecen por causas asociadas al Sida.

“Estas cifras, por cierto más que números son vidas de seres humanos, no pueden seguir creciendo, urge resolver el problema de adquisición y distribución de medicamentos y condones, alentar a los especialistas a quedarse en el país con condiciones laborables cónsonas, equipar eficientemente los centros asistenciales y redefinir las políticas en el área para ajustarlas a las nuevas realidades”, esgrimió Rodríguez.

Instó al Gobierno a que el Programa Nacional de Sida de MinSalud y el Servicio de Elaboración Farmacéutica (Sefar) se organicen para que los fármacos y demás insumos lleguen en las cantidades necesarias a todos los estados del país y se reduzca la intermitencia que vulnera la salud y la vida de las personas con VIH.

En lo que respecta a Anzoátegui, De Nello se enteró de que para finales de noviembre el sistema de salud pública estará realizando pruebas de despistajes, de CD4 y de carga viral.

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Más fallas

Los reportes que maneja StopVIH estiman que en el Hospital Militar de Caracas y en Hospital Clínico Universitario (HCU) no hay Ritonavir. En el programa de VIH de Trujillo, no hay Ritonavir ni Atazanavir. La misma falla ocurre en los estados Bolívar, Lara y Zulia.

“Es preocupante recibir estas denuncias frente a la posición que siempre asume la ministra de Salud, Luisana Melo, que asegura que Venezuela garantiza antirretrovirales a todas las personas con VIH. Una cosa es la gestión y otra la distribución, esto sigue fallando y las autoridades tienen que asumirlo con responsabilidad, así como que no basta tener un medicamento sí y otro no, la receta debe proporcionarse completa si no, no tiene el efecto necesario”, señaló Rodríguez, quien indicó que esta epidemia tiene 36 años en el país y no hay ni vacuna ni cura.

Foto referencial: Jota Díaz



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