Desde enero hasta julio, la cacería en los cuarteles no cesa. Más de 100 oficiales detenidos, mientras demandan lealtad suprema a la revolución y prohíben pasar mensajes a soldados y oficiales sobre lo que pasa internamente y en el país. Crónica.Uno presenta un parte de lo vivido el 6 de agosto en Valencia y Miraflores.

Caracas. El grupo “Reserva Moral” entró el 6 de agosto al Fuerte Paramacay, estado Carabobo, con el fin de ir al parque de armas, aprovisionarse y salir al rápido del lugar, una vez logrado el objetivo. Eran las 3:30 a. m. 30 hombres, al mando del capitán Juan Caguaripano ingresaron al cuartel, luego de que sometieron a los custodios. La mayoría de los uniformados estaba libre gracias a la llegada del fin de semana —como pasa en todas las instalaciones militares del país, debido a que no hay ración (comida), por falta de recursos en el Ministerio de la Defensa— y otros (unos 200) se encuentran en los Juegos Mundiales Militares en Rusia.

Los informes de MinDefensa entregados al presidente Nicolás Maduro aseguran que hubo participación interna del primer teniente Yeferson García que, supuestamente, pasó un plano de la instalación, dónde estaba el parque de armas y cuándo era el día y la hora para el asalto, “Operativo David”, como lo denominaron los insurgentes.

Las alarmas se encendieron a las 5:00 a. m., cuando Juan Caguaripano ya se había marchado y cargado con el arsenal. A esa hora se retiraron los tres camiones cargados de armamento: 500 fusiles, municiones y granadas, según un reporte. Maduro dijo que fueron sustraídos 93 fusiles y cuatro granadas.

A las 6:00 a. m., salió el video en el cual Reserva Moral explica el porqué de la acción. Caguaripano, artífice del “golpe azul” en 2014, aseguró: El movimiento cívico militar no es solo en Valencia, también en unidades del Ejército en Maracay, San Juan de los Morros, Maturín y Machiques. Sustrajimos todo el parque de armas del Fuerte Paramacay, de igual forma se sustrajeron armas en cuarteles en Cojedes, Carora y Táchira.

“Tun, tun” en cuarteles

El Gobierno se despertó, de golpe, y solo el primer vicepresidente del PSUV, Diosdado Cabello, salió a condenar el hecho y a calificarlo de “acto terrorista”, pues así, no solo consigue que los responsables —en caso de ser capturados— sean condenados por este delito, sino por traición a la patria.

En la escaramuza hubo dos muertos y tres heridos. Uno de ellos aún en terapia intensiva. Repito: no tuvimos bajas, nadie ha sido capturado, estamos en pie de lucha. La Operación  David cobra vida con fuerza, escribió Caguaripano‏.

“El Huracán Blindado” fue vulnerable la madrugada del 6 de agosto aunque el jefe del Ejército, general Jesús Suárez Chourio, se apersonó al sitio, trató de mediar una entrega pacífica, pero luego ingresaron y detuvieron a 7 personas, entre ellos el primer teniente Oswaldo Gutiérrez, quien era buscado desde 2014 por faltas a la disciplina militar.

Estamos acá en la 41 Brigada Blindada, en Naguanagua, júbilos de alegría, júbilos de triunfo porque volvió a triunfar la paz, hemos sido objeto de un ataque terrorista, paramilitar, mercenario contra la paz. Pero nos encontraron como un solo puño, como un roble, como un roble, unidos por la patria, nos encontraron así. Y la canalla nuevamente fue derrotada, expresó el alto oficial.

Sin embargo, en la oposición y en las filas castrenses dudan de esa unidad cohesionada. “Los hechos en Valencia evidencian la fragilidad en la cohesión militar: 20 individuos sustraen armas de importante fuerte militar y escapan ilesos”, afirmó la dirigente de Vente Venezuela, María Corina Machado a través de su cuenta de Twitter.

Desde enero hasta julio, la cifra de militares detenidos por supuesta indisciplina y actos en rechazo al Gobierno pasa de 100. En enero fueron arrestados 11; en febrero, 4 desertaron a países vecinos (4 a Brasil, 1 a Colombia), aunque el Ejecutivo demandó a las autoridades colombianas devolverlos por ser desertores, pues creía que estaban allí.

En junio y julio, la cacería siguió en los cuartes e incluso incluyó a un general de División que fue leal a Hugo Chávez. El alto oficial, Jesús Milano Mendoza, fue dado de baja por ser “ambiguo” y se le prohibió el ingreso a cualquier instalación militar por órdenes del jefe del Ejército (Resolución No. 019909, de fecha 11 de julio  de 2017).

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Milano Mendoza, quien en el pasado reciente fue persona de confianza de nuestro comandante supremo y eterno, llegando incluso a ocupar cargos relevantes dentro de la FANB, actualmente mantiene una conducta ambigua, traicionando el legado de quien fuere su jefe, quien entregó su vida por nuestro pueblo, por la independencia y la libertad de la patria, comandante Hugo Chávez. Se ordena a los comandantes en todos los niveles para que tomen medidas de control para evitar el acceso de Milano a las instalaciones militares, operativas y administrativas, tomándolo en cuenta como persona no grata a fin de evitar cualquier tipo de comunicación. Notificar al comando superior inmediatamente de cualquier intento de ingreso o comunicación, demandó Suárez Chourio.

En la antesala a la elección de la Constituyente detuvieron a tres oficiales en Apure solo por exigir explicaciones de la movilización de ese día. El 30 de julio, las Unidades Militares del país tuvieron que hacer un operativo para saber quiénes, cuántos y dónde habían votado los militares. El parte debió ser entregado cada dos horas, por mandato superior.

En diversos radiogramas de la FANB se prohíbe a los militares tomar fotos o hacer videos de actos internos, enviar mensajes sobre lo que pasa en los cuarteles; se les demanda “lealtad suprema” y hasta se les aconseja no vestir uniformes por temor a ser agredidos cuando están de días libres.

Balas por votos

El episodio en el cuartel Paramacay despertó la preocupación en Miraflores porque esa instalación fue determinante el 4 de febrero de 1992 y cualquier acción demostraría lo frágil que es en revolución.

A las 5:30 a. m., las detonaciones despertaron a los vecinos de la instalación castrense que salieron a apoyar a los insurgentes pero, por órdenes superiores, fueron reprimidos.

La incursión obligó más tarde a las autoridades del Ejército a cambiar, en el acto, al segundo comandante, y en el cargo fue designado el coronel Orlando Romero Bolívar —por primera vez en los últimos 30 años, un día domingo. No obstante, el “nuevo Ministerio Público”, no designó un fiscal para investigar el caso porque lo asumirá la Fiscalía Militar, explicaron.

En Miraflores, el presidente Nicolás Maduro recibía informes de lo que pasaba en Carabobo. El temor mayor era que se produjera un efecto dominó con todas las guarniciones militares, como era el objetivo de Reserva Moral.

El ministro de la Defensa, general en jefe Vladimir Padrino López, se activa y exige a todos los comandos de zona de la Fuerza Armada que envíen reportes sobre “situación militar y de orden público”: cada 2 horas, luego se redujo a 30 minutos.

El alerta se puso en práctica en el sector castrense. Los oficiales, en descanso, fueron llamados a presentarse a las guarniciones. En paralelo, Cabello ordenó a la militancia del PSUV que saliera a las calles.

El Gobierno aprovechó la jornada de vacunación para dar la sensación de que en el país había “total tranquilidad” y así se destacó en los pases que hizo Maduro a Antímano, en Caracas, donde hicieron una jornada en la plaza Bolívar; y en el estado Bolívar. Hace una semana les ganamos con votos, y hoy hubo que ganarles con balas al terrorismo”, se ufanó Maduro en VTV, mientras en el fondo se veía a 4 escoltas que permanecieron en estado de alerta y con un maletín-escudo en sus manos por si era necesario proteger al Presidente.

Maduro dijo que el asalto fue a las 3:50 a. m.; que eran “20 mercenarios”; y que, luego de una voz de alerta, los soldados y oficiales “respondieron con los fusiles de la patria e hicieron huir a una parte de estos atacantes mercenarios y terroristas. Están siendo buscados activamente parte de los que huyeron y los vamos a capturar”.

Entre las 5:00 a. m. y 8:00 a. m. hubo combate interno. La persecución es por la montaña de Carabobo. “Sabemos hacia donde se dirigían”, expresó, al tiempo que aseveró: “Estuve al frente de la dirección, como Comandante en Jefe, junto al Estado Mayor Superior” (sic).

La instancia está integrada por: el general Padrino López, el almirante Remigio Ceballos, el mayor general comandante del Ejército, Jesús Suárez Chourio; los comandantes de la Aviación Militar, Armada Bolivariana, la Guardia Nacional Bolivariana, de la Milicia Nacional Bolivariana; el almirante Alessandrello, de la REDI, la REDI-Central; y el jefe de la ZODI, el general Duvulay.

La orden de Maduro es buscar enlaces militares, civiles y en particular, de dirigentes de la oposición: “Busquemos la factura, quién paga este ataque terrorista, esto es un acto de desesperación absoluta”. De inmediato, exigió abrir un juicio y “la máxima pena para todos aquellos complotados de este ataque terrorista, no tendrán ningún beneficio, bajo ningún respecto ni aspecto. Civiles y desertores” (sic).

He ordenado que se revisen y se eleven todas las medidas de prevención y seguridad de todas las unidades militares del país. Atención, oficiales de la patria, perfeccionar, mejorar, elevar. Porque la Fuerza Armada sufrió con las guarimbas ataques en La Grita ¿Se acuerdan? En San Cristóbal, en Barquisimeto, en Barinas, en La Carlota. Y la orden está dada, quien haga armas contra la República tendrá la respuesta proporcional, adecuada y contundente de acuerdo con la Constitución como ha sido el día de hoy.

Las instrucciones del mandatario son activar la defensa antiaérea por lo que, desde este 7 de agosto, estarán en Venezuela oficiales de la fuerza armada de Rusia, país al cual el Gobierno compró el sistema de radares y de lanzamisiles, según reporta un radiograma distribuido al Alto Mando Militar.

Foto referencial: Diario El Carabobeño



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