Tres funcionarios de la Policía Nacional Bolivariana fueron ultimados en menos de 24 horas. El oficial jefe, Robert Paredes, y el oficial agregado Rafael Pedroza en la parte alta de la Cota y el oficial Jesús Briceño, en la avenida Fuerzas Armadas.

Caracas. En la morgue de Bello Monte solo se escuchaba su llanto, desde lo más profundo del alma y sin consuelo. El silencio de la mañana lo rompieron sus gritos. No había paño de lágrimas que apaciguara a María Gabriela Pedroza.

“Nadie sabe cómo me siento, nadie sabe este gran dolor, me arrancaron la vida, me arrancaron un pedazo de mí”, gritaba llorando mientras abrazaba a una tía que recién llegaba a la medicatura forense y le daba el pésame.

La mujer, de piel morena, cabello corto y negro amarrado en una cola, abrazaba a su tía con fuerza. “Ustedes son mi apoyo, mi mamá no está aquí y ustedes son mi apoyo, gracias por estar conmigo tía. ¡Ay, mamá, cómo me haces falta!”, decía muy alto, entre lágrimas.

A las 4:00 a. m. de este viernes 3 de marzo recibió la llamada, esa que nunca imaginó. Su hermano, Rafael Junior Pedroza Sanmartín, oficial agregado de la Policía Nacional Bolivariana (PNB), había sido asesinado la noche del jueves durante un enfrentamiento en la Cota 905.

“Ayer [jueves] me llamó y yo le dije que le iba a dejar el desayuno en el microondas para cuando llegara. Siempre le encomendaba mi hermano a Dios, estoy muy molesta con Dios porque no me lo protegió”, lamentaba, mientras abrazaba a otras mujeres que se conmovían al ver su sufrimiento.

Los compañeros del oficial agregado también estaban en la morgue apoyando a los parientes de ambas víctimas. Sus caras eran largas, de impotencia, de esas que sin hablar expresan que ya no quieren enterrar a más hermanos de armas. Sus uniformes aún estaban manchados de sangre, al igual que la patrulla doble cabina, color blanco, que dejaba ver manchones en la puerta trasera.

En menos de 15 días fueron asesinados tres funcionarios en la Cota 905. El primero fue Carlos Martínez, oficial de Polisucre, a quien le quitaron la vida en el sector Brisas de El Paraíso.

Pedroza, de 26 años, y el oficial jefe Robert Rafael Paredes Anzola, de 34, estaban en una comisión con alrededor de 15 efectivos. Trascendió que recibieron una llamada al cuadrante cinco y se trasladaron hasta El Cementerio, parroquia Santa Rosalía. Cuando caminaban entre el callejón Bucare y el Vargas, ya en la parte alta de la Cota 905, fueron emboscados por un grupo de delincuentes que los atacaron con armas mucho más potentes que las de los uniformados.

Pedroza recibió un tiro en la pierna, mientras que a Paredes le dieron cuatro. Ambos fueron trasladados hasta la Clínica Atías, pero no había insumos ni personal para atender a Pedroza. Paredes falleció momentos después de su ingreso.

En lo que va de año han asesinado a 24 funcionarios en el Área Metropolitana de Caracas, según conteo extraoficial de la prensa.

Sus compañeros, trataron de salvarle la vida a Pedroza y lo llevaron a la Policlínica Cabisoguarnac de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) —ubicada en El Paraíso— pero tampoco lo atendieron por falta de recursos. Finalmente, lo trasladaron hasta la Clínica Loira pero murió, pese a los esfuerzos de la doctora de emergencia.

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Póliza de seguro ni para una fractura

Fuentes extraoficiales comentaron que el oficial jefe Pedroza fue ruleteado por tres centros asistenciales porque el seguro de la policía, el Fondo de Ahorro del Ministerio de Interior y Justicia (Famij), no era aceptado en vista de que tienen deudas en esas clínicas.

Afectados comentaron que la póliza cubre solo 390.000 bolívares, no les alcanza para nada, pues recordaron que un funcionario acudió por una fractura en la nariz y se consumió todo.

Se conoció que los gastos funerarios de ambos uniformados los asumió la PNB, al igual que el traslado desde Colombia a Caracas de la madre del oficial jefe Pedroza. Su hermana agregó que desde pequeño quiso ser policía y siempre fue muy entregado a su trabajo.

María Gabriela Pedroza, hermana de la víctima, dijo que dejará todo en manos de la justicia divina

“Era muy responsable, lo mismo me acaba de decir su jefe ‘que Pedroza era muy entregado’. Fuimos criados en una familia de muchos valores, era mi hermanito”, soltó María Gabriela Pedroza.

Tenía un año y medio esperando un traslado para el estado Táchira, pero no se lo habían dado.

Operativo policial en la Cota y El Cementerio

La mañana de este viernes 3 de marzo fue desplegado un operativo en la Cota 905, para dar captura a los sujetos involucrados en el doble homicidio de los funcionarios de la PNB.

Se supo de manera extraoficial que dos sujetos fueron ultimados en distintos enfrentamientos, durante la mañana. Uno fue identificado como Juan Carlos Sandoval Salas, de 25 años, alias “Mou doble codo”, quien le disparó a una comisión en el sector Cruz Verde, en la parte alta de la Cota 905.

Presenta dos solicitudes por homicidio: una por el Juzgado primero de control del Área Metropolitana de Caracas (AMC) del 22 de octubre de 2015 y otra por el Juzgado 40 de Control del AMC con fecha del 22 de marzo de 2012. Trascendió que le incautaron un arma de fuego.

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Alias “El Negro” también se enfrentó a los funcionarios y falleció, de acuerdo con información extraoficial, en el sector Las Barracas de Los Alpes, en El Cementerio. Según versiones, disparó a los policías y luego se escondió en una vivienda. Le decomisaron un arma de fuego.

Trascendió que el sujeto, presuntamente miembro de la banda del “Galvis”, estaba entre los individuos que le dispararon a la comisión de la PNB la noche del jueves 2 de marzo en la Cota 905, en la cual fallecieron dos funcionarios.

Con el asesinato de Pedroza y Paredes es el segundo caso de ataques a funcionarios en la Cota 905 en menos de 15 días, pues el 20 de febrero ultimaron al oficial de Polisucre, Carlos Eduardo Martínez, en el sector Brisas de El Paraíso, a quien querían robarle su arma.

La tarde de este viernes 3 de marzo se conoció que otro oficial de la PNB, Jesús Briceño Carballo fue asesinado mientras surtía con gasolina su vehículo, en la avenida Fuerzas Armadas.

Tres uniformados de la PNB fueron asesinados en menos de 24 horas, en Caracas.

Un delincuente que se trasladaba a bordo de una moto lo sorprendió y le disparó por la espalda. La víctima fue traslada hasta el hospital Vargas, donde murió.

Con el homicidio de estos tres funcionarios se elevó a 25 la cifra de uniformados caídos a manos del hampa, en el AMC en lo que va de año, según conteo extraoficial de la prensa.

Fotos: Yohana Marra


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