Carlos González Herrera, de 33 años, recibió dos tiros en el pecho en la calle principal de la zona. Además le quitaron su celular y una cadena de plata.

Caracas. A las 7:00 p. m. del pasado lunes 9 de abril una mujer llamó a la familia de Carlos Eduardo González Herrera, desde su celular, para avisarle que lo habían matado.

Sin identificarse describió que había ocurrido a las 5:00 p. m. en la calle principal de La Pastora e indicó que les dejaría escondido el celular de la víctima, un Samsung S8, cerca de una panadería en la zona. Pero no aparecieron ni ella ni el equipo.

A Carlos, de 33 años, lo llevaron hasta el hospital Clínico Universitario con dos tiros en el pecho. Cuando sus parientes llegaron ya estaba muerto. No se explican por qué no lo trasladaron hasta el hospital Vargas, que es más cerca, y tampoco saben quién fue.

Le robaron su moto modelo Horse 250, color negro, una cadena de plata y el celular. Presumen que se resistió porque anteriormente habían intentado quitársela y logró zafarse de los presuntos delincuentes. Él era así, no se dejaba robar, dijo un pariente, quien prefirió no identificarse.

La víctima trabajaba como mensajero particular y el día que le dispararon estaba llevando unos documentos en La Pastora.

Tenía cuatro hijos menores de edad y vivía en la calle El Lago de los Magallanes de Catia, con su familia.

 Foto: Archivo

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