Las obligaciones de la administración de Nicolás Maduro superan los 200 millardos de dólares, y ese saldo impacta en las cuentas fiscales a futuro.

Caracas. Los compromisos del Ejecutivo crecen. Los saldos de deuda del Gobierno central y Pdvsa, los pagos por las nacionalizaciones de industrias y las liquidaciones de divisas pendientes con las empresas ya superan los 200 millardos de dólares.

En 18 años, el país tuvo fases de boom petrolero, lo cual le garantizó un alto volumen de ingresos; sin embargo, esos aportes y las contribuciones tributarias no fueron suficientes para atender el elevado gasto público, de manera que las autoridades recurrieron al endeudamiento mediante las emisiones de bonos y tramitación de préstamos.

Por la bonanza, además, el Gobierno avanzó en un modelo de mayor peso estatal en la economía, lo que abarcó la expropiación de empresas en las áreas estratégicas. Dicho proceso generó obligaciones porque se tomaron algunas empresas pero no se canceló el monto que esto implicaba.

A esas deudas mencionadas se suman los retrasos en las liquidaciones de divisas. Pese a que por varios años el precio del crudo fue alto, se retrasó el desembolso de billetes verdes a las industrias, lo que limitó la compra de materia prima, y afectó la producción.

Estos son los compromisos en detalle:

Gobierno central. Los compromisos del Gobierno central al cierre de diciembre de 2016 alcanzaron los 148,2 millardos de dólares, de acuerdo con las cifras del Ministerio de Finanzas. De ese monto, 46,7 millardos de dólares fue el saldo de la deuda externa que repuntó por la emisión que se efectuó a fines de diciembre por 5 millardos de dólares, y de la cual las autoridades no han dado detalles.

La deuda interna fue equivalente a los 101 millardos de dólares. Ese resultado en gran medida obedeció al incremento de la deuda indirecta, que fueron las operaciones que efectuó el Fondo Simón Bolívar para la Reconstrucción, mecanismo que se utiliza para financiar la construcción de viviendas. Esas obligaciones se calculan a la paridad de 10 bolívares.

El comportamiento de las obligaciones evidencia que el Gobierno en cada ejercicio tiene que orientar más recursos del gasto ordinario a los pagos de deuda pública y restringir los dólares al sector privado.

Pdvsa. El balance de deuda de Pdvsa reveló que al término de 2016, la deuda fue de 41 millardos de dólares y bajó 2 millardos de dólares por los pagos y otras operaciones.

Frente a un menor flujo de ingresos por el nivel de los precios del crudo y el descenso de la producción petrolera, la deuda ha tenido impacto en las finanzas de la industria, que ha tenido que disponer de más recursos para sus compromisos y vender menos divisas al Banco Central, por ello, han bajado las disponibilidades del ente emisor para las importaciones.

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Préstamos. La República también ha gestionado créditos con varios países, y con China ha pactado préstamos por 60 millardos de dólares. Todavía se adeudan 24 millardos de dólares, según proyecciones de Ecoanalítica. Actualmente, el Gobierno cuenta con un período de gracia en el que solamente cancela los intereses.

Nacionalizaciones. Por el control de los sectores estratégicos, el Gobierno expropió empresas en las áreas de: alimentos, agro, construcción, acero, telecomunicaciones, electricidad, petróleo y servicios. Con algunas compañías se saldaron las deudas, el grueso se debe, y esas obligaciones llegan a 10,9 millardos de dólares, calcula la firma.

Deuda comercial. Por el retraso en la liquidación de dólares para las compras externas y los dividendos, el Gobierno le debe a las industrias 33 millardos de dólares, de acuerdo con las estimaciones de Ecoanalítica.

Ante esas deudas, muchas empresas no pueden adquirir materia prima y equipos en el exterior, por tal motivo, la producción ha descendido y ha aumentado la ausencia de artículos básicos. Aunque el Gobierno a principios del 2016 se comprometió a saldar parcialmente las deudas, pocos han sido los logros. Con algunos laboratorios se hicieron pagos con bonos, pero las obligaciones con el resto de las industrias se mantienen.

Foto: Miguel González



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