Consejeros de Protección de los municipios Sucre, Libertador y de Guarenas reportan que 50 % de sus acciones se deben a que los menores de edad no tienen el nivel de vida adecuado que establece la Lopnna por falta de comida.

Caracas. El hambre en los hogares ha obligado a los consejos de protección a separar familias. Aunque la pobreza no es un delito, si los niños no están bien alimentados, no se les garantiza vivienda digna y vestimenta, se les está vulnerando el derecho al nivel de vida adecuado que establece el artículo 30 de la Ley orgánica de Protección al Niño, Niña y Adolescente (Lopnna).

El municipio Sucre atendió 742 procedimientos en 2016 y la mitad de ellos tuvieron como factor común la vulneración del derecho al nivel de vida adecuado. En Guarenas hubo 464 casos donde en 55 % se vio afectado el mismo derecho. En El Hatillo, los consejeros abordaron 85 procedimientos y 10 % se debe a este problema en la familia. A su vez, en Libertador, los consejeros precisaron que 60 % de sus abordajes se debieron a ese principio vulnerado, mientras que en Chacao se atendió una sola situación de este tipo, cuando en 2015 no hubo esos reportes.

La trabajadora social Angeyeimar Gil presentó estas estadísticas en las “X Jornadas de Investigación de la Escuela de Trabajo Social 2017” para demostrar que la crisis alimentaria está impactando en los hogares. Gil señaló que las medidas de abrigo dictadas por los consejos de protección debido a la falta de alimentos aumentaron entre 50 % y 60 %.

El estudio, además, muestra que una de las casas hogares que recibe más niños en el Área Metropolitana tuvo un repunte de ingresos: en 2015, albergó a 62 pequeños y en 2016 a 120 menores. La primera causa de ingreso, con 51 medidas de abrigo, fue por la vulneración del derecho al nivel de vida adecuado.

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“Esta casa hogar aseguró que los niños que llegaban tenían grados de desnutrición y eso constata lo que manifestaron los consejeros de protección”, expresó Gil.

En los hospitales también se prenden las alarmas por el disparo en el índice de niños con desnutrición. Gil mostró las estadísticas del Departamento de Nutrición del Hospital de niños J. M. de los Ríos, que muestran que desde abril los médicos decidieron registrar el número de afectados por falta de comida al comenzar un alza de pacientes.

Un total 890 pacientes tenían problemas de nutrición, además de las patologías por las que ingresaron al centro de salud. Al cuadro de alarma se suma que el año pasado cerró con 70 niños atendidos por desnutrición como diagnóstico de base, de los cuales 54 tenían menos de 5 años de edad.

En el Hospital Raúl Leoni de Guaiparo, en el estado Bolívar, confirmaron que desde el 29 de enero se registraron nueve niños que no llegan al primer año de edad, que fueron hospitalizados con desnutrición severa, tres de ellos fallecieron.

“Para garantizar el derecho a la vida y salud, los consejeros ahora tienen que separar familias para que los niños sean cuidados por empleados de casas hogares, y esas personas jamás darán el afecto que se tiene en casa”, denuncia la trabajadora social.

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