El sociólogo y ferviente aficionado del fútbol analizó cómo se vivirá el Mundial Rusia 2018 en medio de la crisis que azota al país.

Caracas. El primer Mundial de fútbol que siguió Ignacio Ávalos fue en Suecia 1958. “Lo escuché por radio y con tanta pasión que mi papá me llevó al psicólogo porque creía que estaba loco”, recuerda el sufrido simpatizante del Atlético de Madrid y los Tiburones de La Guaira para seguidamente caer en cuenta que apenas cinco de las 20 ediciones de la Copa del Mundo han escapado de su atención, más que todo por un tema generacional.

El sociólogo, profesor universitario y columnista del diario El Nacional es seguidor del Deporte Rey, a tal punto que suele imaginar su muerte en una cancha, “probablemente de un infarto después de anotar algún gol decisivo”, según comenta. Ávalos es todavía un mediocampista “con manejo” y por eso es también una voz autorizada para profundizar en los temas del balón, a los que ha dedicado la escritura de libros y numerosos artículos.

El saque inicial de la conversación gira en torno a la inminencia del puntapié en Rusia 2018, Mundial que los venezolanos no viviremos con el entusiasmo de siempre por la crisis política y social que atraviesa el país. “Los estómagos no se llaman a engaño. La crisis es demasiado dura para soslayarla porque uno esté viendo un partido de fútbol”.

“Puede haber entusiasmo e interés por el Mundial como de hecho lo hay pero la realidad siempre seguirá allí al cumplirse los 90 minutos. Hay gente que habla del opio del pueblo y critica que los venezolanos nos vamos a distraer pero la realidad es tan ruda que un partido no posterga lo que espera cuando el árbitro pite el final”. Con todo, a Ávalos le parece bien que el venezolano vea y esté pendiente del evento, una vieja costumbre que se cumplía con mucha más alegría en épocas más felices de la nación.

“Venezuela siempre vivió con mucho entusiasmo los Mundiales y a falta de Vinotinto se inventaron lealtades. Los venezolanos en general siempre le iban a Brasil. Luego están los hijos de europeos que le iban a sus selecciones, pero al venezolano siempre le gustó Brasil”, explica y también aclara que el popular término sureño “pastelero” —calificativo despectivo para referirse a los aficionados que prefieren apoyar equipos extranjeros— no aplica en el caso criollo porque “se es pastelero si tu selección está en una competencia y le vas a otra”.

El fútbol actual, el VAR y la Vinotinto

Ya al encarar de lleno la actualidad de la disciplina más popular del planeta, Ávalos tira un “cambio de frente” y precisa que el fútbol ocurre “dentro y fuera de la cancha” antes de iluminar un poco el panorama que nos espera en suelo ruso.

“Este Mundial va con equipos más parejos que el pasado. He visto los partidos amistosos y Brasil es la selección más llamativa. Luego hay muchas semejanzas y una gran preponderancia de lo físico. El prototipo del futbolista actual es Cristiano Ronaldo. Ves jugadores muy altos, muy fuertes y con mucha velocidad. Esa es la impronta del fútbol actual pero siempre están las individualidades que te pueden marcar diferencias en un destello”.

Al cúmulo de similitudes de los tiempos que corren, el académico añade el protagonismo que han adquirido los técnicos y la influencia que son capaces de transmitirles a sus equipos.

Sobre el sistema de Videorabitraje (VAR) con el que se podrán revisar jugadas polémicas por primera vez en una cita mundialista, Ávalos considera que su introducción se debe a un intento de la FIFA de “lavarse la cara” luego del escándalo de corrupción conocido como el “Fifagate” para promocionar el “juego limpio”, algo que —según comenta— no ocurre en los despachos donde se fraguan los grandes negocios.

En el tiempo añadido, el sociólogo se muestra poco optimista con respecto a la posibilidad de que el Mundial que inicia este jueves sea el último sin la Vinotinto.

“Si las cosas siguen como van soy pesimista. Antes era una costumbre no clasificar al Mundial, pero desde Richard Páez hasta la actualidad el venezolano se empezó a preguntar por qué su selección no puede participar. Ahora creo que volvimos a la desilusión, que se volvió más un reclamo. No se tiene en el radar a Qatar 2022 como otros equipos eliminados y el liderazgo de la Federación sigue siendo muy precario”.

Con la despedida y el pitazo final de la entrevista, Ávalos se retira. En pocas horas le hará un minucioso seguimiento a la décima sexta Copa del Mundo en su extenso palmarés como hombre de fútbol.



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