“Pensaba que se había desmayado. Hasta que volteo su cara y encuentro que tenía un orificio en la frente”, contó un familiar de la víctima.

Caracas. Mientras acompañaba a su pareja taxista a buscar a unos clientes en Macaracuay a la 1:30 a. m., “una bala loca”, como dice Jarlen Peinado, atravesó el vidrio frontal del carro hasta llegar al rostro de su prima, Céfora Narváez Peinado. Desconocen el origen de este disparo. Transitaban por la autopista Valle-Coche con dirección a Chacaíto y fue minutos después del impacto que observaron que Narváez estaba muerta.

Lo primero que vio su esposo fue el vidrio. Jamás pensó que había sido una bala. Luego, pensaba que mi prima se había desmayado. Hasta que voltea su cara y encuentra que tenía un orificio en la frente, acota Peinado.

Los hechos ocurrieron a la altura del Parque Bimbolandia el pasado sábado 15 de diciembre. En el asiento trasero se encontraban tres amigos de estos esposos que aprovecharon la cola para dirigirse a su hogar. Ninguno resultó herido.

Narváez, de 29 años, era ama de casa y deja dos hijos menores de edad, una niña de un año y un varón de 9. Vivía en la calle 17 de Los Jardínes de El Valle. De acuerdo con cifras del Monitor de Víctimas, entre noviembre de 2017 y noviembre de 2018, 1819 venezolanos han perdido la vida a manos de la violencia en el estado Miranda y Distrito Capital, de los cuales 5 % han sido del sexo femenino, considerando que 95 mujeres murieron en este lapso de tiempo.


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