La dirigente sectorial de Casalta III, impulsa la autogestión en la parroquia Sucre a través de actividades culturales y deportivas para solucionar los problemas que les afectan.

Caracas. Beisy Valdespino está sumergida en la política desde hace ocho años, aunque asegura que el trabajo social lo lleva en la sangre. Cuando era niña pertenecía a un grupo de danza y realizaba presentaciones en distintos sectores de Caracas. Dice que desde esa época se forjó su activismo social. Luego de visitar constantemente las comunidades le quedó el contacto con la gente, que se hizo más palpable con los años.

Valdespino es dirigente comunitaria de Casalta III y junto con otros líderes organiza a la extensa parroquia Sucre. Allí, junto con los profesores Andrés León y Raúl Silva, durante todo el mes de agosto dictarán clases de inglés, matemática, física y química a estudiantes de bachillerato que viven en zonas aledañas como Gramoven, Los Magallanes de Catia, 23 de enero.

El tiempo que invierte en ayudar a sus vecinos lo compagina con otros dos trabajos. Uno lo desempeña en el ámbito administrativo en la Alcaldía del Municipio Libertador, y además es dueña de un cibercafé y centro de copiado en la zona donde vive. A pesar de tener tantas responsabilidades, no se amilana al momento de exigirle a cualquier órgano del estado las respuestas para su comunidad.

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Hablar de política es algo que hace a diario. En el año 2013 fue candidata a Concejal por la parroquia Sucre y es miembro del partido Primero Justicia (PJ). En cada movilización opositora asegura estar presente y motiva a sus vecinos a que acudan a estas actividades, pero la respuesta de ellos es casi siempre la misma. “Me dicen que les da miedo”, comentó.

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Ella imparte clases a los chamos de física, química, matemática e inglés en la parroquia Sucre.

“La violencia que ellos (el Gobierno) han sembrado es lo que impide que la gente salga a la calle, pero si la comunidad no se involucra, no se moviliza, no participa, no podremos obtener los resultados que esperamos. La gente en la calle me dice ‘¿qué está haciendo la oposición para salir de esto?’ Y yo les respondo ‘¿y qué está haciendo usted?’, Yo los invito a que participen”, enfatizó Valdespino con carácter pero en voz baja, ya que en un salón cercano había más de 15 chamos en su clase de inglés con el profesor Silva.

Detectan los problemas en las comunidades y no esperan a que los entes les den respuestas. «Hacemos actividades como un bingo musical, llevamos a los chamos a jugar en las canchas y vendemos cosas. Lo que allí se reúna lo invertimos en arreglar una fachada, una reja», dijo.

Hacemos autogestión, expresó, incluso hay otras parroquias en las que nos han llamado para organizar a las personas en esos eventos, como en El Paraíso, La Pastora, Antímano, también en la carretera vieja de Caracas-La Guaira.

“Los Clap no son la solución”

El pasado martes 19 de julio, Valdespino y un grupo de mujeres asistieron a la sede del Ministerio de Alimentación para exigir el cese de los controles impuestos para la compra de alimentos de la canasta básica, y ahora con los Comités Locales de Abastecimiento y Producción (Clap). A Casalta III no había llegado ni la primera bolsa antes de esa protesta pero “después de ese día, una semana después nos las dieron. Hubo respuesta porque presionamos”, acotó.

La dirigente asegura que los Clap se crearon para controlar más lo que comen las personas. “Eso no es democracia. Democracia es que haya comida en cualquier anaquel y que yo pueda comprar lo que yo quiera. Los únicos que pueden participar en el orden de esos comités son los que pertenecen a las filas del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV)”, aseveró.

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Valdespino fue candidata a Concejal por la parroquia Sucre en el 2013.

Apura el revocatorio                                                  

La activista política no se esconde para hablar del referendo revocatorio. “Si no se hace este año —el revocatorio— eso sería más frustración para los venezolanos. El Gobierno quiere que no se realice este año, y es por ello que la oposición debe jugársela toda. Yo sé que estamos sobre los números, pero yo estoy confiada en que se llevará a cabo entre octubre y noviembre”, dijo.

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Motivación para la participación

Aunque para ella cada día es más complicado motivar a las personas a que participen en las movilizaciones que convoca la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), asegura que los únicos responsables de hacerlo son las personas como ella. “Todos esos líderes sectoriales somos los que debemos estar al frente de los movimientos. No debemos desanimarnos, porque si lo hacemos todos lo harán. Somos nosotros los que debemos ser esa motivación que hará que esa gente participe y se involucre más. Los líderes comunitarios no debemos abandonar esta lucha. Lo que necesitamos es unidad y más unidad”, reflexionó.

Fotos: Charlie Barrera


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