Un juicio por contrabando, una aparición en los Papeles de Panamá, la intercesión en los milagros, el apoyo de dirigentes de pequeños partidos de la MUD, el impresionante costo de sus mítines, su relación con pastores cuestionados en otros países, los ataques a su equipo de campaña y la fe que le tienen sus feligreses. Crónica.Uno te cuenta todo sobre Javier Bertucci.

Caracas. “Este es el principio de lo que Dios va a hacer por este país” decía Javier Bertucci a los seguidores de su iglesia a través de YouTube el 21 de diciembre de 2010, cuando un tribunal de apelaciones de Carabobo le cambió la medida de casa por cárcel por una de prohibición de salida del país y presentación periódica, en medio de un juicio por contrabando agravado y asociación para delinquir.

Sus palabras dejaban ya entrever una incipiente aspiración política. Dos años después, en noviembre de 2012 dijo a sus feligreses —en una transmisión que también está disponible en YouTube— que se avecinaba para Venezuela el tiempo cuando habría “un fondo nacional derivado de la venta del petróleo utilizado solo para la extensión y la predicación del evangelio en Latinoamérica y otras naciones del mundo” porque “un país que se dedica a la predicación del evangelio exporta petróleo, exporta energía y también exporta evangelismo”. La fórmula es copia de la utilizada por Hugo Chávez para exportar su “socialismo del siglo XXI”.

Seis años más tarde, la creación de ese fondo nacional para la evangelización del continente y del mundo no se menciona en las propuestas de gobierno de Bertucci en su carrera por la presidencia de Venezuela. Como tampoco hay nada sobre convertir a Venezuela en un país de cristianos evangélicos, otro de sus vaticinios de la prédica de 2012. En cambio sí ofrece lo esencial para solventar una crisis de la magnitud que atraviesa Venezuela: canal humanitario, reactivación de la producción, restitución de la independencia de poderes y libertad de expresión.

Hablamos de Javier Bertucci, el candidato presidencial del movimiento Esperanza por el Cambio, apóstol y líder del Ministerio Mundial de Avivamiento Maranatha en Venezuela y fundador del movimiento juvenil El Evangelio Cambia. Es también Javier Bertucci, el dueño de la Constructora Bertucci CA (RIF J-316372162), director de la importadora Biometrix-Med Equipment Corp., representante de Minería Hg 2.8, y ex presidente de Tecnopetrol C.A. (RIF J-295083173), según lo recoge un reportaje firmado por la periodista Katherine Penacchio en www.panamapapersvenezuela.com.

A él también lo crió la abuela

Lilian Castellanos es la abuela materna de Javier Bertucci, quien lo crió en San Nicolás, Portuguesa. Fotos capturas de pantalla www.javierbertucci.com

“Nunca conocí a mi padre. Recibía juguetes, ropa pero nunca lo conocí. Mi mamá, una mujer trabajadora y quien me cría es mi abuela, como hasta los 8 años”, confesó en una entrevista concedida en marzo pasado al periodista Isnardo Bravo.

La abuela materna, Lilian Castellanos, lo crió en la población de San Nicolás, en Guanare, estado Portuguesa. Otra similitud con el extinto Chávez, criado por la abuela Rosa Inés. En un vídeo disponible en la web de Bertucci, doña Lilian habla de su nieto como lo haría casi cualquier abuela: con amor, admiración y carácter.

Bertucci cuenta en su portal que vivió muy humildemente con ella, que tenían un modesto conuco que producía suficiente para comer y vender topochos “a orilla de la carretera”.

Según la web del candidato, Bertucci se graduó de técnico superior en electrónica en Valencia y también de técnico medio electricista en Barquisimeto, dos oficios de cuyo ejercicio no hay ninguna información y que tampoco guardan relación con su desempeño empresarial ni pastoral. Crónica.Uno intentó sin éxito confirmar esta información con las instituciones educativas que se indican.

También destaca entre los reconocimientos recibidos un “doctorado honoris causa por su labor social” concedido por la Universidad Logos Internacional con sede en Florida, que en realidad es una fundación de origen religioso sin ningún reconocimiento dentro del sistema educativo estadounidense, como lo constató la ONG Observatorio de la Universidad Colombiana en 2015.

Es padre de tres hijos, la mayor de los cuales es arquitecto y con apenas 20 años tuvo que irse del país “a buscar las oportunidades que Venezuela no le brinda en este momento”, en palabras de su padre. Está casado con la misma mujer, Rebecca, desde hace 25 años. Un tuit que le dedicó a ella el 29 de abril (y que luego borró) recibió duras críticas por quienes lo percibieron como machista.

Lee también
Elección presidencial limita la participación ciudadana y apela a los "beneficios" sociales

Preso por contrabando

El operativo militar que dio con la captura y pase a juicio de Bertucci ocurrió el 2 de julio de 2010,  cuando funcionarios del destacamento 25 de la GNB, adscrito al CORE 2, a cargo del coronel Fabio Zavarce Pabón, detectaron un cargamento de 5.000 litros de presunto diésel nacional, que pretendía ser embarcado hacia República Dominicana por la empresa Tecnopetrol CA, presidida entonces por el hoy candidato presidencial.

La detención se produjo porque la legislación interna prohíbe la exportación de diésel y en los papeles del embarque decía que se trataba de un producto químico solvente. El Ministerio Público le imputó contrabando agravado y asociación para delinquir. El 6 de julio el tribunal de primera instancia en funciones de control de Carabobo le concedió una medida cautelar de casa por cárcel, pese a que el Ministerio Público pedía que se le mantuviera tras las rejas durante las indagaciones.

A diferencia del trato que otros presos venezolanos reciben de los tribunales, Bertucci recibió autorización del Tribunal Primero de Control de Carabobo para ir a votar en las elecciones parlamentarias del 26 de septiembre de 2010 y luego le permitió salir de su casa los domingos para dar su sermón semanal ante su iglesia Maranatha.

Y así llegó el 20 de diciembre de 2010 cuando una corte de apelaciones de Carabobo le levantó la medida de arresto domiciliario y le dictó presentación periódica y prohibición de salida del país. El caso de llegó hasta la Sala Constitucional del TSJ. En diciembre de 2011 la instancia encabezada por Luisa Estella Morales confirmó la medida de presentación periódica y prohibición de salida del país y en diciembre de 2013, la misma Sala, ahora presidida por Gladys Gutiérrez, dictó el decaimiento de la causa.

Un trabajo divulgado por el portal Transparencia Venezuela recientemente (“Casi todos los candidatos presidenciales tienen o han tenido problemas judiciales”), señala: “En agosto de 2013 el Tribunal 1 de Juicio de Puerto Cabello condenó al ahora candidato por la presunta comisión de los delitos de contrabando agravado, manejo ilícito de materiales o desechos clasificados como peligrosos, asociación y tráfico de ilícito de metales, piedras preciosas o materiales estratégicos. Sin embargo, el fallo fue anulado semanas después por la Sala 1 de la Corte de Apelaciones de Carabobo, la cual consideró inmotivada y ordenó la repetición del juicio, lo cual no ha ocurrido”.

“Hubo una manipulación política. Fue un pase de factura”, dijo el pastor-candidato al periodista Isnardo Bravo el mes pasado, al ser consultado sobre ese proceso judicial. Pese a tratarse de una acusación por asociación para delinquir, él fue el único detenido.

Panamá Papers

El nombre de Bertucci también salió a relucir en 2016 en la mega investigación trasnacional denominada Panama Papers. En el reportaje titulado “El pastor que predica como importador”, la periodista Katherine Penacchio destaca que para el año 2016 Bertucci era “parte de la junta directiva de, al menos, tres empresas dedicadas al área de la construcción y venta de bienes y servicios”. Incluso señala que unos años antes, en 2012 tanteó la posibilidad de presidir la empresa de compra venta de insumos Stockwin Enterprises Inc, valorada en 5 millones de dólares y radicada en Estados Unidos. Bertucci reconoció públicamente su interés en esa empresa pero afirmó que el negocio no se concretó.

Aunque en el registro de contratistas de algunas de esas empresas aparecía como contratista de empresas estatales, el candidato ha negado enfáticamente que alguna vez hiciera contratos con el gobierno.

Renegado por los evangélicos

Las dos grandes confederaciones evangélicas de Venezuela dejaron claro que Bertucci no es candidato de los feligreses de esa iglesia. Foto cortesía www.adv.org.ve

La innegable habilidad comunicacional de Bertucci es palpable cuando se revisan todas las plataformas en las que difunde su mensaje: televisión, radio, Youtube y Twitter. En esta última plataforma tiene una cuenta personal, una del movimiento Esperanza por el Cambio y otras 16 cuentas en igual número de estados dedicadas a la promoción de sus actividades políticas.

Para el 23 de abril, Bertucci sumaba 26.307 seguidores en la red social, un número nada despreciable si se considera, primero, que la cuenta de Esperanza por el Cambio (creada en 2011) tenía para ese día 20.247 seguidores y que 65% de las cuentas fue abierta entre el 21 de febrero y el primero de abril.

Lee también
Algunos vecinos de La Vega y Antímano dicen que sobran razones para votar este domingo

Aún así, la candidatura de Bertucci no contó con la bendición de las dos grandes organizaciones que agrupan a los ministerios evangélicos en Venezuela: el Consejo Evangélico de Venezuela y el Concilio General Asambleas de Dios; ni tampoco con el apoyo de los dos partidos políticos evangélicos que desde hace varios años han intentado penetrar la política nacional, Nuvipa (Nueva Visión País) y ORA (Organización Renovadora Auténtica).

Bertucci anunció su postulación el 18 de febrero. El 20 de febrero el Concilio Asambleas de Dios señaló que no estaba dispuesta a “involucrarse en candidaturas políticas de ninguna índole” y destacó: “El Pastor Javier Bertucci no es nuestro candidato político, ni representa al conglomerado de iglesias cristiana evangélicas que hacen vida en nuestra Federación”.

El 22 de febrero, el Consejo Evangélico puntualizó, primero que “no hay ninguna persona ni partido que represente electoralmente a los evangélicos venezolanos” y segundo que las condiciones electorales actuales “ponen en cuestionamiento la libertad y garantías que hagan justa y legítima la convocatoria a elecciones”. El 8 de marzo, el Consejo se alineó al Frente Amplio Venezuela Libre en su llamado a no participar en la votación del 20M.

Nuvipa por su parte, también se sumó al Frente Amplio de la oposición, mientras ORA dio su tarjeta para postular a Nicolás Maduro.

Tarimas costosas

Aunque el candidato dice que su campaña es austera, el despliegue técnico que lo acompaña lo contradice

Entre el 22 de abril, cuando comenzó la campaña, y el 10 de mayo fecha de cierre de esta nota, Javier Bertucci había visitado 21 estados; en al menos 18 estados hizo 20 grandes actos que incluyen la ya distintiva “sopa sin carnet”, colchones inflables, jornadas de salud, artistas locales, despliegue de cámaras y equipos para la transmisión vía Internet y grandes tarimas con vallas y sonido incluido.

Aún así, el candidato ha señalado en varias entrevistas que su campaña es “austera”. Asegura que “el que tiene sonido lo pone, el que tiene yuca la lleva para la sopa”.

Pero la realidad deja ver una campaña alejada de la austeridad. Todas sus presentaciones están disponibles en el canal de Youtube de Bertucci y en todas se observa el referido despliegue. Ha instalado 19 tarimas.

Si el sonido y la tarima fueran donaciones, estaríamos hablando de grandes sumas de dinero aportado indirectamente a la campaña. Fuentes del sector de producción de eventos hicieron los cálculos para Crónica.Uno y determinaron que el costo de cada tarima usada por Bertucci oscila entre 1.500 y 2.000 dólares. En otras palabras, solo en los 20 actos realizados con este despliegue desde el 22 de abril hasta el 10 de mayo, Bertucci podría haber pagado entre 30.000 dólares y 40.000 dólares, solo en tarimas y sonido.

Maduro no se la pone fácil

Pese a la firma del acuerdo de respeto entre los candidatos y de igualdad de condiciones firmado por Bertucci, Maduro y los otros aspirantes a la presidencia, el gobierno le ha hecho sentir su poder al pastor.

El 29 de abril pasado, se le impidió aterrizar en el aeropuerto de Tucupita, lo que le impidió cumplir con el acto previsto en esa ciudad.

“Yo salía para Delta Amacuro y no quisieron dar permiso porque el aeropuerto no estaba en condiciones para el aterrizaje, pero el presidente estuvo allí hace poco con su avión presidencial. Mi gente de Delta Amacuro no pudo tener su candidato allá. Le pido al CNE que revise este tema del ventajismo”, denunció el hombre.

Unos días antes, el 23 y el 25 de abril denunció que alcaldes del PSUV entorpecieron la realización de sus concentraciones en sendas ciudades de Aragua y Miranda.

Y pese a todos los recursos disponibles para los actos y la seguridad del candidato, a quien se le vé acompañado de guardaespaldas, el equipo de campaña de Bertucci no se ha salvado de la inseguridad. El pasado 27 de abril, el jefe de campaña en Cumaná, estado Sucre recibió un disparo en un intento de robo y ese mismo día, Bertucci denunció que lo mismo le había ocurrido al jefe de campaña en Barinas. Ambos fueron atendidos y superaron la agresión.

Dime con quien predicas ¿y te diré…?

Lee también
Algunos vecinos de La Vega y Antímano dicen que sobran razones para votar este domingo

Al googlear el nombre de Javier Bertucci, antes de 2018, aparecen, dependiendo del año seleccionado para el criterio de búsqueda, su relación en los Panamá Papers, las sentencias de los tribunales de juicio, de control y apelaciones así como de la Sala Constitucional relativas a su juicio por contrabando, decenas de vídeos de sus sermones, pero también aparecen otras menciones.

Destacan las que le relacionan con el denominado ministerio de la prosperidad, una rama de la prédica evangélica muy difundida en ciertos estados de Estados Unidos, pero sobre todo en Centro y Sur América, que enfatiza la obligatoriedad de pagar el diezmo para hacer próspera a la iglesia y asegurar la prosperidad de los creyentes.

Este ministerio sin embargo ha sido señalado de inculcar un excesivo materialismo, de estafar a los seguidores y por el exhorbitante enriquecimiento de sus pastores. Uno de los casos más conocidos es el del pastor Benny Hinn a quien Bertucci trajo a Venezuela en un par de ocasiones entre 2007 y 2010.

En 2007, año en que Bertucci fundó el movimiento El Evangelio Cambia como parte de la Iglesia Maranatha, el senado estadounidense abrió una investigación sobre el manejo de los fondos de las iglesias en ese país. La iglesia de Benny Hinn fue investigada, y aunque el senado no llegó a una conclusión definitiva que apuntara a la comisión de algún delito en ese momento, en 2016, la oficina de Hinn fue allanada. La iglesia de Benny Hinn es una empresa de 100 millones de dólares al anuales. El 21 de febrero pasado, apenas 3 días después de que Bertucci anunciara su candidatura en Venezuela, Hinn declaró en Estados Unidos que el eje de su prédica en torno al dinero y las posesiones había estado equivocada toda su vida.

Otro pastor vinculado al mismo apostolado de la prosperidad y cuya fortuna despierta sospechas es Cash Luna, quien construyó un templo de 45 millones de dólares en Guatemala y estuvo envuelto en un escándalo de corrupción en ese país que terminó con la salida del presidente Otto Pérez Molina del cargo en 2015.

También aparece el nombre de Nahum Rosario, fundador en 1976 del Ministerio Mundial de Avivamiento Maranatha y tan cercano a Bertucci que el pasado 27 de abril, cuando su jefe de campaña en Cumaná fue herido de bala, subió un vídeo a Youtube. Allí defiende la candidatura del pastor y señala que dios le había advertido de ese ataque la noche anterior.

También tiene quien lo quiera

Pese a todo, Bertucci no está solo. No solo lo acompaña toda su congregación, que ronda los 20.000 feligreses y más de 100.000 voluntarios, sino que además ha recibido el apoyo abierto de dirigentes y bases de Causa R y Copei, partidos de la MUD que rechazan las condiciones de la venidera votación.

Además, para marzo la intención de voto por la tarjeta de Esperanza por el Cambio era de 10,2 % según Datanálisis. La cifra subía a 14,7 % si se consideraba únicamente la opinión de los encuestados que estaban “muy dispuestos” a votar. La misma encuestadora volvió a medir en la primera semana de mayo y el porcentaje subía a 17,1 %. Consultores 21 midió la última semana de abril y 11,3 % de los electores estaba dispuesto a votar por Bertucci.

Mientras la encuestadora Delphos, informó que en abril, Bertucci aparecía con una intención de voto de 14 % y para mayo llegaba a 19 %.

También pueden encontrarse en YouTube testimonios de personas que literalmente adoran a Bertucci y le atribuyen su intercesión en la ocurrencia de milagros, empezando por la hija menor del pastor-candidato, Valeria Bertucci, quien cuenta cómo operó en ella un milagro, al ser curada de leucemia.Valeria es parte activa del equipo de campaña de su padre y es promotora del movimiento juvenil. Otras personas expresan su agradecimiento a Bertucci en la sanación, en el logro de un embarazo y otras bendiciones. Sin contar los testimonios recogidos durante los mìtines electorales, en los que las personas lo perciben como un salvador.

Y no se les puede culpar… basta ver uno de sus sermones para notar que Bertucci es un candidato, pastor y empresario con un verbo elocuente, que dice exactamente lo que la gente quiere oír.

Fotos: Cortesía



Participa en la conversación