El pastor, empresario y presidente del partido Esperanza por el Cambio, aseguró contar con 20 toneladas de medicinas y alimentos que entregará a personas en situación de necesidad, algo que, dijo, hará sin importar que lo acusen de ser populista.

Caracas. “No estoy regresando porque nunca me fui”. Esa fue la frase con la que Javier Bertucci, presidente de Esperanza por el Cambio, inició este miércoles la rueda de prensa en la que se dieron detalles sobre la gira que el pastor evangélico, empresario y excandidato presidencial hará por el país en los próximos días.

Bertucci recorrerá al menos 8 estados del país además del Distrito Capital (lugar en el que empezará): Yaracuy, Delta Amacuro, Bolívar, Anzoátegui, Apure, Táchira, Portuguesa y Lara.

En esta “gira de solidaridad”, se entregarán aproximadamente 20 toneladas de alimentos y medicinas como parte de una apuesta por paliar la crisis humanitaria que actualmente vive el país.

Estas medicinas vienen todas de Estados Unidos, de organizaciones cristianas. En Europa se está preparando otro lote de ayuda que esperamos que llegue en tres meses de manera organizada, como todo lo que hemos estado haciendo. No se trata de que simplemente nos den lo que quieran, se trata de hacerlo de forma organizada para poder entregar lo que verdaderamente se necesita, explicó.

Añadió que como parte de la propuesta para ayudar a la sociedad venezolana, se encuentra en conversaciones avanzadas con 8 hospitales en los que aspira próximamente inaugurar “farmacias de la esperanza”, las cuales estarían dotadas con insumos médicos correspondientes a la especialidad de cada centro de salud.

El propio Bertucci explicó que la gira que comenzará este sábado 31 de agosto en Petare aspira alcanzar al menos a 1 millón de personas en el territorio nacional en esta primera etapa que, una vez sea terminada, se repetirá en otras entidades del país.

El dirigente político sostuvo que su iniciativa es solo «un paño de agua caliente» ante lo que es la situación del país, la cual, agregó, “solo se podrá resolver reactivando el aparato productivo de Venezuela”.

“Díganme populista, díganme lo que quieran”

Hablando desde una mesa rodeada por algunas de las medicinas que componen la “ayuda cristiana”, Bertucci se refirió a algunas de las críticas que podría recibir por entregar comida y medicinas usando un partido político como plataforma, algo que no lo cohibió: “Díganme populista, díganme lo que quieran, pero yo cuando visito una comunidad prefiero ver a la gente con algo en la mano, así sea comida, prefiero eso en lugar a que solo se queden con un saludo”, expresó.

Siguiendo la línea de las críticas, Bertucci también cargó contra el gobierno de Nicolás Maduro y la oposición que encabeza Juan Guaidó, sectores de la política a los que acusó de “ladrarse entre ellos” mientras “el pueblo sufre”.

Se reparten las culpas, culpan a las sanciones y otros culpan al mal gobierno, mientras, en el medio, el pueblo está sufriendo la peor crisis de la historia, aseveró.

Como parte de una propuesta para encontrar fin a la crisis política venezolana, Bertucci propuso retomar las negociaciones, no un diálogo, ya que para él solo a través de una salida negociada se pueden conseguir “elecciones libres”.

“Hay que salir del gobierno de una forma negociada, esa es mi posición personal (…) Si aquí un bando llegara a reemplazar al otro con métodos violentos, no me quiero imaginar la respuesta del otro bando”, advirtió.

Recomendó ampliar la mesa de negociación para que esta “incluya más que solo dos pedazos del país”, así como darle acceso a la prensa “para que la sociedad sepa lo que se está hablando” y agregó además que la misma no puede seguir realizándose fuera del territorio nacional porque “no tiene sentido resolver los problemas personales desde la casa del vecino”.


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