Luego de la actividad, un grupo de manifestantes atacó la comandancia general de la Policía de la entidad. Lacrimógenas, piedras, morteros y perdigones terminaron con la concentración hasta que los uniformados decidieron retirarse dos horas después.

Ciudad Bolívar. Hace una semana, en ese lugar, la sede de la Escuela de Medicina de la Universidad de Oriente, no había más que desconsuelo: uno de sus estudiantes, Augusto Puga, fue asesinado durante una protesta en el Decanato.

Pero este miércoles el ánimo era distinto. Quienes estaban sentían que además de la resaca emocional por el duelo, imperaba la indignación. Porque después de Augusto Puga, muchos otros venezolanos han muerto en protestas en Venezuela.

Partió así la caminata desde esa sede universitaria. Hubo un plus: estudiantes de otras instituciones y de otros núcleos se unieron a la protesta. Los profesores se unieron. Los partidos se unieron. La sociedad civil se unió. El resultado: una marcha multitudinaria como hacía tiempo no se veía en Ciudad Bolívar.

Hubo dos paradas: la primera, el Decanato, el mismo recinto en el que Puga cayó baleado la semana pasada antes de ser llevado al hospital Ruiz y Páez y morir.

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Represión infaltable

La caminata se dirigió, luego, hacia la sede de la Fiscalía del Ministerio Público (MP). Una delegación entregó un documento en el que exigía justicia en el caso. De hecho, hubo un avance: esta semana, el MP dictaminó privativa de libertad contra cinco funcionarios de la PEB y un sargento segundo de la Milicia Bolivariana.

Una vez concluida la actividad, un grupo —igualmente numeroso, aunque menor que el inicial— caminó hacia la Comandancia general de la policía regional.

De allí devino un enfrentamiento con bombas lacrimógenas, piedras, morteros y perdigones entre los funcionarios y los manifestantes. La pelea, que se prolongó durante dos horas en la avenida Paseo Meneses, terminó cuando los uniformados pidieron una tregua: se replegaron hacia la comandancia y los estudiantes, saltando y gritando, celebraron lo que consideraron una victoria como pocas.

Foto: Cortesía


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