Según el Comité de Usuarios, de la periferia solo entran a la Gran Caracas 3500 unidades. Y en el caso del municipio Libertador están trabajando menos de 500 camionetas. Hay zonas como Catia y El Junquito donde el servicio lo prestan los piratas.

Caracas. Año nuevo, vida nueva. Eso no aplica en el tema del transporte público, pues el 2017 cerró con un déficit de más de 80 % de unidades en la Gran Caracas y 2018 arrancó con menos carros. Según el ingeniero Luis Alberto Salazar, del Comité de Usuarios del Transporte Público, de la periferia están entrando a la ciudad solo 3500 unidades y, en el caso del municipio Libertador, están rodando menos de 500 camionetas.

Por eso es que en las paradas se ve más gente y la espera se está alargando. Los pasajeros refieren que las pocas camionetas que pasan van cargadas hasta los “tequeteques” y que la frecuencia de circulación es de más de 30 minutos.

En sectores como Catia, El Junquito, El Valle, Coche, Caricuao y Antímano se nota el déficit.

Además, los carros inscritos en las líneas formales están migrando a otras rutas. Por ejemplo, se está dando el caso de autobuses que cubren El Silencio-Cementerio que ahora están ruleteando por la vía Fuerzas Armadas-El Valle-Coche.

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En El Junquito se ve también que hay busetas de líneas fijas de Antímano y Vista Alegre.

En vista de la situación, las tarifas andan “rueda libre”. No hay quien ponga el cascabel al gato y los conductores cobran Bs. 500, Bs. 1000, Bs. 2000 y Bs. 3000, sin salir del municipio Libertador.

Pasadas las 4:00 p. m. la situación se torna color de hormiga. Los que salen de sus jornadas laborales no consiguen transporte para ir a La Vega e incluso a Chacaíto.

Los que llevan la peor parte son los de la tercera edad y los estudiantes:

Nos están exigiendo que paguemos completo. Unos nos piden 50 %, pero ni eso puedo pagar. La pensión no da para cancelar pasaje, dijo Luis Vargas, quien contó que sale tres veces a la semana a unas terapias médicas y pasa mucho trajín en las paradas.

Salazar exigió al Instituto Nacional de Transporte Terrestre (INTT) permitir la liberación de las tarifas del transporte público en el país como mecanismo de solución al conflicto que se ha generado entre usuarios y prestadores del servicio. Al tiempo que consideró necesaria la implementación de un plan de contingencia en todas las rutas del país con el Sistema Integral de Transporte Superficial, como método de compensación.

Es responsabilidad del Estado garantizar condiciones para la operatividad del transporte público, planteamiento que asevero fue elevado al presidente del INTT durante una reunión sostenida este martes, donde se reiteró la necesidad de conformar una mesa de negociación entre el Gobierno, los transportistas y los usuarios que sea compuesta por técnicos en la materia.

Mientras esas mesas se activan, alertó la gravedad de la paralización del parque automotor, asegurando que durante el asueto decembrino estuvo operativo solo 25 % de las unidades, factor que impidió el normal transitar de los temporadistas durante las fechas festivas.

Sumó a los problemas del sector el déficit de billetes para cancelar el costo del pasaje en sus distintas modalidades, calificando de crítica la situación en el caso de los terminales terrestres del país.

Exhorto al Gobierno a reconocer su incapacidad para cubrir las demandas de los transportistas, alertando que, de no haber respuestas concretas, podría alcanzarse una desaparición total del sistema de transporte público en Venezuela, comentó.

Foto: Francisco Bruzco



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