En los cinco municipios de Caracas se repitió la escena en más de una escuela: conformar las mesas con miembros accidentales. La instalación y apertura de los centros presentó retraso: la hora de inicio de la votación fue después de las 7:00 a. m. en promedio, en una jornada en la que pocos acudieron a votar.

Caracas. Los cinco municipios que conforman la Gran Caracas (Libertador, Sucre, Baruta, Chacao, El Hatillo) lucieron como un domingo cualquiera. Con la Cota Mil cerrada para los deportistas, gente trotando por La Alameda, otros comiendo helados en El Hatillo o subiendo a El Ávila por Sabas Nieves. Lo menos que podía pensar un transeúnte desprevenido era que este 9 de diciembre se elegían las autoridades más cercanas a la gente, los concejales.

Los pocos caraqueños que acudieron a las urnas elegirán 51 concejales que se distribuirán en cinco concejos municipales: el de Libertador estará conformado por 13 concejales, el de Sucre por 13 también, el de Baruta por 11, el de Chacao contará con 7 y el de El Hatillo también con 7.

El municipio Libertador se quedó corto con la movilización electoral

En Coche, El Valle, La Vega, Montalbán, Catia, 23 de Enero, Santa Rosalía, Los Chaguaramos, Antímano, La Morán, Carapita, el centro y Bellas Artes la tendencia irreversible fue la baja participación. Por ejemplo, en Santa Rosalía, de 69.000 electores a eso de las 11 de la mañana había un promedio de 2700 que acudieron a las urnas.

Ese panorama se vio en liceos piloto como el Fermín Toro, donde de una población de 8487 sufragantes, al mediodía asistieron 1993 y la estimación del coordinador Gregory Berfon era que podía subir 3 % en horas de la tarde.

Foto: Luis Morillo

Las incidencias estuvieron marcadas en las fallas técnicas de algunas máquinas y en la ausencia de los miembros principales que fueron sustituidos por los accidentales y representantes de las UBCh y del Clap.

En La Silsa, Omar Pacheco dijo que 90 % de los votantes son adeptos al Gobierno. De hecho, en los puntos rojos que se instalaron a pocos metros de los centros electorales era donde había más gente. Los hacían escanear el carnet de la Patria para los futuros bonos.

Libertador no presentó una imagen diferente a un domingo. Pocos transeúntes, otros en plan de compras, algunos en actividades deportivas y recreativas, pero nada que indicara la realización de un evento electoral a no ser lo que ocurría en las afueras de los centros con la instalación de los puntos rojos. Esta vez no hubo bulla, los motorizados no salieron en cambote, no se usó el poco transporte público para trasladar a la gente de los barrios.

En Sucre hubo pocos testigos, miembros de mesa principales y votantes 

Pocos electores, asistencia parcial de miembros de mesa principales y ausencia de testigos no oficialistas fueron los tres rasgos que caracterizaron la votación de este 9 de diciembre en cinco centros de votación del municipio Sucre del estado Miranda. La de concejales, que suele ser una elección con poca convocatoria, podría estar registrando la más baja participación de los últimos procesos electorales.

Colegio San Agustín, El Marqués, Elecciones Concejales 2018. Foto Maru Morales P., Crónica.Uno

Por ejemplo, en la Escuela Nacional Rafael Napoléon Baute, ubicada en el barrio José Félix Ribas de la parroquia Petare, sufragan 9337 personas, pero para las 11:00 a. m. solo habían concurrido 827 ciudadanos. Mientras en el Colegio San José en la urbanización Palo Verde de la misma parroquia están registradas 4800 personas y para el mediodía solo habían votado 235. La Red de Observación Electoral Asamblea de Educación acreditó a 330 observadores propios en el ámbito nacional; uno de los 37 desplegados en Miranda, Kevin Suárez, dijo que en la Escuela Baute de Petare el proceso fluyó con tranquilidad, pero destacó la baja participación.

En los otros centros visitados (EBN José de Jesús Arocha en el casco de Petare, Colegio Madre Emilia en Los Dos Caminos y EBN Experimental Luis Beltrán Prieto Figueroa en Los Ruices) fue característico el retraso para el inicio de la votación. Pese a que la apertura debe ser a las 6:00 a. m., en estos centros se abrieron las puertas luego de las 7:00 a. m., principalmente porque los miembros principales y testigos de los partidos no fueron puntuales.

Con respecto al funcionamiento de las máquinas de votación, Crónica.Uno pudo constatar una máquina que se apagó en el Colegio San Agustín y fue reparada, y una boleta electrónica en el Colegio San José que, pese a haber funcionado correctamente en las pruebas, se dañó apenas inició la votación; la misma fue suplantada 6 horas después. El funcionario de la Defensoría del Pueblo, Óscar Bataglini realizó recorrido por los centros de Palo Verde y constató la incidencia.

En Chacao votaron con esperanza 

En Chacao, quienes salieron a votar tienen la esperanza de que los concejales electos recuperen el municipio. Para María Castillo, quien votó en el Liceo Gustavo Herrera, son los concejales quienes directamente pueden ayudar a la comunidad. Por esa razón Hilbia Román aseguró hay una necesidad de que como vecinos sean escuchados por las autoridades ante las fallas en el servicio de agua, luz y aseo.

Desde la Escuela Municipal Andrés Bello, Rosa Torres, vecina de la zona, afirmó que el municipio “está descuidado”. Es un compromiso manifestar la opinión, no podemos quedarnos callados. Torres votó en la mesa 4 a las 10:21 a. m., a esa hora, de 935 electores, apenas habían sufragado 60 personas.

La poca afluencia de personas también se percibió en la Escuela Municipal Juan de Dios Guanche, ubicada en El Pedregal, donde de 2838 votantes, pasado el mediodía, aproximadamente 400 habían elegido, indicó María Reyes, coordinadora del centro electoral. A escasos metros de la institución, se instaló un punto rojo del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) para escanear el carnet de la Patria. Unas 183 personas a las 12:05 m. se habían  registrado.

Entre hatillanos reinó la confusión

Pocas veces la participación del padrón electoral en los tres centros que componen la zona rural de El Hatillo supera la del área urbana. Estas elecciones municipales se incluirían entre esas excepciones. Mientras los principales centros de uno de los municipios más opositores en Venezuela manejan un porcentaje de participación de entre 8 % y 10 % para horas del mediodía, habitantes de la zona rural de este sector decidieron ejercer su voto, aunque igualmente por debajo del promedio en comparación con otras contiendas electorales.

Su principal centro, la Escuela Estadal Graduada Abilio Reyes Ochoa, ubicado en La Mata y con 3969 electores registrados, para las 3:30 p. m. tendría una participación de 26,4 % con 1050 votos contados. Mientras que la Universidad Nueva Esparta, centro electoral más grande del municipio con 8765 votantes inscritos, registró para la 1:00 p. m. una participación de 7 % con 630 votos.

No obstante, la confusión en la mayoría de los votantes imperó minutos antes y después de ejercer su derecho. Muchos no tenían claro si era la decisión correcta: “No sé si haberme quedado en mi casa era mejor opción”, dice Marisela Acosta, luego de votar en la escuela Juan Manuel Cajigal, en el Casco Histórico del municipio. Por otro lado, Misleidis Libano, aunque ejerció su derecho en la Unidad Educativa Municipal Armando Reverón, en La Hoyadita (zona rural) ni siquiera conoce a los concejales candidatos. Ella, como muchos de esta zona, se trasladó al centro en una de las unidades de transporte Transmiranda que entregó el gobernador de la entidad, Héctor Rodríguez, el pasado 7 de diciembre.

“Siempre prometen villas y castillas cuando están en campaña”, dijo Norma Rivas. El transporte público es lo que más afecta las condiciones de vida de los habitantes de este sector, así lo denunciaron la mañana de este 9 de diciembre. Los que viven en Turgua o Sabaneta deben caminar, por lo menos, dos horas, para llegar hasta La Mata e intentar, con suerte, alcanzar uno de los dos transportes que están funcionando.

Nosotros queremos ser portavoces de los vecinos. No tenemos capacidad para más nada. Podemos llevar sus quejas a las distintas instituciones que son responsables de sus problemas como Hidrocapital, Corpoelec, el Ministerio de Transporte o el Ministerio de Infraestructura, dijo el candidato a concejal y actualmente director de Transporte de la Alcaldía de El Hatillo, Jesús Fernández.

Tienen casi un año solicitando a la Gobernación unidades de transporte. Nunca obtuvieron respuesta. Es una burla como utilizan sus mecanismos cuando les conviene. Traen autobuses para movilizar a electores, cuando deberían estar aquí siempre para trasladar a los niños a las escuelas y a los hospitales. Ya veremos que mañana estos Transmiranda no estarán aquí, acotó.

Para la 1:00 p. m. se registraron en El Hatillo 5134 votos, lo que demuestra un 90 % de abstención, considerando que hay poco más de 55.000 electores en el municipio.

Una jornada entre música y puntos rojos

En el casco histórico de Baruta la elección parecía en la calle. Dos toldos con la propaganda política del chavismo concentraban más personas que las tímidas filas de quienes se disponían a votar en el Preescolar Nuestra Señora del Rosario, en el Jardín de Infancia Don Rómulo Betancourt y en la Escuela Municipal Miguel José Sanz, tres planteles ubicados en el centro.

Allí la música era a todo volumen y el escrutinio del voto el desparpajo de mediodía. Los maduristas detrás de las mesas servidas con formularios le tomaban la temperatura al voto. Lo hacían a través del escáner del carnet de la Patria.

Un reservista de pómulos pronunciados que se saltaba el turno en el punto rojo, que se encontraba con otro azul en la avenida Bolívar, hacía alarde de su lealtad, no por el uniforme beige, ajado, tal vez de tanto usarlo, sino por su cumplido: presumía su apoyo a los aspirantes rojos y aseguraba que había asistido a unos cuantos adultos mayores. «Estamos sobrados. No hay oposición y la gente está clarita, sabe por quién debemos votar», comentaba mientras batía su carnet contra la palma de su mano.

En ese municipio los adultos mayores, embarazadas y discapacitados tuvieron una participación activa. En la Unidad Educativa José Antonio Páez, donde la mesa dos aún no se había instalado a la 1de la tarde, una vecina escoltaba a tres personas en silla de ruedas. Aquella imagen, de ancianos y discapacitados  acompañados, se reproducía por dondequiera: en la Escuela Santa Cruz del Este, que convocó a votantes y tuvo una participación de alrededor de 20 % y en la Monseñor Lucas, donde falló la máquina de la mesa 1.

Para algunos votantes fue una elección atropellada, conducida por los tropiezos técnicos y la ausencia de miembros del CNE. Los testigos de los partidos y candidatos independientes también flaquearon y el Plan República parecía flexible frente a una elección anémica.

«El desánimo y el ausentismo han sido los grandes votantes», decía el coordinador de la Escuela Santa Cruz del Este.

Textos, fotos y videos: Mabel Sarmiento, Maru Morales, Julio Materano, Claudia Smolansky y Carmen Victoria Inojosa.


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