¿Quiénes son los autores de las maniobras electorales que le dieron al chavismo 18 gobernaciones el 15-O? ¿A quiénes castigan en su plan? ¿Qué harán en las próximas horas para sellar camino a las alcaldías?

Caracas. Diosdado Cabello se burlaba mientras veía las fotos y video de los cuatro gobernadores de la oposición que se juramentaron ante la Asamblea Nacional Constituyente (ANC). El segundo hombre fuerte del Gobierno compartía su alegría porque así se concretaba el plan que, en el último mes, idearon en Miraflores, con un único objetivo: doblegar al adversario y usar la propaganda de que la constituyente presidencial está legitimada por los votos del 15 de octubre y la presencia de los exadecos en la Casa Amarilla, sede de la Cancillería, pero prestada a la ANC.

La estrategia del oficialismo en su intento por perpetrarse en el poder, o al menos llegar a 2018, parece una novela, la cual evidencia en sus capítulos los protagonistas principales, las subtramas, las traiciones y cómo Nicolás Maduro se frota las manos al ver que sus ideas cogen cuerpo, se concretan y salen debilitados sus adversarios internos y externos.

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Capítulo I: Los cerebros del madurismo

La noche del 15 de octubre, el oficialismo montó su escena en Miraflores para que el Presidente saliera a festejar, en cadena de radio y televisión, el triunfo en 17 estados. Maduro iba agarrado de manos con Cilia Flores y a su lado, Cabello. Detrás los ministros y el Alto Mando Militar.

Cabello sonreía, saludaba y también se frotaba las manos, pero no habló a pesar de haberse echado encima la campaña por los estados, pues los estrategas aconsejaron que Maduro se quedara en casa porque su presencia en un acto de campaña hundía a los candidatos.

Hasta un “pasillo de honor” hicieron los trabajadores del palacio de Misia Jacinta para que el cortejo presidencial y el alto mando político-militar llegaran al patio lateral, señalaron fuentes del oficialismo. El Jefe de Estado no se atreve, por ahora, a usar el “balcón del pueblo”, desde donde Hugo Chávez celebraba sus victorias, los ataques o hacía cualquier anuncio si había gente alrededor de Miraflores.

La secuencia de aquel domingo fue la siguiente: antes de los resultados, habló el Alto Mando Militar. “Acaten la voluntad del pueblo”, fueron las amenazas de las autoridades militares. Paso seguido, sale el Poder Electoral y ofrece los “resultados irreversibles”. Eran las 10:00 p. m.

En Caracas, el pueblo no brindó pues no elige gobernador. En Petare sonaron unos cohetes pero no música, ni eventos de victoria. Esa noche, Maduro amenazó con cárcel a quienes no aceptaran la “victoria roja”, en especial a Freddy Guevara, coordinador nacional de Voluntad Popular (VP), y a quien el presidente espera llevar a una celda, preparada por Iris Varela, en su paso por el Ministerio de Asuntos Penitenciarios.  

La situación no estaba para fiestas, así que la dirigencia del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) y Maduro se retiraron al interior del Palacio, donde compartieron un rato, y de forma inmediata se activó un operativo de seguridad tanto en Caracas como en el interior del país, según órdenes emitidas desde el Comando Estratégico Operacional de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (Ceofanb) y la Policía Nacional Bolivariana (PNB).

La vigilancia no ha cesado y, por ello, se observa el recorrido de agentes del Sebin, PNB y Guardia Nacional Bolivariana (GNB) en las calles.

Capítulo II: Un mensaje para los “quejumbrosos”

La ANC, más que un foro político, es un mecanismo de control ideado por el Gobierno para liquidar cualquier alzamiento, sea de las filas rojas o adversas. Maduro tiene el timón, a través de Delcy Rodríguez. Sin embargo, el poder a veces se desborda y no se puede controlar.

En esa subtrama, surgió el constituyente Isaías Rodríguez. El ex fiscal general no se imaginó en diciembre de 2016, cuando Maduro lo consultó sobre una Constituyente, que él, asiduo defensor de la idea, abogado del proyecto, terminaría echado, despotricado por quienes lo vieron, entre julio y agosto, como una ficha madurista, un hombre de peso.

La suerte le cambió porque se atrevió a decir que la ANC debía dedicarse a resolver la crisis económica antes que entablar una cacería contra la oposición. Fue designado como autoridad constituyente aquel 5 de agosto y defenestrado el 26 de octubre cuando Miraflores ordenó reincorporar a Aristóbulo Istúriz a la directiva, a pesar de que este había retornado a la Gobernación de Anzoátegui y se suponía que perdía su silla en la ANC. Rodríguez regresaría a Italia, donde era embajador. 

La medida contra el constituyente envía un mensaje a quienes dentro de la ANC se quejan de la falta de democracia, de que siempre hablan los mismos y que esperan que se les permita expresarse. El asambleísta Néstor Francia es uno de ellos. La mayoría alza su mano en las plenarias y por ello nadie objeta nada, ni siquiera el “castillo a Isaías”.

El otro dato es que Cilia Flores y Diosdado Cabello asisten muy poco a las sesiones constituyentes, a pesar de que Casa Militar toma el Palacio Federal Legislativo, se instalan detectores de metales y los perros-policías buscan cualquier dispositivo que pudiera poner en riesgo a la primera dama y al segundo hombre fuerte de la revolución.

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Capítulo III. ¿Cómo ganar gobernaciones y no perder alcaldías?

Al ver los resultados del 15 de Octubre, Maduro no se concentró solo en el total por estados. Los “cerebros electorales del PSUV”, Jorge Rodríguez, Francisco Ameliach y Pedro Carreño, les aconsejaron evaluar las cifras por municipios.

Las cuentas del oficialismo estiman que si ganaron 75 % de los estados, podrían con la mayoría de los 335 municipios del país.  En las regionales salieron bien en 89 % de los municipios, según informes del partido que fueron consignados en el Puesto de Comando Presidencial, aledaño al despacho presidencial y por el cual circularon aquel día 15 los jefes militares —Vladimir Padrino López y Remigio Ceballos—, ministros y funcionarios de confianza.

“Vamos a ganar 90 % de los municipios”, se estableció como meta Maduro. Ameliach fue comisionado para trabajar en la estrategia electoral y para que el 26 de octubre solicitara a la ANC que ordenara al Consejo Nacional Electoral (CNE) convocar a los comicios de alcaldes, sin los concejos municipales.

La estrategia es similar a las regionales:

  • No eligen concejales porque, en el caso de que la oposición se imponga, no puedan juramentarse ante esta instancia controlada por el PSUV.
  • El CNE apenas da 3 días para la inscripción, lo que genera en las filas de la oposición no solo el dilema de participar, sino si se pondrán de acuerdo en postular un candidato en tantos municipios, que no tendrán permitido sustituir nombres y, de paso, fustigado por quienes exigen a la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) no acudir a otra jornada comicial si antes no designan un nuevo CNE.
  • En el seno del oficialismo, el PSUV informó a sus aliados que ya tiene sus candidatos y que deben apoyarlos. Los testigos son, en su mayoría, del partido de Maduro.

El buró político del PCV discutió este fin de semana (28 y 29 de octubre) qué hacer, pero no aprobaron nada hasta llevar la consulta a la dirección nacional.

PPT hace asambleas en los municipios; quieren llevar al concejal José Bracho como candidato en Libertador, Caracas, pero aún el PSUV debate si ir con Jorge Rodríguez o asomar otro nombre. ¿Será esta la oportunidad del ministro de la Defensa, general en jefe Vladimir Padrino López de colgar el uniforme y entrar, de manera formal, al PSUV y así aspirar a Libertador o a la Alcaldía Metropolitana de Caracas?

El partido Alianza Por el Cambio quiere llevar al exgobernador de Carabobo, Luis Acosta Cárlez, a la Alcaldía de Valencia. En el PSUV consideran que si los partidos de la MUD no presentan candidatos avalarían la participación de los aliados en fórmulas propias, no solo para medir fuerzas, sino para dar la sensación de que sí se inscribieron candidatos y, por ende, se “derrota la tesis de que en Venezuela no hay democracia”.  

Entre el 30 de octubre y 1° de noviembre, se disiparán las dudas, entre ellos la lista de candidatos, la fecha de los comicios —unos señalan que el 10 de diciembre; otros que el 15 de diciembre porque ya para esa fecha una mayoría se habrá ido de viaje interno o hacia afuera y así la victoria sería más fácil—; cuáles partidos de la oposición participarán. Por ahora, Avanzada Progresista, Puente, Movimiento Progresista decidieron postular. AD y UNT deshojan la margarita. PJ y VP no acudirán a los comicios.

Foto: Francisco Bruzo



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