La Vinotinto dejó todo en el césped de Suwon pero no le alcanzó para vencer a Inglaterra que se impuso 1-0 y se coronó en el Mundial juvenil.

Caracas. El ciclo que sumó 21 meses de preparación y 31 partidos amistosos para la Vinotinto Sub 20 culminó en el punto más alto que un seleccionado puede aspirar. La final del Mundial juvenil fue el colofón glorioso para un combinado venezolano que se entregó con las piernas muy pesadas en el último choque de Corea del Sur, pero no pudo traerse la Copa a casa.

Inglaterra se coronó campeona de la Copa del Mundo al batir 1-0 a los chamos, que fueron dominados con claridad en la etapa inicial. Sacaron la garra y le pusieron corazón más que fútbol en el complemento para equilibrar el trámite mas no el marcador. Un mano a mano de Sergio Córdova y un penal errado por Adalberto Peñaranda fueron, junto con un tiro libre al poste de Ronaldo Lucena en el primer tiempo, los intentos más cercanos a nivelar la diana del inglés Dominic Calvert Lewin a 10 minutos del descanso.

“No llevamos un trofeo pero llevamos a 21 campeones que me hacen sentir orgulloso cada día. Estos muchachos han demostrado un compromiso absoluto con su país, con su selección y su camiseta. Hoy más que nunca debemos sentir orgullo de ser vinotintos”, comentó el técnico Rafael Dudamel al periodista Federico Rojas.

El yaracuyano solo incluyó a los titulares Williams Velásquez y José Hernández, quienes cumplieron suspensión en semifinales como las únicas variantes en el oncena inicial. Se la jugó con el equipo habitual que pareció sentir el peso de las tres prórrogas seguidas al ser incapaz de presionar desde la salida, como era su costumbre, y le dejó cierta comodidad con el balón a un equipo inglés técnico y buen manejador de la pelota, que pudo liquidar el encuentro en los primeros 45 minutos.

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En el complemento, Dudamel movió rápido el banquillo con el ingreso de Yeferson Soteldo, que pronto tiró un pase entre líneas y dejó a Córdova solo ante el portero inglés, pero el guariqueño estrelló su remate en el cuerpo de Woodman. Venezuela tuvo más la pelota, adelantó las líneas y jugó en campo rival, pero sin mucho peligro.

Ambiciosos

Más allá de las lágrimas y la tristeza por el desenlace del último partido, Venezuela marcó un camino muy difícil de olvidar en el Mundial juvenil. Ganó cinco partidos, empató uno y solo perdió en la final. Anotó 14 goles y encajó 3. El subcampeonato fue la mejor actuación de una selección venezolana masculina en la historia del fútbol criollo y su capitán Yangel Herrera se llevó el botín de bronce como uno de los jugadores más destacados del torneo.

¿Cómo se pudo firmar una figuración tan alta? El Sub 20 Sandro Notaroberto, que jugó el Suramericano pero que fue excluido por lesión de la lista final, lo explica en la ambición del plantel. “El grupo se propuso el objetivo de clasificar al Mundial y fue con las ideas claras al Suramericano. Poco a poco fue trabajando y corrigiendo sus errores y creo que eso fue lo que lo hizo más fuerte. La Vinotinto nunca se dio por vencida. Siempre buscó más, nunca se conformó y siempre quiso mejorar”.

Otro excluido, el volante Daniel Saggiomo, agregó un elemento importante. “Nunca faltó la unión. Todos los jugadores son muy unidos e incluso los que no pudimos ir al Mundial seguimos en contacto y a eso se deben estos resultados”.

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Ya con las lágrimas secas y la cabeza en alto, la delegación que jerarquizó nuevamente el gentilicio venezolano en el mundo deberá acometer el regreso a casa. La Vinotinto retorna el martes a las 2:00 p. m. y a las 5:00 p. m. de ese día irá al estadio Olímpico para compartir con un pueblo que durante tres semanas atenuó las penas con los mejores buenos días posibles.

Foto: Cortesía


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