Tanto el Ministerio de Interior y Justicia como el partido de gobierno prometieron este lunes frenar definitivamente la violencia en la capital de Bolívar y “ayudar” a los empresarios que perdieron sus negocios.

Ciudad Guayana. Habló Néstor Luis Reverol, ministro de Relaciones Interiores y Justicia, y habló Diosdado Cabello, diputado oficialista, al lado del buró político del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV). Ambos aseguraron que en Ciudad Bolívar, luego de dos días de saqueos, había paz.

De hecho, el parlamentario y conductor de “Con el mazo dando” fue más allá e invitó a todo el que quisiera ver un ambiente de paz, a caminar por cualquier calle del estado Bolívar.

Empero, este lunes, Ciudad Bolívar, más que un foco de paz, fue la imagen de un cataclismo y de uno que otro saqueo, menores a cualquiera de los ocurridos el fin de semana, pero saqueo a fin de cuentas.

Uno de ellos, en concreto, ocurrió en la avenida España. A pesar de que la Guardia Nacional y la Policía Nacional resguardaban el lugar, la turba pudo más y el dueño del abasto simplemente la dejó entrar y pidió que no dañaran las neveras. Los uniformados, mientras tanto, veían y decían: “denle, que tengo que irme”.

El resto de la capital de la entidad se dividió en dos imágenes recurrentes. Una, los negocios arrasados con sus propietarios haciendo inventarios de inexistencias. La otra, de las colas, más plenas que nunca, en frente de los supermercados que no fueron saqueados.

Lee también
Ventas de comercios en Maracaibo cayeron más de 90% la semana pasada

Humanismo puro

La alocución de Reverol —en la que no se permitieron preguntas y duró menos de cinco minutos— se basó en frases puntuales: la instalación del Estado de orden mayor; la relación de la violencia criminal y la violencia mediática; la culpa de los grupos de ultraderecha; la implementación de un dispositivo especial para el despacho de combustible y la creación de la unidad de seguimiento de redes sociales.

Más tarde, y luego de una reunión con la alta dirigencia del PSUV —incluyendo al vicepresidente de la República, Aristóbulo Istúriz; al gobernador de Aragua, Tareck El Aissami; y al diputado por Bolívar, Héctor Rodríguez—, Cabello culpó a los medios, “especialmente los locales”, sobre lo que había ocurrido durante el fin de semana.

Prometió, además, una reunión con los dueños de los comercios saqueados y recordó el humanismo del Gobierno de Nicolás Maduro al destacar que, a pesar de que lo ocurrido en el estado, fue peor el Caracazo, puesto que “no hubo represión”.

Por cierto: en la rueda de prensa estuvo el gobernador Francisco Rangel Gómez, quien no emitió una sola palabra.

Foto: Marcos Valverde



Participa en la conversación