En una urbe que nació de la planificación, no hay ahora gobiernos capaces de mantener el asfalto sin cráteres: es la realidad que a diario padecen los guayaneses.

Ciudad Guayana. La propaganda de la Gobernación de Bolívar se despliega, consistente y constante, en toda la región: Asfaltamos más calles que ningún otro gobierno.

La realidad, mientras, se empecina en demostrar lo contrario: allí están, a la vista de todos y en el padecimiento de todos los conductores —y de sus carros, principalmente— las calles de Puerto Ordaz y de San Félix minadas por los huecos.

La política de asfaltado y de bacheo que comenzó en 2009 el destituido alcalde José Ramón López, se perdió con el tiempo entre los rigores de la corrupción y la ausencia de continuidad administrativa. Los dos sustitutos que impuso el Partido Socialista Unido de Venezuela, Eriberto Aguilera y Tito Oviedo, no han dado con soluciones.

La Gobernación de Francisco Rangel Gómez tampoco. Las fotografías están. Y dicen más:

Las entradas a las empresas estatales no están exentas del problema. Verbigracia, la vía de acceso a Ferrominera del Orinoco.
San Félix, a pesar de ser la ciudad de la sede de la Alcaldía de Caroní, padece el mismo mal.
Delante de las paradas del transporte público son usuales los huecos. Los choferes se han quejado más de una vez. Todo sigue igual.
Puerto Ordaz, pese a su origen de “ciudad planificada” padece la falta de planificación sobre las calles.
Mucha propaganda y poca acción: las calles son ejemplo de ello.

Fotos: Marcos Valverde

Lee también
Conozca la cara de los candidatos a las gobernaciones


Participa en la conversación