El despelote en esa ruta inicia pasadas las 5:00 p. m. Las camionetas comienzan a desaparecer y una multitud de pasajeros se aglutina en las paradas.

Caracas. El servicio del transporte público va de mal en peor, según opinión de los usuarios. Las rutas que van y vienen de La Rinconada al norte de la ciudad, bien sea por la Avenida Baralt o las Fuerzas Armadas, son las que más roncha sacan a los pasajeros.

El despelote en esa ruta inicia pasada las 5:00 p. m. Las camionetas comienzan a desaparecer y una multitud de pasajeros se aglutina en las paradas.

Las pocas unidades que están sacando a los pasajeros cobran entre Bs. 1200 y 1500 desde San Luis, al final de la avenida Fuerzas Armadas hasta La Rinconada.

Pasan con las puertas cerradas, quitan los letreros y dicen que están accidentadas. Hemos tenido que buscar a la policía para obligarlas a trabajar. Pasamos más de una hora correteando las unidades y simplemente dicen que no va, dijo Irma Ceballos.

En octubre pasado, la Federación Nacional del Transporte anunció que tenían más del 70 % de las unidades paradas por falta de repuesto y que para finales de año la cifra podría ser total.

Los conductores alegan que no tienen cauchos y que las camionetas están en el taller. “Las que van por la avenida Baralt, por ejemplo, solo son dos”, dijo un colector.

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“Lo cierto del caso es que de la crisis sacan todo lo mejor. Entiendo el problema y si hay que pagar los Bs. 700, se pagan, pues, pero abusan. Están aplicando operación morrocoy para presionar al Gobierno a que entregue cauchos y saque la Gaceta con el aumento, pero afectan es al pueblo”, dijo Luis Alberto Salazar del Comité de Usuarios del Transporte.

“Es un abuso, uno anda nada más con el pasaje, corto de plata. Cómo puede ser posible que salga a las 5:00 p. m. de mi trabajo y logro montarme a una camioneta casi al as 7:00 p.m”, dijo un usuario a uno de los policías que trató de mediar con un conductor para que sacara a los pasajeros.

Quienes van hacia La Bandera se agrupan y caminan desde la Hoyada hasta El Peaje, casi seis cuadras —que no tienen luz ni presencia policial— puesto que más tardan esperando busetas.

Hace dos semanas se anunció oficialmente que los funcionarios de la Policía Nacional Bolivariana se subirían a las unidades para garantizar el cobro actual del pasaje de Bs. 280. Si estaban cobrando más, obligarían al conductor a devolverle el dinero al usuario.

“Pero por más que uno les dice a los policías ellos no hacen nada. No se suben a las camionetas y estamos a merced de los abusadores”, sentenció Luisa Amador.

Foto referencial: Luis Miguel Cáceres



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