No hay cifras oficiales de cuántos decesos han ocurrido en el país como consecuencia del apagón. El diputado José Manuel Olivares dio un cuenta a mitad de la tarde este sábado 9 de marzo de 17 en todo el territorio nacional.

Caracas. Francisco Valencia, presidente de Codevida, la coalición de organizaciones que velan por el derecho a la salud y la vida, alertó la tarde de este sábado 9 de marzo que —debido al apagón— han fallecido 15 pacientes que estaban en las unidades de diálisis.

La cifra se cuenta desde el jueves en la noche hasta la fecha. Nueve fallecidos se registraron en Zulia, dos en Trujillo y cuatro en el Pérez Carreño, Caracas. Son pacientes que necesitaban estar conectados a máquinas de diálisis que ya de por sí tenían problemas por la escasez de agua.

En todo el país hay 129 unidades para atender una población de 10.200 pacientes. Y desde hace más de dos años Codevida viene alertando sobre la emergencia que padecen estos venezolanos por la falta de insumos y de medicamentos.

Por su parte, el diputado ante la Asamblea Nacional (AN), José Manuel Olivares, público en sus redes sociales que los decesos suben a 17 en los hospitales de todo el país.

Se suma el infante que murió en el jueves en la noche en J. M. de Los Ríos.

Hospitales en crisis
Para este sábado la situación no pintaba nada bien pues las plantas eléctricas de hospitales como el periférico de Catia no funcionaban con fluidez debido a la falta de combustible. La planta del Vargas hace mucho que no arranca.

Está ultima está ubicada en la entrada del edificio viejo y no sirve de energía auxiliar. Uno de los vigilantes del Instituto de Biomedicina dijo a Crónica.Uno que llegó hace 9 años adscrito a ese centro y cuando entró ya no estaba en funcionamiento.

Una miliciana que estaba en la puerta del hospital Vargas recomendaba a los familiares llevar velas para alumbrar las salas de hospitalización, que, dicho sea de paso, no estaban a reventar de pacientes. Muchos que ameritaban cuidados intensivos fueron dados de alta.

En el hospital de Los Magallanes de Catia a mitad de mañana había luz directa, pero no atendían sino estrictas emergencias, como un infarto, un herido de bala o un asmático.

Un niño con fiebre o dolor estomacal era referido a otro centro, luego a otro y así completaba la cadena del ruleteo, pues ni los CDI estaban en su máxima capacidad operativa.

Tampoco el Materno Infantil de El Valle. Ahí recibían emergencias, pero les decían a los padres que si ameritaban laboratorio tenían que hacerlo por privado.

Por redes sociales se pedía con insistencia el apoyo con plantas eléctricas para las clínicas privadas. El alcalde de Chacao, Gustavo Duque, tambien las solicitaba para la unidad de diálisis de su municipio y requería bombonas de oxígenos.

Las dependencias públicas, como Cantv y el 171 funcionaron con plantas pero no prestaron auxilio a los centros cercanos.

Los hospitales públicos en Caracas no son ni la sombra de lo que fueron hace un par de años. La gente no va por falta de insumos, medicinas, de médicos y, si hablamos de la fecha actual, por falta de luz.


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