Estudiantes de bachillerato, principalmente de planteles privados, asimilan despacito el nuevo esquema curricular, que se aplica desde el período pasado en los liceos públicos.

Caracas. Ya no vamos a ver Contabilidad ni Informática y nos dijeron que Historia, Geografía y Ciudadanía van a estar juntas. No entendí el nuevo plan de estudio. Además, dijeron que vamos a formar grupos de creación y producción. Eso es nuevo.

Con esa noticia llegó Andrea Díaz a su casa. Extrañada de los cambios, preguntó a su papá qué significaban los grupos de creación y producción. No encontró respuestas. Tampoco se la dieron en el liceo. “Dicen que la orientadora nos irá diciendo”.

Lo que Andrea dedujo en su primer día de clases —está en segundo año de bachillerato— es que su profesora guía estaba menos enterada de lo que debe enseñar ahora.

A la docente también le cayó un balde de agua fría, porque además se enteró de que sus colegas de Contabilidad e Informática ya no estaban en el consejo de docentes.

El 14 de junio de 2016, el presidente Nicolás Maduro anunció con premura la aprobación de un nuevo pensum de manera inmediata, del que se conocían pocos detalles y el que luego de varias críticas, por lo enredada que resultaba su instrumentación, tuvo que retrasar. Su puesta en marcha se hizo en menos de 100 planteles públicos, mientras se desarrollaba su análisis en el resto del sistema. Es decir, mientras que los colegios particulares digerían y asimilaban los cambios.

Para este nuevo año escolar 2017-18, en algunos centros ya se rodó la información de su aplicación, pero ha sido toda una locura, pues los problemas administrativos de cada centro son una piedra más de tranca: ahora tienen que cuadrar horarios, ajustar las horas de los profesores y sustituirlos en caso de no tenerlos.

Entre las áreas comunes se contemplan seis bloques de estudio. El primero se denomina “Ciencias Naturales”, conformado por las tradicionales materias de Biología, Química, Física, Educación para la Salud y Ciencias de la Tierra. El segundo es “Educación Física”, donde los alumnos practicarán deporte.

Le siguen el “Área de Lengua”, donde se impartirán los contenidos de Castellano y Literatura, y el área de “Lengua Extranjera”, que tendrá como principal idioma de enseñanza el inglés.

Lo que a Andrea le hizo ruido fue que ahora en el horario está el área de Grupos Estables, donde se contempla Arte y Patrimonio; Acción Científica, Social y Comunitaria; Participación en producción de bienes y servicios y Orientación y Convivencia.

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El documento “Proceso de cambio curricular en educación media”, explica que los grupos estables están dirigidos al trabajo por grupos de interés (…) cada estudiante seleccionará los grupos estables en que participará, con la orientación de sus profesores o profesora guía, de acuerdo con las opciones que se brinden en el plantel”.

Asimismo, el texto indica que estos colectivos “deben considerar los ámbitos territoriales del circuito educativo, de la Comuna, la parroquia, el municipio (…) Además de apoyarse en los cultores que han contribuido con el arraigo de las comunidades; así como también con los integrantes de las diversas misiones educativas: Robinson, Ribas, Sucre, Cultura; así como fortalecer los grupos estables en las bases de misiones, consejos comunales y comunas” (sic).

Nada fácil de digerir. Lo otro es que en un principio, el Ministerio de Educación (ME), cuando habló de la transformación curricular destacó la importancia del uso de la tecnología en la dinámica escolar, área de formación que no está incluida en la resolución 143 publicada en la Gaceta Oficial No. 41.044.

Para principios de año, el ME había entregado 5.263.164 equipos Canaima, entre canaimitas y tabletas.

La profesora Olga Ramos, de la Asociación Asamblea de Educación y del Observatorio Educativo Venezolano, aclaró que, a pesar de las correcciones hechas por el Ministerio para responder a las críticas de los planteles, igual la aplicación de este instrumento es demasiado enredada si no se resuelven precisamente los problemas administrativos (número de docentes y horas).

Si no se logra enderezar eso, el resultado no garantizará calidad este año escolar. Además, a diferencia del año anterior, la resolución del pasado 23 de agosto no contempla normas para liceos a medio tiempo, ni da suficientes pautas para resolver la situación en los liceos de turno alterno.

Por su parte, Tulio Ramírez, coordinador del posgrado de Educación en la Universidad Central de Venezuela (UCV), destacó que, del diseño curricular de media, solo se conoce un listado de asignaturas distribuidas por años del bachillerato, pero no se tiene noción de los contenidos en los liceos.

Prácticamente se improvisa esperando la información del ME. Decidieron sin ninguna explicación desaplicar un diseño curricular que, con bombos y platillos, implementaron en el período 2016-2017 a pesar de las críticas recibidas. Se vuelve a las asignaturas, lo cual dejará en mayor evidencia el déficit de profesores. El Gobierno está recurriendo a formar ‘profesores especialistas en estas áreas’ de manera improvisada, con cursos exprés a docentes integrales. Esto lo hace desde el año pasado, pero no está dando resultado porque son muy pocos los que se entusiasman con esta oferta de formación de dudosa calidad.

Cuando Ramírez se refiere a que el ME “vuelve a las asignaturas” es porque incluso en los liceos públicos están diseñando aún la carga horaria y la verificación de los profesores. De hecho, están informando de la separación de las materias Historia y Geografía, que en el período anterior se vieron juntas. Lo que demuestra que no hay uniformidad de criterios.

“Y la respuesta de los supervisores es la misma en toda Venezuela: hagan lo que puedan y cumplan tanto como puedan”, dijo Fausto Romeo, presidente de la Asociación de Institutos Educativos Privados (Andiep).

Déficit de docentes

Otra cosa que no explicó el ME es cuántos profesores se necesitan para la demanda y para cubrir las nuevas áreas de formación.

El profesor Ramírez informó que no hay datos oficiales sobre el déficit de profesores. Sin embargo, conoce sobre la existencia de una falta grande de docentes en Biología, Química, Física y Matemática.

Esto lo dedujo por el número de graduandos cada año en esas áreas en los pedagógicos. Solo en el Instituto Pedagógico de Caracas en el 2016 se graduaron en:

“Multipliquemos esas cifras por 6 ó 7 pedagógicos más y no hay manera de que a ese ritmo se cubran las plazas necesarias en todo el país. Esto tiene que ver con lo poco atractiva que resulta hoy en día la profesión docente por los míseros sueldos, pésimas condiciones de trabajo y techo muy bajo en el desarrollo de la carrera docente”.



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