Andamios y una lona donde se lee “Alcaldía de Caracas” ya rodean las tres cuadras expropiadas hace ocho días. Eso oficializa el cierre de una era comercial y tradicional, como lo eran las casas de las piñatas.

Caracas. Hace una semana que los locales artesanales y de piñatería ubicados en las cercanías de la plaza El Venezolano fueron expropiados por la Alcaldía de Caracas. Y a pesar de los días transcurridos, los comerciantes dijeron que saben muy poco de los proyectos.

Una cafetería y una pizzería, esos son dos de los nuevos locales que más mencionan los afectados, a quienes el mundo se les puso más chiquito cuando, el pasado domingo 29, empezaron a colocar una estructura de andamios revestidos con una lona, en la que se lee “Alcaldía de Caracas”. Eso selló nuestro desalojo. El que tenía alguna esperanza ya no la tiene, tenemos que terminar de irnos, dijo una vendedora.

Elías Abinehme, también arrendatario de fondo comercial, dijo sentirse secuestrado.

Los tubos bordean los locales, puertas y ventanas. Se dificulta la entrada y salida. Dicen que, si uno pide permiso, remueven los andamios para que uno termine la mudanza, pero no debió haber sido así.

Los comerciantes se quejan, pues no pueden sacar los estantes.

Los obreros de la Alcaldía no sueltan prenda de las obras a acometer. Van a rehabilitar los espacios como parte del casco colonial, atinó a decir un empleado del ayuntamiento.

Sonia Lantigua comentó que el pasado jueves sostuvieron una reunión con representantes de la Alcaldía, donde les “aseguraron” que iban a reubicar a todos los expropiados.

A ella le ofrecieron un lugar en la torre 2 de Parque Central.

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Al parecer nada se ha oficializado. Este miércoles Lantigua todavía estaba en lo que queda de su negocio, terminando de sacar mercancía, estantes y muebles. Consiguió un local bajando por la esquina La Marrón, al lado de la Wrangler. Le cobraron 4000 dólares por el alquiler de todo un año.

Los obreros dijeron que se va a recuperar el casco histórico.

Aseguró que la carta de expropiación no posee sello húmedo y tampoco firma del ejecutor de la orden. Además, ratificó que parte del plan de expropiación es tomar el mercado adjunto San Jacinto.

Ya muy pocos locales permanecen abiertos. El ruido de los tubos y la lona que rodea toda la manzana es la marca que finaliza una era comercial y tradicional en Caracas: las casas de las piñatas.

La gente mira con asombro el adelanto de la medida.

Fotos: Francisco Bruzco


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