Preparan cerca de 70 platos y los reparten en zonas de Caracas, cerca de los restaurantes donde hay familias esperando que otros desechen la comida.

Caracas. A mi trabajo siempre llegan niños a pedir comida. Eso es a diario. Eso generó alarma entre mis compañeros, que me preguntaban —como saben que soy luchador social— qué se podía hacer. Empezamos a recolectar entre nosotros algo para ayudarlos, pero eso no fue suficiente y decidimos echarle pichón a un proyecto social que le dimos por nombre Motivando a Venezuela.

Julio Reyes, efectivamente, es un luchador social que tiene sus raíces en la carretera vieja Caracas-La Guaira. Ha hecho diplomados en temas como Gerencia Pública, Comunicaciones Comunitarias y Redes Sociales para ejercer mejor su rol en la comunidad, trabajo que comparte con su actividad económica como cajero en una confitería de la capital.

Abordaron varias zonas de Caracas.

Todos sacamos aportes de nuestros bolsillos y preparamos cerca de 70 almuerzos que repartimos en varios sectores del centro de Caracas.

Eso fue en junio pasado. Luego de esa actividad se activaron por las redes sociales para captar más donativos y a voluntarios. De hecho, en plena tragedia de Choroní, durante el mes de agosto, organizaron un operativo para ayudar a los damnificados. Recolectaron colchones, comida, medicinas y ropa. Llenamos una pick up con todos esos insumos y fuimos a dar apoyo a ese pueblo costero.

Después, en septiembre, se movilizaron en solidaridad con los afectados por las lluvias en Puerto Cabello.

Y si bien el lema es Motivando a Venezuela, y estar activos cuando ocurren las tragedias, decidimos rescatar nuestro objetivo inicial: llevar un almuerzo a la gente que no tiene comida.

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La segunda jornada la realizaron el pasado 22 de octubre. Ya no con las siete personas que iniciaron el proyecto, sino con 40 voluntarios.

Incluso se acercó gente de Valencia a colaborar y un grupo de agricultores de Hoyo de la Puerta donó hortalizas para la elaboración de los platos.

Todo eso fue por la actividad en las redes sociales. Nos propusimos motivar a la ciudadanía, pero también al empresariado y resultó muy gratificante lo que hicimos este domingo.

Muchas familias se concentras en las afueras de los restaurantes.

Reyes contó que se consiguió a una señora que va a diario del Guarataro a la avenida Solano, a esperar que los restaurantes saquen la basura para llevar algo de comer a casa y así alimentar a sus dos hijas, una que está en tercer año y otra en primer año.

Es una madre soltera, trabaja limpiando y planchando a domicilio. Pero se le puso dura la cosa y no le alcanza la plata para comprar comida. Ella nos contó que le ha tocado hacer un caldo con los huesos del pollo que la gente desecha de los restaurantes, ‘le pongo un poquito de verdura y cubito’ [dice] y eso es lo que come.

Por ello, dijo, no podemos ser indiferentes con estos hermanos, es momento de aflorar la solidaridad y el humanismo.

En sus andares, se encontró con una niña de 7 años, que también estaba en la Solano con sus tres hermanos esperando que botaran comida de los negocios.

Le pregunté ¿cómo te llamas? Me respondió ‘Hillary’. La voz se me quebró, porque así se llama mi hija. Le di un abrazo y compartí un almuerzo con ella. Me confesó que le gustaba la escuela, pero no había podido ir porque no tenía zapatos ni uniforme, y sin comer la mamá no la podía enviar al colegio. Y por esta Venezuela que nadie quiere es que me impulso a seguir creyendo en la solidaridad, mi trabajo tiene un objetivo y meta claras: defender el futuro y luchar por los niños, destacó Reyes.

Reyes encontró un población de niños que no van a ala escuela.

#CompartamosElAlmuerzo es la etiqueta que rueda en la cuenta de Twitter de este luchador social, que además tiene el apoyo de la organización ProCatia.

El próximo evento lo están organizando para una comunidad del estado Vargas, donde hay casos de desnutrición infantil, será el 5 de noviembre.

El aporte que pide Motivando a Venezuela es insumo para preparar los almuerzos, entre 50 y 70, que se puede requerir durante un abordaje de calle.

El movimiento, dijo Reyes, va a pasar a ser fundación debido al alcance y a la gente que se está sumando.

Incluso, gracias al contacto con los líderes comunitarios de las zonas más desfavorecidas, están desarrollando proyectos de reactivación y recuperación de espacios públicos con la participación de las mismas comunidades.

Repetirán la jornada en Vargas.

Foto cortesía: Ángel Godoy.



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