Compañeros de tolda, familiares y diputados formaron parte de la guardia de honor que rindió honores al concejal en los pasillos del Palacio Federal Legislativo.

Caracas. Una capilla ardiente en los pasillos del Palacio Federal Legislativo fue la forma en la que la Asamblea Nacional, integrado por diputados de oposición,  y familiares de Fernando Albán rindieron honores al concejal cuya muerte se dio a conocer en la tarde de este lunes.

Como cada martes, la sede del poder Legislativo se preparó para una nueva sesión, pero la de este 9 de octubre era una sesión única, el tema de discusión no iba a ser una ley, o un debate sobre alguna irregularidad en una institución del Estado, era un tema mucho más serio: “el asesinato del concejal Fernando Albán”, como lo definió el diputado Jorge Millán.

Alrededor de las 10:00 de la mañana los diputados fueron llegando poco a poco; sin embargo, ninguno de ellos declaró ante los medios de comunicación, lo ocurrido con Albán era lo único de lo que se hablaba en los pasillos, y por eso fue que los concejales fueron los únicos en pronunciarse y declarar.

Jesús Armas, concejal de Caracas y compañero de la cámara municipal de Albán, fue el primero en hablar y lo hizo visiblemente afectado por la muerte de su colega.

Armas no dudó en ningún momento en calificar la muerte del concejal como un “asesinato” por parte del “régimen de Nicolás Maduro” y dijo que la afirmación se apoyaba en datos suministrados por personal dentro del Sebin.

“Desde dentro del Sebin nos revelaron que Fernando llegó con vida y que una vez después de las torturas y de que se les fuera las manos con estas torturas, fue lanzado por la ventada del piso 10 del edificio”, declaró.

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Armas pidió al presidente Nicolás Maduro “que le dé la cara al país” por la muerte de Albán y dijo que el pueblo de Venezuela “no va a descansar hasta tener respuestas”.

“Este dolor que sentimos en los partidos de oposicion tiene que transformarse en movilización ciudadana, en un grito al unísono por el honor y la dignidad de Fernando Albán”, sentenció antes de ir al hemiciclo de sesiones para ser testigo del debate de la AN sobre los hechos.

Al inicio de la sesión Jorge Millán, diputado de Primero Justicia, mismo partido del concejal, fue el primero que calificó como un “crimen” lo ocurrido al dirigente municipal y propuso que como único tema del día se debatiera en la AN lo ocurrido. Un compañero de tolda, Juan Miguel Matheus fue quien inició el debate.

Matheus se excusó por no hablar directamente sino leer un documento que era el acuerdo que finalmente aprobarían los diputados presentes en la sesión. “A Fernando lo torturaron, le colocaron una bolsa en la cara, lo torturan con inmersión en un barril de agua y lo torturaron con electricidad. De esos tres modos fue torturado y finalmente murió”, expresó Matheus ante la atenta mirada de embajadores y encargados de negocios quienes fueron invitados a la sesión, para ellos fueron las próximas palabras del parlamentario.

“Debemos desmentir la versión del régimen. No fue un suicidio, fue un homicidio. Fernando era un hombre de fe, jamas hubiera cometido un suicidio. Hacemos un llamado a la comunidad internacional a condenar con mayor contundencia esta atrocidad. Agradecemos al mundo libre por el apoyo”, dijo el diputado quien para el fin de su intervención recibió aplausos por parte de todos los presentes.

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Capilla ardiente en el pasillo de la AN

En la entrada del pasillo que conduce al hemiciclo de sesiones se colocaron dos banderas y una alfombra. Ese fue el lugar en donde finalmente se colocó el ataúd del concejal Fernando Albán, aunque tradicionalmente este tipo de homenajes se hacen en el salón Protocolar del Palacio Federal Legislativo,

La llegada del cuerpo, su traslado hasta la capilla ardiente, y las primeras guardias de honor, fueron particularmente emotivas y diputados, familiares y compañeros de trabajo de Albán no pudieron contener el llanto dentro del Palacio Federal Legislativo. La primera guardia la tuvo la directiva de la AN y la segunda la dirección nacional de Primero Justicia, luego, en tandas de a 6 personas, los diputados completaron las siguientes.

Con el cielo nublado varios aprovecharon para despedirse de Fernando Albán, mientras que otros aseguraron que acompañarían al cuerpo hasta su próxima parada: la parroquia universitaria de la UCV, lugar de activismo social del concejal cuando este estaba con vida.

Henrique Capriles Radonski estuvo presente en el lugar y desde ahí ratificó lo mismo que otros habían estado diciendo: que no creía la versión del suicidio señalada por el Fiscal designado por la ANC, Tarek William Saab y el ministro Néstor Reverol.

“No me creo el cuento de que se suicidó Fernando”, dijo el exgobernador de Miranda quien también aprovechó para mandar un mensaje a la dirigencia opositora: “Ante este tipo de cosas creo que es hora de dejar de discutir sobre si primero fue el huevo o la gallina, hay que unirnos y creo que estamos cerca de hacerlo”.

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La lluvia hizo su aparición mientras todavía se mantenía la capilla ardiente de Fernando Albán y desde ahí su cuerpo fue trasladado a la parroquia universitaria de la UCV. Fue el último adiós de la política al concejal caraqueño.

Fotos Maru Morales


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