En especial, el queso amarillo es el menos accesible para el bolsillo venezolano y ya ronda como mínimo el millón de bolívares en mercados municipales y supermercados.

Caracas. La hiperinflación pulveriza con rapidez el ingreso de los venezolanos y no admite paliativos: el aumento salarial de hace 15 días equivale a un kilo de queso amarillo. El precio de los derivados lácteos ya sobrepasa el millón de bolívares y comprende, una vez más, el salario integral completo. 

El Gobierno aumentó la remuneración básica en 58 % y quedó en 392.646 bolívares; el bono de alimentación pasó a 915.000, lo que da un total de 1,3 millones de bolívares. 

En un recorrido realizado por Crónica.Uno en mercados y supermercados se evidenció que el precio del queso se sigue acelerando. El kilo de queso amarillo en casi un mes subió 73 % y pasa de 750.000 bolívares a 1,2 millones de bolívares.

En los mercados municipales, el requesón y el queso Guayanés se venden por debajo de los 500.000 bolívares, mientras que Santa Bárbara, Palmizulia, Guayanés, Emmental y la Mozzarela cuestan desde 750.000 hasta 900.000 bolívares.

En las cadenas de supermercados, el requesón, el queso Guayanés y el Mozzarela se ofrecen entre 593.000 y 868.000 bolívares. El resto supera los 1,1 millones de bolívares. 

Zulay Guzmán, pensionada, comenta que ahora solo puede adquirir queso duro —cuyo kilo está en casi 400.000 bolívares— y en bajas cantidades. Relata que hace dos semanas que no lo consume y estima que no lo podrá comer con regularidad.

El ingreso se diluye con los altos precios que en febrero tuvieron una variación de 80 %, según los cálculos de la Asamblea Nacional.

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Otros productos también siguen disparados. El cartón de 30 huevos, que costaba 500.000 bolívares hace tres semanas, ya está en 600.000 bolívares. Es decir, aumentó 20 %.

Frente a los altos precios, el consumo de proteínas y derivados lácteos disminuye mientras que aumenta la ingesta de carbohidratos como sustitutos: harinas, tubérculos y legumbres.

Foto: Archivo



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