En una casa, muy humilde, Walter Wiley hizo un estudio de grabación donde hace producciones de los chamos del sector. Incluso si hay una señora que canta como Rocío Durcal, él la graba, le hace un video y la promociona por las redes sociales.

Ocumare del Tuy. Walter Wiley, un nombre que por donde se mire es artístico. Y lo es, pues quien lo lleva cuenta más de tres décadas metido en el mundo de la conga y el escenario.

Sin embargo, estar ligado a la salsa, cantar ante públicos de Colombia, Perú, España, México, Panamá y República Dominicana, por citar algunos de los países en los que ha estado, no le quita lo bailado cuando se trata de despojarse del flux para patear las calles en busca de un mejor porvenir para los chicos del barrio.

A Walter lo encontramos en su casa ubicada en la comunidad Santísima Trinidad de Ocumare del Tuy, en franela y descalzo, al frente de su computadora. Una casa muy humilde y en donde –en el cuarto que preparó para su hijo– levantó su propio estudio.

No tenía nada en el rostro y en el hablar que lo vinculara con el medio artístico. Poco a poco soltó que trabajó en producciones de Salserín, Los Adolescentes, Magia Caribeña y Pasión Juvenil, pero eso no le engorda el ego.

Más bien su afán, a pesar de su extenso currículo, ahora es apoyar a los jóvenes talentos del barrio.

“Me ha tocado ir a una presentación en el Miss Venezuela y venirme con el esmoquin en el ferrocarril. Cuando me doy cuenta de que desencajo, me quito la corbata y el saco. Lo meto en una bolsa. Porque mi esencia es otra”.

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Es la que lo conecta con la gente y con las necesidades de la gente. “Por eso no he salido de este pueblo, desde hace 20 años estoy en Ocumare, me vine para acá enamorado y me quedé”.

En su estudio, donde tiene varios instrumentos, un par de cornetas y un monitor, hace música para el pueblo. Trata de que el talento de Ocumare se destaque y, por ello, creó una organización que nombró Melao Récords.

El rapero de la esquina, la señora que canta como Rocío Durcal, el profesor que le mete a la ranchera, todos tienen un espacio en su estudio. A todos les saca un video y se los promociona en redes sociales.

Y va más allá, en Navidad produce un video con la gente de la comunidad, con mensajes positivos y esperanzadores.

Para el Día del Niño, el Día de la Madre, para celebrar el nacimiento de Jesús también prepara actividades. Él pone todo su talento y lleva a amigos músicos, consigue tarimas, busca pintacaritas, colchones inflables y todo para que los chamos de la zona tengan otra mirada del mundo, lejos de la violencia.

Por supuesto, en esto no anda solo. Líderes de la comunidad también están en el negocio de la solidaridad con él.

Incluso ha llevado su música a las escuelas, hospitales y ancianatos.

Lo hago por humanidad y porque me gusta esto de ayudar al prójimo. En el escenario soy artista, pero soy así como me ves”.

Puede tener fotos con gente importante, ir a fiestas, a reuniones donde hay bebidas caras, puede compartir tarima con Lalo Rodríguez, Rey Sepúlveda, Andy Montañez, salseros de trayectoria internacional, pero siempre regresa a su estudio a inventarse una para que la juventud no se pierda, y menos en unas calles signadas por la violencia, como las de Ocumare del Tuy.

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Actualmente también preside la Asociación Salsa Valles del Tuy y su lema es: “Piensa como adulto, vive como joven y aconseja como anciano, pero nunca dejes de soñar como niño”. En mente tiene crear una radio comunitaria, cosa que se le hará fácil.

Fotos: Sebastián Inojosa García


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