Durante una asamblea realizada en el hospital Miguel Pérez Carreño, en la que participaron los directivos del Colegio de Médicos del Distrito Metropolitano y la Federación Médica Venezolana, se acordó crear una red interhospitalaria que establecerá las acciones del conflicto que busca mejoras salariales.

Caracas. No es un hecho que en los hospitales del país se llame a un paro general. No obstante, la convocatoria no es un mito de pasillos. Ya las enfermeras y enfermeros llevan 10 días en una suspensión activa. Solo atienden a los pacientes en las terapias intensivas, Pediatría, Obstetricia y las Emergencias.

Los médicos de varios centros asistenciales, como Vargas, Periférico de Catia, la Maternidad Concepción Palacios, Los Magallanes y El Algodonal decidieron sumarse y limitaron las actividades en las áreas de las consultas electivas.

Pero, de manera general y oficial, no hay un paro médico convocado por un colegio o por la Federación Médica Venezolana (FMV).

Se arriman más al mingo

Este miércoles, los trabajadores de la salud se reunieron en el auditorio del hospital Miguel Pérez Carreño. Participaron Fernando Bianco, presidente del Colegio de Médicos del Distrito Metropolitano y Douglas León Natera, presidente de la FMV y las Sociedades de Médicos y Residentes.

Ahí se llegó a un acuerdo, con sudor y lágrimas, para enfrentar la crisis del sector.

Y se dice “con sudor y lágrimas” porque, en medio de una situación de escasez de insumos y de medicinas que afecta a más de 300.000 pacientes crónicos, la plana mayor (Natera y Bianco) se negó a retratarse en público y decidió apoyar las acciones y las estrategias por separado.

En asamblea aprobaron nuevas estrategias.

Con las diferencias puestas sobre el tapete, y ante una generación de nuevos médicos, pareció en sus discursos quedar en segundo plano las muertes de pacientes por falta de antibióticos, la deserción de profesionales —que en el caso de los médicos llega 4000— el hecho de más de 80 % de los laboratorios estén parados, que no haya equipos y los sueldos no alcanzan para comprar un jabón de panela.

Bianco y Natera tuvieron su derecho de palabra en la asamblea. Las posturas divergentes no se suavizaron, ni al término del encuentro. Se empañaron aún más cuando trajeron a colación el tema de las elecciones internas y de vicios en los procesos.  

Para el Colegio de Médicos es puntual, y ha sido en los últimos años, haber pedido y exigido mejoras salariales, algunas veces se han logrado y otras veces no. En ningún momento hemos dejado de pelear. Nosotros tenemos nuestras propias estrategias, que no las podemos contar. Aquí hay dos cosas distintas, aquí hay quienes manejan esto políticamente. Cuando Maduro dio un aumento de 75 % se logró, porque estábamos ahí, pero no andábamos haciendo publicidad de eso. Pero cuando el doctor Natera se paró y dijo que ganaron las elecciones, le respondí que eso es una mentira. Cuando venga un proceso electoral, discutimos eso, pero ahora no se puede. Y en la calle no nos vamos a unir, porque hay posturas distintas, recalcó Bianco al salir del auditorio.

Una de las situaciones planteadas en la asamblea fue precisamente el tema de la permanencia de ambas autoridades en esas secciones gremiales. Más de 15 años al frente del colegio y de la federación.

“Hemos enviado 14 solicitudes al CNE, introducidos pliegos y reclamos y no se adelanta en la renovación de las directiva. No ha sido por falta nuestra”, aclaró Natera.

En esa diatriba se fue más de media hora de la asamblea,  en la que ya cercano al mediodía se acordó crear una agenda de conflicto, votada por mayoría.

La Federación de Trabajadores de la Salud, representantes del Colegio de Nutricionistas y de Enfermería hicieron acto de presencia.

Ana Rosario Contreras, presidenta del Colegio de Enfermería —muy aplaudida cuando tomó control del micrófono— aclaró que el paro no se detiene y que ya 60 % del gremio está dispuesto a poner la renuncia si no se logra el cometido: salarios acordes con la escala militar.

Mientras se leían los acuerdos de la asamblea, en las afueras los trabajadores tocaban cacerolas y con vítores y consignas en contra de las políticas del Gobierno en materia de salud, mantenían activa la protesta.

Cuatro puntos fueron acordados:

  • Mantener la suspensión de las consultas externas.
  • Pedir el resguardo de los cuerpos de seguridad para los hospitales.
  • Crear una red interhospitalaria, que son los comités de conflictos.
  • Pronunciamiento de las sociedades de médicos para el próximo viernes 6 de julio.

Por parte de Bianco, se propuso crear un pacto que llamó Próspero Reverend, con el concurso de todo el sector para establecer las estrategias de lucha.

Y Natera, que dio su apoyo irrestricto a las enfermeras, dijo que el próximo martes se desarrollará un comité ampliado en la FMV, con la participación de 14 de los 18 colegios nacionales. “Ahí se acordará la medida, lo que se decida, paro, hora 0, o cualquier otra acción, será anunciada”.

Por ahora, no hay respuesta de parte del Ejecutivo. Los anuncios de la actualización de la tabla salarial que está haciendo el Gobierno con algunos sindicatos oficialistas no responde a los requerimientos, de acuerdo con Pablo Zambrano, secretario ejecutivo de Fetrasalud. “Sí se están subiendo algunas cláusulas de la convención, hasta 70 %, pero es sobre un salario básico de tres millones, y eso no representa un aumento sustancial, cuando a los militares les dieron más de 2000 %”.

Como van las cosas, el conflicto agarra cuerpo con la sumatoria de otros gremios. “Esto es contra el hambre, no queremos dejar los hospitales, queremos salarios dignos”, gritaban en las afueras del Pérez Carreño, el grupo de trabajadores mezclados entre enfermeras, médicos, camilleros, obreros e incluso algunos pacientes que participaron en la protesta.  

Fotos: Mabel Sarmiento Garmendia

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