Son casi 50 días de manifestaciones continuas en distintos puntos del país, donde varios centros de estudios superiores han sido víctimas de la represión por parte de militares, policías y hasta grupos paraestatales.

Caracas. Varias universidades públicas del país han visto como los cuerpos de seguridad que se encargan de evitar que las manifestaciones lleguen a sus destinos, también han ingresado a las casas de estudios autónomas, aun cuando un aspecto de gran importancia es que la autonomía universitaria implica la inviolabilidad de los edificios universitarios por parte de las fuerzas de seguridad.

El hecho más reciente de violación a un recinto universitario ocurrió este miércoles 17 de mayo en horas de la mañana, cuando un grupo de estudiantes de la Universidad Pedagógica Experimental Libertador (UPEL) de Maracay, estado Aragua, fueron atacados presuntamente por funcionarios de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) y colectivos.

Seis estudiantes resultaron heridos de bala dentro de su casa de estudios cuando los militares sorprendieron a los universitarios e irrumpieron en la UPEL.

Funcionarios de la PNB disparando bombas lacrimógenas a jóvenes dentro de la UCV.

El martes 16 de mayo los funcionarios castrenses también violaron la autonomía universitaria en la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB) en Guayana. De acuerdo con el portal web de El Correo del Caroní, en la avenida Atlántico, cerca de la casa de estudios, un contingente de la GNB se enfrentaba a un grupo de manifestantes que estaban a unos 100 metros de la universidad.

Ese día, según un comunicado emitido por la UCAB Guayana, ocho motocicletas de la GNB ingresaron al campus donde aprehendieron al estudiante Nelson Navas, y en las afueras, al periodista Marcos Valverde, cuando intentó mediar con los funcionarios. Según un reporte de Valverde, antes de ser aprehendido dijo que los militares estaban “tirando lacrimógenas para [dentro de] la universidad”.

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Para el jueves 4 de mayo, el Movimiento Estudiantil había convocado una gran marcha de universidades en todo el país. Consistía en que cada casa de estudio se concentrara en su edificación respectiva y de allí saliera a marchar. En Caracas fueron varias las que llevaron a cabo la actividad, estudiantes de la Universidad Central de Venezuela (UCV) se concentraron en la Plaza del Rectorado y cuando se disponían a marchar hacia la sede del Ministerio de Relaciones Interiores, Justicia y Paz, dos camiones de la Policía Nacional Bolivariana, con sus paredes desplegadas, les impidieron el paso.

Ese día cuando varios alumnos intentaron mediar palabras con ellos, comenzaron a disparar las bombas lacrimógenas. El enfrentamiento duró casi dos horas, donde varios estudiantes resultaron heridos y los funcionarios dispararon innumerables bombas lacrimógenas y perdigones hacia dentro de la UCV.

Aunque no hubo estudiantes detenidos, ni ningún policía ingresó a “la casa que vence las sombras”, la represión, según dijo ese día, Rafaela Requesens, presidenta de la Federación de Centros de Estudiantes de la UCV, es una manera de violar la autonomía universitaria.

En los casi 50 días de protestas que se han extendido por todo el país, la primera violación a la autonomía universitaria ocurrió el miércoles 5 de abril, cuando apenas iniciaban las manifestaciones.

La Universidad de Carabobo fue la primera a la cual los cuerpos de seguridad ingresaron al recinto.

La víctima para ese entonces fue la Universidad de Carabobo (UC), cuando un contingente de la GNB “procedió a allanar las instalaciones de la Facultad de Ingeniería, además de disparar y arremeter contra la humanidad de nuestros estudiantes”, aseveró al día siguiente la rectora de esa casa de estudios, Jessy Divo de Romero.

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Divo de Romero aseguró que en esa oportunidad también participó en la violación la Policía de Carabobo. Los enfrentamientos dejaron un saldo de al menos 26 estudiantes heridos.

El artículo 109 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela establece “la inviolabilidad del recinto universitario”, pero al parecer, al menos cuatro veces desde que comenzaron las protestas en contra del presidente Nicolás Maduro, las letras de la Carta Magna no tuvieron peso cuando funcionarios de distintos cuerpos de seguridad arremetieron en contra de las universidades e incluso llegaron a agredir a sus alumnos.

Fotos referenciales: Francisco Bruzco y Archivo.



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