Pentavalente, Trivalente y Toxoide Tetánico Diftérico, para atacar enfermedades como Difteria, Hepatitis B, Meningitis, Sarampión y Rubéola, son las vacunas que el Ministerio de Salud ha dispuesto en 9 estado del país y que en el caso de Aragua han resultado insuficientes.

Maracay. La segunda fase del Plan nacional de vacunación se inició este 8 de noviembre en 9 estados del país: Bolívar, Delta Amacuro, Monagas, Sucre, Anzoátegui, Guárico, Amazonas, Apure y Aragua. Son 9 millones de dosis que ha dispuesto el Ministerio para la Salud, de acuerdo con lo señalado por el titular de ese despacho, Luis López, y que permitirán abordar en principio a la población vulnerable.

Durante la jornada nacional de vacunación —que se extenderá hasta el 20 de noviembre— el ministerio para la Salud aspira a aplicar 9 millones de dosis de las vacunas Pentavalente, Trivalente y Toxoide Tetánico Diftérico, para atacar enfermedades como Difteria, Hepatitis B, Meningitis, Sarampión y Rubéola, entre otras, que según información suministrada por el personal de salud del estado, provienen de la India y de Cuba. Crónica.Uno pudo corroborar que la vacuna para la hepatitis B es de Cuba, específicamente del Centro Nacional de Biopreparados (BioCen).

La vacuna contra la hepatitis proviene de Cuba.

En Aragua, la Corporación de Salud dispuso varios puntos de vacunación en centros comerciales y centros asistenciales en los que las dosis distribuidas para la jornada del día resultaron insuficientes. De acuerdo con los datos aportados por algunos funcionarios de salud de la región —que prefirieron no dar sus nombres por temor a represalias— apenas se distribuyeron 200 vacunas durante el día (miércoles), de las cuales 130 fueron dispuestas para colegios públicos y privados y las 70 restantes para los puntos de vacunación.

Largas colas para vacunarse en los centros comerciales en Maracay.

Cada vacuna da para 10 dosis, pero ya a las 10 de la mañana no teníamos vacunas para la gran cantidad de personas que han hecho cola para vacunarse, explicaba una de las enfermeras mientras era “fiscalizada y vigilada” por un miliciano en un centro comercial de Maracay. En otro conocido centro comercial de la ciudad, el punto de vacunación apenas ofrecía las dosis para embarazadas y niños. Ningún aviso informativo daba cuenta de la jornada.

En algunos puntos en Maracay solo había vacunas para colocarselas a niños y embarazadas.

Similar situación se registró en algunos ambulatorios, en donde antes del mediodía ya no había dosis para la gran cantidad de personas, sobre todo embarazadas y niños, que esperaban ser vacunados.

El ministro López anunció en su momento la activación de 9000 puntos de vacunación en los estados seleccionados para continuar con la segunda fase del plan de vacunación nacional. Sin embargo, en Aragua, pese a la solicitud hecha por Crónica.Uno ante Corporsalud, para conocer cuáles y cuántos puntos de vacunación se han dispuesto en la región, no fue posible obtener información oficial.

Milicianos se encargaron de vigilar y fiscalizar la jornada de vacunación en Maracay. Foto César Bracamonte @elbrakix

A finales de octubre, la confirmación de varios casos de difteria en Carabobo encendieron las alarmas en el gremio médico de Aragua, debido a la cercanía geográfica de ambas entidades y a la posibilidad de propagación de la enfermedad. En su momento, el presidente del colegio médico Ramón Rubio, exhortó a las autoridades de Salud para que se tomaran las medidas preventivas necesarias a fin de evitar la propagación de la difteria a nivel nacional. Lamentablemente, las vacunas que se han aplicado en las más recientes jornadas no se han dado abasto para atender a la población, según lo confirmado por el gremio médico de Aragua.

El exministro de Sanidad venezolano, José Félix Oletta, ha alertado sobre la reaparición tanto de la difteria como del sarampión y ha señalado que la prevención de estas enfermedades mediante la vacunación “no se ha cumplido adecuadamente” en los últimos años.

El boletín de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) es la única data de la que se dispone en Venezuela para conocer los informes sobre salud, ya que el Ministerio ha suspendido por varios años la divulgación y difusión de los boletines sanitarios.

De acuerdo con la OPS, Venezuela se ubica así en el primer lugar en América [muy por encima de Haití que reportó 72 afectados este año] en cuanto a cantidad de casos de difteria, enfermedad infecciosa que ha reaparecido con fuerza, pese a que en 1992 había recibido la etiqueta de ‘eliminada’ en el país petrolero. Desde mediados de 2016 hasta mediados de 2017 se habían contabilizado en Venezuela 447 casos de difteria y siete fallecidos por esta causa, unos datos que ya se han quedado cortos de acuerdo con médicos especialistas del país caribeño.

Una muestra de este retroceso sanitario que experimenta Venezuela quedó plasmada en el trabajo de investigación realizado por el Instituto Prensa y Sociedad (IPYS) Venezuela, “Huérfanos de la Salud”, cuyo proyecto de periodismo de investigación se enfocó en el desempeño estatal en seis áreas clave para la atención médica de la población infantil, incluyendo el tema de la vacunación.

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Un total de 324 casos sospechosos de difteria hubo el año pasado en Venezuela, según admitió el Ministerio de Salud después de divulgar los boletines epidemiológicos de obligatoria difusión que habían sido mantenidos en secreto desde mediados de 2015. Un reporte de 2016 de la OPS indicó que ocurrieron cinco muertes por la enfermedad, aunque médicos de Bolívar, el estado donde ocurrió rebrote, dijeron a la prensa local que no menos de 20 niños murieron a causa del padecimiento. La evidencia fue interpretada por los expertos como un reflejo de los baches en las coberturas del Programa Ampliado de Inmunizaciones (PAI) gestionado por el Gobierno y a través del cual se distribuyen las dosis destinadas principalmente a proteger a infantes y a madres en gestación de cuadros inmunoprevenibles.

El resurgimiento de la enfermedad ocurrió en medio de crecientes reclamos por la falta de vacunas. En febrero de 2016, siete meses antes de que se confirmaran públicamente los primeros casos en Bolívar, la Sociedad Venezolana de Pediatría y Puericultura ya había enviado comunicaciones al Ministerio de Salud y la Defensoría del Pueblo en las que advertía sobre las fallas en la disponibilidad de distintas dosis obligatorias para la inmunización y sobre los efectos que ello tendría en los derechos de miles de niños. La situación ha tendido a agravarse con el paso de los días y el 2 de mayo pasado, con motivo de la Semana de la Vacunación de las Américas, voceros de la sociedad denunciaron la existencia de “un grave déficit” de vacunas en Venezuela.

Fotos: cortesía César Bracamonte | @elbrakix



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