Usuarios pueden esperar hasta dos horas para abordar una camioneta, las cuales pasan a máxima capacidad. De acuerdo con los presidentes de los bloques, una línea puede registrar hasta 10 asaltos diarios.

Caracas. Desde las 4:30 p. m., Laura Riera se encontraba en la avenida Universidad, para esperar una camioneta que la llevara hasta Petare, al otro lado de la ciudad. Eran las 6:00 p. m. y Riera aún no podía abordar una unidad, las cuales pasaban a su máxima capacidad. Mientras que en la acera más pasajeros batallaban para subir a camionetas que los llevaran a su destino.

Durante el tiempo de espera, son varios los motorizados que rondan los alrededores, lo que llena de temor a los pasajeros, quienes de por sí sienten temor al estar dentro de las unidades.

Ante la falta de transporte, debido a la escasez de repuestos, los tiempos de espera por una unidad han aumentado, lo que es aprovechado por los asaltantes para “pegar el quieto” a los usuarios.

Hay malandros que ya no se montan en las camionetas, porque pasan tan llenas que no pueden caminar por los pasillos, así que ahora roban en las colas por la cantidad de personas que se acumulan. Hay líneas que solo tienen 5 unidades y mientras van y vienen, el tiempo de espera es largo para la próxima y ahí es cuando los hampones aprovechan, relató Hugo Ocando, presidente del Bloque Oeste.

La zona que cubre Ocando —Catia, Miraflores, Casalta y Propatria— está compuesta de 45 líneas cuyas rutas como la avenida Moran, Casalta III y el sector Niño Jesús, representan una zona roja para quienes las cubren.

Esta problemática también arropa a la zona este de Caracas, pues hace dos meses, Hugo González iba en una camioneta por la avenida Libertador  cuando un par de sujetos abordaron la unidad para robar a los pasajeros. Él, junto con un amigo, lograron agacharse en los asientos, por lo que pasaron desapercibidos por los delincuentes, quienes cargaron con efectivo, celulares y bolsos de los pasajeros.

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Diariamente se pueden registrar hasta 10 asaltos a bordo, solo en el bloque oeste de Caracas, compuesto por 47 líneas; según indicó su presidente, Pedro Jiménez. Estos hechos pueden ocurrir a cualquier hora del día, aunque las zonas más peligrosas para los conductores son la avenida San Martín a la altura de El Guarataro y Capuchinos, mientras que la Redoma La India también supone un peligro tanto para conductores como para pasajeros.

Casi siempre asaltan dos personas, el que queda adelante es quien lleva la voz de mando, mientras que el de atrás carga el bolso para recoger el botín. Lo recurrente es que los hampones se monten en la Redoma de La India y se bajan en la carretera negra de Los Mangos. El Guarataro también les sirve como zona de escape a los delincuentes, detalló Jiménez.

Para varios pasajeros, la zona de Roca Tarpeya también supone un peligro, sobre todo en horas de la noche. Hace tres meses, a Yajaira Uribe dos hombre la amenazaron con un cuchillo para que entregara su celular. La mujer de 30 años no opuso resistencia, aunque quedó la impotencia, pues fue a la única víctima dentro de la camioneta.

Recorrido de transporte - Chacaito<br /> Foto: Luis Miguel Cáceres / Crónica Uno
Hasta dos horas de espera pasan los usuarios por una camioneta

Aunque los transportistas han mantenido mesas de trabajo con el Ministerio de Relaciones Interiores, Justicia y Paz y reuniones con el viceministro  de Prevención y Seguridad Ciudadana, Escalona Marrero, no se han llegado a concretar soluciones que mermen la inseguridad.

A pesar de los cuadrantes de seguridad y los patrullajes inteligentes, estos planes no han solucionado la problemática, por lo que conductores exigen contar con módulos policiales en las paradas, en especial durante las horas pico, que es cuando se acumulan los pasajeros en espera de una unidad.

Entre secuestros y desvalijamientos

Los conductores no solo tienen temor de ser asaltados durante sus recorridos, también se enfrentan a ser secuestrados o que su fuente de ingresos sea desvalijada para la búsqueda de repuestos.

Ahora la moda es un secuestro exprés: los asaltantes paran la camioneta en plena avenida para quitarle los repuestos, así haya pasajeros, soltó Ocando.

Recorrido de transporte - Av. Baralt<br /> Foto: Luis Miguel Cáceres / Crónica Uno
Aunque transportistas se han reunido con representantes del Ministerio de Relaciones Interiores, no han dado con una solución ante la inseguridad

Entre noviembre del año pasado y agosto del actual su bloque ha sufrido cerca de 200 casos de desvalijamientos, en solo uno se pueden llevar entre 8 y 10 millones en repuestos.

El último fue hace dos meses, tuvimos que buscar a un compañero hasta El Cementerio porque le secuestraron la unidad. Lo amarraron a él, al colector y a dos pasajeros a los asientos y les taparon las caras con los forros de los asientos, expresó Ocando.

Por esto, líneas que trabajaban las 24 horas, como la de Propatria-Chacaíto-Casalta, lo dejaron de hacer y apenas cae la noche se resguardan en sus hogares, mientras que hay compañeros que prefieren trabajar hasta una zona específica para no ariesgar la vida.

“Ya los conductores no hacen denuncias, porque ven que así pierden el tiempo. Prefieren seguir trabajando para recuperar lo robado. Solo damos gracias a Dios de que, al menos, no nos matan”.

Fotos: Luis Miguel Cáceres



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