Todo el que ha viajado a la frontera sabe que es una cruz muy pesada la que llevan quienes emigran o buscan algún sustento del otro lado. Sin embargo, como si fuera poco, en el camino los esperan ladrones cuales lobos hambrientos para despojarlos de todas sus pertenencias.

San Cristóbal. Azotados se encuentran los viajeros que toman la ruta Barinas-San Antonio del Táchira, pues, al menos una de las unidades es atracada casi a diario al salir de la ciudad y tomar la troncal 5.

Desde que se inició la oferta de servicio desde la “Ciudad Marquesa” hasta la frontera con el vecino país de Colombia, el hampa desvió la mirada de otras rutas, para dedicarse a estos vehículos, pues saben que es “un tiro al piso” en lo que a obtención de objetos de valor se refiere.

Muchos viajeros llevan prendas de oro, plata, objetos de valor para venderlos en Cúcuta y obtener pesos, con los que compran comida, repuestos, cauchos y demás bienes de primera necesidad que, en sus tierras llaneras, son muy costosas o, simplemente, no se consiguen.

Sin embargo, los más propensos a este tipo de ataques son quienes van a emigrar del país, pues además de llevar varias maletas, llevan divisas (dólares, pesos, euros), los cuales servirán para sobrevivir mientras logran alguna plaza de trabajo, lo que los convierte en el blanco principal de quienes acechan estas unidades de transporte.

Ellos –los transportistas- montan a cualquiera, sin revisarlos y, cuando ya uno ha pasado La Caramuca, encañonan a todo el mundo y hacen que nos bajemos y nos quitan todo. Nos dejan en la calle”, dijo Ofelia García.

Y es que todo se presta para esos atracos. Lo primero es el efectivo que exigen los transportistas a los viajeros por el pasaje. Dos millones y medio de bolívares por pasajero. Es decir, sesenta millones, los cuales, por alguna razón, son transportados en los compartimentos de estas unidades. Usuarios aseguran que es para “voltearlos” en la frontera. Lo segundo es la movilización de pasajeros que, seguramente, llevan objetos de valor.

“Uno ya no paga dentro del bus. Ahora se hace dentro del terminal. Antes de pagar los 30 puestos llega el chofer, se lleva el listín y el bolso con la plata. Todo el mundo los ve cuando meten ese dineral en el bus. Eso atrae más a los choros”, indicó molesta García.

Usuarios exigen mayor presencia policial dentro y fuera del terminal de pasajeros de Barinas, así como mayores controles en la carretera, pues en vista de la falta de transporte, muchos pasajeros abordan estas unidades a lo largo del camino y no todos tienen intenciones de viajar, pues es bien sabido que muchos asaltos se perpetran por personas que no abordaron las unidades en los terminales terrestres.

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Precisamente, el pasado domingo de agosto se registró un atraco a una de estas unidades en horas de la noche, cuando sujetos a bordo de la unidad encañonaron al chofer en la salida de Barinas, a la altura de la avenida Cuatricentenaria con avenida Industrial, y le ordenaron que se desviara. Posteriormente, procedieron a hacer que los pasajeros descendieran de la unidad, los obligaron a desnudarse (incluyendo a los niños) y los despojaron de todas las pertenencias, las cuales fueron transportadas por los delincuentes en camionetas pick up.

Testigos y víctimas aseguran que los malhechores abordaron la unidad como pasajeros comunes, pero, al no haber policías ni quienes los revisaran, no tuvieron inconvenientes con el porte de armas de fuego.

Esto está pasando en todos los terminales del país, de paso no quieren aceptar punto, puro efectivo y no hay quien se pronuncie ni nos defienda”, dijo Santiago Velazco, quien fue víctima de uno de estos asaltos.

Foto: Ana Barrera



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