En septiembre se reportaron 23 cobros de “vacunas”, según el informe del Observatorio de Delito Organizado, en los cuales al menos 26 funcionarios estuvieron implicados. Comerciantes tienen miedo de denunciar porque presumen que los uniformados actúan con estas bandas.

Caracas. Las visitas de delincuentes al comercio de la familia de Aura —nombre ficticio por  medidas de seguridad— en El Cementerio, iniciaron después del secuestro de un pariente a quien confundieron con su papá, en enero de 2016.

Por el rescate pidieron 30.000 dólares en efectivo. Y un día después ellos pudieron conseguir un poco más de 3000 dólares, además entregaron cuatro celulares de alta tecnología y un anillo de oro.

El secuestro fue solo el comienzo de la pesadilla para esta familia de extranjeros, pues desde entonces iniciaron las amenazas y extorsiones, que cancelan en la actualidad

Lo siguiente fue una amenaza con una granada. Un sujeto ingresó al local preguntando específicamente por uno de los miembros, con nombre y apellido, cuya presencia negaron los presentes. Pidieron su número telefónico y luego de que rechazaran dárselo el individuo sacó una granada. 

Dame su número o vamos a explotar, soltó el hombre con la granada en la mano.

Luego de esto llamaron a uno de los dueños del local y le pidieron 500.000 bolívares semanales a cambio de “su seguridad”. De obtener una respuesta negativa, su vida y la del resto de la familia corrían peligro.

En la actualidad cancelan estas “vacunas” —ahora más de 500.000 bolívares— por miedo a que los delincuentes los asesinen y además temen formalizar una denuncia porque presumen que los funcionarios están ligados a estas bandas.

Según el Observatorio de Delito Organizado, en el mes de septiembre se registraron 23 extorsiones, delito que de acuerdo con el informe es el que tiene mayor incidencia después del secuestro. Al menos 21,7 % son con la modalidad de “vacunas”.

Ellos te estudian. Saben quién eres, cuántos negocios tienes, el carro que posees, dónde lo estacionas, a qué hora llegas, todo, indicó la víctima.

Infundir miedo es el arma más potente que poseen los delincuentes para exigir los pagos.

De acuerdo con el abogado criminalista, Luis Izquiel, estas amenazas son acompañadas de hechos concretos, como las llamadas de atención, disparos a la puerta o incluso quemar los carros de sus dueños, todo se vale para obligar a pagar los montos semanales.

Comerciantes comentaron que cierran antes de las 5:00 p. m. por miedo a ser víctimas de secuestro y por la soledad en el bulevar

La bandas, generalmente de la Cota 905 y El Cementerio, recogen información de sus víctimas para realizar sus amenazas. Los delincuentes se preparan antes de realizar la actividad. Si recibes una llamada en la cual te dicen tu nombre, el carro que usas y toda una estructura de información personal, la víctima se siente vulnerable, por lo que accede ante el criminal, comentó el sociólogo Luis Cedeño.

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Izquiel agregó que este delito, en parte, es cometido por megabandas criminales que controlan un territorio determinado y exigen el cobro a todo aquel que posea una actividad comercial productiva.

En El Cementerio sus habitantes y comerciantes viven con miedo. A las 4:00 p. m. ya bajan las santamarías de los locales que quedan en pleno bulevar. Quedarse más tiempo implica estar solos y correr riesgo de secuestros.

Ellos van en la mañana, en la tarde, a la hora que quieran porque no tenemos ningún tipo de seguridad.

Ante las amenazas de muerte, esta familia de extranjeros cerró el negocio por dos meses, pero los delincuentes volvieron y visitaron a otros comercios y tuvieron que abrir de nuevo. Nos decían que la única manera de evitar un robo era que les pagáramos un ‘sueldo’ semanal

Quienes buscan el pago son delincuentes que tienen esta función específica dentro de la organización criminal y con un bajo rango, explicó Izquiel. Aún así, logran poner en tres y dos a los dueños y comerciantes, pues deben decidir entre cerrar o seguir, bajo amenazas de muerte.

¿Quién quiere trabajar así? bajo amenaza de muerte. Las ventas en el negocio han bajado, no hay ganancias y de paso hay que pagarle a los malandros. Mi familia quisiera cerrar pero no podemos porque ¿de qué vamos a vivir entonces?, relató la víctima.

Fuera de Caracas también se vive la situación. Comerciantes del mercado de Chacao —que traen mercancías de la zona andina del país— contaron a Crónica.Uno que deben pagar extorsiones a las bandas que controlan esos territorios, sobre todo las carreteras, a cambio de no quedarse sin verduras, hortalizas y frutas.

Según Izquiel, en el interior las extorsiones suelen realizarse desde las cárceles, a través de llamadas telefónicas. Algo contrario a lo que indica la ley aprobada en el 2016, que regula el uso de celulares e internet dentro de las prisiones.

Cifras negras

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Son pocas las denuncias que se realizan por este crimen, lo que aumenta la impunidad. Además no hay cifras oficiales que ayuden a tener un panorama claro de las extorsiones.

Comerciantes tienen miedo de formalizar denuncias, pues presumen que los cuerpos de seguridad están implicados con las bandas de delincuentes

De acuerdo con Cedeño, hubo un repunte este año motivado a que la cotidianidad del país cambió luego de las protestas antigubernamentales, ocurridas entre abril y julio. La extorsión no precisa de mucha logística, pues solo es necesaria una llamada, mientras que un secuestro requiere de mayor preparación, la cual se vio afectada en las jornadas de calle.

Es complicado denunciar porque se te ríen en la cara. Fui al Ministerio Público y me dijeron que la misma policía está conectada con ellos, por eso no vale la pena, señaló la víctima de extorsión.

En el informe del Observatorio de Delito Organizado las cifras arrojaron que 26 miembros de organismos oficiales como la Policía Nacional Bolivariana (PNB), policías estadales, municipales, el Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) y la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) estuvieron implicados en extorsiones en el mes de septiembre.

Pese a esta situación, el abogado Izquiel instó a colocar la denuncia ante el Cicpc y también recomendó a los comerciantes mantener un perfil bajo, así como evitar ostentar objetos de valor.

Otra recomendación del especialista es tratar de no colocar información en las redes sociales sobre lugares que frecuentan o movimientos, pues de ahí los delincuentes sacan información que utilizan para realizar las amenazas.

Foto referencial: Angeliana Escalona, Cheché Díaz, Yohana Marra



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