El detective agregado Endy Flores, de 23 años, y su pareja Beyci Sánchez, de 22, fueron abaleados y luego los prendieron en candela en el barrio Santa Eduvigis, cuando iban a buscar ropa a casa de él. La joven recibió al menos 14 impactos de bala.

Caracas. Endy Daniel Flores, de 23 años, tenía tres semanas viviendo en casa de su novia, en Propatria, porque había sido amenazado por delincuentes por el simple hecho de ser funcionario del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc).

La noche de este miércoles 21 de junio fue nuevamente a buscar algunas cosas. Lo acompañaba su pareja, Beyci Sánchez, de 22 años. En la avenida principal de El Cementerio fueron interceptados por aproximadamente 8 delincuentes, quienes los sometieron, les dispararon y llevaron hasta el barrio Santa Eduvigis de la zona, donde los abalearon nuevamente y quemaron.

Familiares de la joven —que por temor pidieron no revelar su identidad— comentaron que los vecinos se percataron de la situación y esperaron a que los antisociales se fueran de la zona para echarle agua al fuego y ayudarlos.

Le habían dicho que no fuera para allá porque era funcionario, un día tocaron la puerta de su casa. Esa noche los agarraron, los secuestraron y se los llevaron, contaron.

Los dolientes se enteraron de la situación a las 10:00 p. m. del miércoles y la mañana de este jueves 22 de junio, cuando acudieron a la morgue de Bello Monte, supieron que a Beyci le habían dado 14 tiros, 4 de ellos en la cara.

66 mujeres han sido asesinadas en lo que va de año en la Gran Caracas, según cifras extraoficiales.

Beyci era licenciada en Biología y laboraba en el laboratorio biológico de la Coordinación de Criminalística del Cicpc, en Parque Carabobo. Mientras que su novio era detective agregado adscrito al área de Reconstrucción del Hecho, en San Agustín.

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Ella era sumamente estudiosa. Como pareja se llevaban muy bien, iban por muy buen camino. Eran muy jóvenes”, detalló el pariente de la joven.

El pasado marzo de 2016 asesinaron y quemaron al jefe de la Brigada Motorizada de Policaracas, Larry Morillo, en el barrio Los Sin Techo de El Cementerio. Posteriormente, ingresaron a su vivienda y le quitaron la vida a su hijo, Yonaiker Morillo, estudiante de Administración.

De acuerdo con informaciones extraoficiales, los funcionarios policiales evitan ingresar a barrios de El Cementerio y la Cota 905, en vista de que las bandas que operan en estas zonas los reciben armados con fusiles y granadas.

Trascendió que los delincuentes perciben como “trofeos” a los efectivos y mientras más vidas uniformadas cobren, demostrarán a la banda rival su poder.

54 funcionarios han perdido la vida a manos del hampa en lo que va de año, en la Gran Caracas, de acuerdo con datos extraoficiales.

En 2016, justo cuando le quitaron la vida a Morillo, vecinos comentaron que integrantes de la banda “el Coqui” impusieron un toque de queda y los habitantes evitaban llegar después de las 8:00 p. m. por si se generaba un enfrentamiento entre las bandas y los cuerpos de seguridad.

En cadenas difundidas por mensajería instantánea, presuntamente alias “el Coqui” amenazaba a los uniformados para que no ingresaran a la comunidad, pues serían recibidos a tiros.

En lo que va de año han asesinado al menos a 54 funcionarios en el Área Metropolitana de Caracas, de acuerdo con cifras extraoficiales. También 66 mujeres han perdido la vida en el mismo período.

Trascendió que la tarde de este jueves 22 fueron ultimados dos sujetos, presuntamente involucrados en la muerte de los efectivos. Uno de ellos, al parecer, pertenecía a la banda de “el Guaro”, y cayó al enfrentarse a una comisión del FAES en la calle Los Mangos de El Cementerio.

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El otro le disparó a funcionarios de la PNB en el barrio Primero de Mayo, en El Cementerio. Trascendió que un hombre de 28 años fue detenido.

Fotos: Cortesía



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