Jenxel Fría, de 20 años, presentaba dolor abdominal y su papá, Ángel Fría, denunció que en el centro penitenciario no hay doctores ni medicamentos para atender la salud de la población reclusa.

Caracas.A mi hijo lo dejaron morir. Cuando me llamaron era porque ya estaba muerto. Se sentía mal desde el domingo y supuestamente lo llevaron a la Enfermería pero ahí no había ningún médico que lo ayudara.

Ángel Fría no pudo visitar a su hijo ni constatar su estado de salud, mientras estuvo en prisión. Pero contó que la madre del joven sí y este manifestó en distintas ocasiones un dolor de estómago.

Jenxel Alexander Fría Salazar, de 20 años, falleció la mañana del pasado martes 27 de febrero en la cárcel de Rodeo II, ubicada en el estado Miranda, después de un fuerte dolor en el estómago. A su padre lo llamó un custodio para darle la noticia. Ni siquiera me informaron que estaba enfermo o grave.

Fue trasladado hasta ese recinto penitenciario el pasado 8 de diciembre de 2017, luego de permanecer tres meses en los calabozos de Caraballeda, en el estado Vargas, por violencia doméstica.

En el Rodeo no hay nada para atenderlos, no hay médicos, no hay enfermeras ni mucho menos medicinas. Su mamá le llevó unas medicinas el domingo y ellos no se las aceptaron porque necesitábamos una orden por escrito, contó.

Además el cuerpo de Jenxel fue llevado hasta la morgue del Bello Monte al día siguiente alrededor de las 11:00 a. m. Este jueves 1° de marzo sus parientes continuaban en la medicatura forense, a la espera de un fiscal para que realizaran la autopsia.

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En la autopsia da a entender que tuvo un infarto estomacal. Consultamos con doctores y ocurre por no comer por un largo periodo de tiempo y después comer muy rápido, detallaron sus parientes. 

Condena por violencia doméstica

El joven fue condenado a 11 años y nueve meses de prisión por el delito de violencia doméstica. Sin embargo, sus familiares aseguraron que no agredió a su pareja, como denunció su suegra.

Él cuando tenía 19 años se hizo novio de una muchacha de 13 años y la mamá de ella lo denunció por presunta violación. Ellos tenían meses de novios, pero su mamá se oponía e introdujo esa denuncia. Además tenían palancas que agilizaron el proceso. A la muchacha le hicieron los exámenes forenses y no se comprobó, detalló Jenmary Salazar, prima de la víctima.

El fallecido se graduó como técnico medio de Electricidad, en el Instituto Nacional de Capacitación y Educación Socialista (Inces). Hizo pasantías en la empresa Cargill de Venezuela, ubicada en Catia La Mar. Trabajo allí hasta el momento de su detención.

No era delincuente, ni agresor. En la comunidad y su trabajo recogimos firmas para constatarlo. No merecía una muerte así, indicó un familiar.

Según cifras del Observatorio Venezolano de Prisiones, durante el mes de enero murieron 13 reclusos, 5 resultaron heridos y 1016 iniciaron huelga de hambre en protesta a la constate violación de los derechos humanos.

Familiares de privados de libertad han denunciado que deben hacerle llegar la comida a sus parientes pues no se alimentan bien. Defensores de los derechos humanos de los privados de libertad también han alzado su voz, asegurando que no hay debida atención médica en las cárceles ni calabozos del país.

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Fotos: Yohana Marra



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