2300 menores de 11 años viven con el virus. Stop VIH, manejando datos oficiales, estimó que 300.000 personas pueden estar infectadas, lo que hace que la epidemia haya dejado de ser concentrada y está generalizada.

Caracas. Las personas portadoras de VIH viven una agonía debido a la escasez de antirretrovirales. Una población que se ve seriamente afectada son los menores de 11 años, que según el Ministerio para la salud son cerca de 2300. Muchos de los cuales desde hace tres meses no cuentan con el jarabe zidovudina.

La zidovudina se usa con otros medicamentos para tratar la infección por el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH). Se le administra también a las mujeres embarazadas seropositivas para impedir la transmisión al bebé, pues actúa disminuyendo la cantidad del virus en la sangre.

65.000 personas reciben antirretrovirales del Programa Nacional de Sida, perteneciente al Ministerio para la Salud.

En estos momentos, tal como advierte el presidente de la Organización StopVIH, Jhonatan Rodríguez, más de 300.000 personas de todos los estratos de la población pudieran haber contraído el virus que causa el Sida. “Eso hace que la epidemia haya dejado de ser concentrada para convertirse en generalizada”.

Además de la escasez del jarabe infantil, no hay complera —un antirretroviral para adulto—, tampoco se consigue kaletra.

Igual hay déficit de reactivos, de manera crónica y en el ámbito nacional, para pruebas de detección (Elisa de cuarta generación); para pruebas de control, lo que se llama carga viral.

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Rodríguez citó además que desde hace dos años no hay medicamentos para todoplasmosis, citomegalovirus, tuberculosis, sífilis, herpes, sarcoma de Kaposi, entre otras enfermedades oportunistas, “aún cuando todos los años al menos 11.000 personas se infectan con el VIH en Venezuela, de acuerdo con los datos del Ministerio”.

Vulnerado derecho a la alimentación

Rodríguez dio cuenta de la crueldad a la que está sometida la población infantil al no contar con la regularidad del programa de leche materna, pues como se sabe, los bebés que nacen de madres con VIH no pueden ser amamantados.

“El Estado no les da la leche como antes. Desde 2014 hay fallas persistentes de las fórmulas y si alguna mamá consigue un pote, puede pasar de Bs. 20.000. Además exponer a esas personas en condiciones crónicas de salud a hacer largas colas, sometidas al calor, es una situación muy riesgosa. De hecho, en el país ya han quedado 19.999 niños, niñas y adolescentes huérfanos como consecuencia del Sida”.

Entregas a través del Clap

Rodríguez denunció que entregar los antirretrovirales de esa forma va contra la confidencialidad de las personas con VIH, que están protegidas. Estimó que el único documento obligatorio es la Cédula de Identidad, no el carné de la Patria y destacó que el Estado es responsable de garantizar la salud de los venezolanos y eso incluye el acceso a medicinas e insumos hospitalarios.

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Foto refrencial: Mariana Mendoza



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