La nueva víctima del hambre tenía tres años y estuvo dos meses hospitalizado. También padecía neumonía. Más de 40 niños han muerto por la misma causa en lo que va de año en ese centro de salud.

Ciudad Guayana. Antes de morir Gilberto Mendoza, niño de apenas tres años, estuvo recluido durante dos meses en el hospital Doctor Raúl Leoni Otero. Proveniente de la etnia warao, se vio bajo los rigores de la pobreza: falta de comida y falta de medicinas. Hambre y enfermedades.

De hecho, su hospitalización tuvo dos causas: desnutrición y neumonía. A esos males están sometidos los waraos y los integrantes de otras etnias indígenas que se han radicado en Puerto Ordaz en busca de mejores condiciones económicas, aunque al final no las encuentran.

Así estuvo antes de ser hospitalizado. Durante sus últimas semanas de vida, un grupo de ayuda conformado por periodistas y activistas sociales organizó recolectas de comida y de medicinas para llevar a los niños con esas condiciones que están recluidos en el hospital. Pero no aguantó: la madrugada del viernes pasado murió como consecuencia de la desnutrición y de la falta de tratamiento adecuado para la neumonía.

El Colegio de Enfermeras de Ciudad Guayana informó al periódico Correo del Caroní que cada día en ese hospital ingresan, por los menos, cuatro niños desnutridos.

Todo se junta

Con este caso son 42 las muertes infantiles asociadas con desnutrición que han ocurrido solo en el hospital de San Félix —también conocido como hospital de Guaiparo, por el sector en donde está ubicado— durante 2017.

Ante las denuncias de varios periodistas y activistas de la zona sobre los casos de desnutrición, la dirección del hospital redobló la seguridad y ha impedido el acceso a la prensa.

Lee también
En Bolívar cuatro obreros murieron al volcarse camión que tomaron por falta de transporte público

Pero las realidades sobre el hambre no solo se ven en Guaiparo. Esta semana, en Ciudad Guayana ha habido tres protestas por comida: el lunes salieron a la calle Fronteras de Guaiparo, La Laguna y Angosturita.

Luego, el miércoles, fueron Los Brincos, Cherere, La Ceiba y San Jacinto las comunidades que cerraron la vía hacia Ciudad Bolívar. Y el jueves la protesta cerró la vía hacia Upata. En los tres casos el reclamo fue el mismo: en dónde están las bolsas que se pagan a los Comités Locales de Abastecimiento y Producción. El gobierno regional aplacó las manifestaciones con mesas de trabajo pero ninguna bolsa de comida.

Foto: Cortesía



Participa en la conversación