Vecinos del Conjunto Residencial El Paraíso, en el puente 9 de Diciembre, denunciaron que funcionarios del Conas y Sebin robaron celulares, laptops y dinero de los apartamentos. Causaron daños a más de 60 vehículos.

Caracas. “Mamá, ¿qué pasa si se meten?”, le preguntó su hijo de 11 años, luego de que funcionarios del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin) y el Comando Nacional Antiextorsión y Secuestro (Conas) de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) ingresaran al Conjunto Residencial El Paraíso para allanar.

La mujer, quien por seguridad pidió no ser identificada, se encontraba sola en el apartamento con su hijo, pues su esposo no había podido llegar en vista de que la autopista Francisco Fajardo estaba cerrada por los enfrentamientos entre manifestantes y uniformados, y El Paraíso, La India y Montalbán eran un caos vehicular.

“Cerré la puerta con llave, pasé multilock y atravesé un mueble en la puerta. De mi casa se veía todo, eso fue horrible, casi no dormimos”, contó.

El martes 13 de junio a las 6:00 p. m., los uniformados derribaron con tanquetas los portones del conjunto y las manejaron hasta las zonas comunes, causando destrozos en las instalaciones.

Tanquetas del Conas derribaron los portones del conjunto. Los vecinos se organizaron para recuperar las instalaciones

Tomaron las cuatro etapas que conforman “los verdes” y según el ministro de Interior, Justicia y Paz, Néstor Reverol, detuvieron a 23 “terroristas” que presuntamente estaban involucrados en los hechos violentos, en los cuales resultaron heridos de bala tres funcionarios de la GNB.

Llegaron a apartamentos en donde ya tenían identificados a los residentes. Y aunque los vecinos pidieron mantener los nombres en reserva, alegan que los efectivos les indicaban que ya “estaban marcados” y sabían a dónde ir.

Al menos 12 ascensores fueron destruidos por los funcionarios y civiles

Denunciaron que en los edificios hay patriotas cooperantes que se encargaron de pasarles una lista con nombres a la comisión que allanó, los tienen identificados y señalaron que la mañana de este miércoles 14 de junio no se encontraban en sus inmuebles.

“Dijeron que se escondían en los salones de fiesta y nombraron a vecinos que supuestamente le daban comida y agua a los ‘guarimberos’, cuando había represión”, añadió una habitante.

En uno de los apartamentos, del piso 16, forzaron la reja con una “pata de cabra” y patearon la puerta para abrirla, ya que no había ningún habitante dentro.

Cuando las tanquetas pasaron por las áreas comunes destrozaron parte de las instalaciones

De acuerdo con las denuncias de los afectados robaron pertenencias como celulares, laptops, dinero y joyas

“A un vecino lo robaron cuando iba llegando, le quitaron el celular, lo lanzaron al piso y le pusieron las botas en la cabeza para que no se moviera”.

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En la oficina de la junta de condominio de la primera etapa robaron una computadora, dos impresoras, el punto de venta del Banco Bicentenario y 7000 bolívares en efectivo.

A continuación, videos aficionados, del allanamiento del martes 13 de junio: 

Sin orden de allanamiento

Según el relato de los testigos, los efectivos golpeaban con fuerza las puertas y los habitantes, con mucho miedo, abrían para evitar que las derribaran.

“Estábamos celebrando mi cumpleaños y haciendo arepas para mis nietos. Ellos tocaron la puerta, uno se identificó y entraron sin orden de allanamiento. Revisaron toda la casa y uno le preguntó a un familiar: ¿qué le parece la Constituyente? Pero no le respondió”, relató una residente.

Residentes guardaron en una bolsa todas las lacrimógenas, metras, esferas metálicas y perdigones que arrojaron a los apartamentos

En su vivienda había cuatro menores de edad, que ocultaron en el baño, con las luces apagadas, mientras la GNB arrojaba lacrimógenas hacia las áreas comunes. En la sala pusieron un colchón para acostarse mientras escuchaban las detonaciones.

Otra afectada también tuvo que encerrarse con dos sus hijas en el baño, mientras el resto de sus parientes daban gritos de desespero. “Cuando me asomaba veía a los policías apuntando con armas largas hacia los apartamentos, daba mucho miedo grabar porque eran muchos”, relató.

Una abuelita contó que su nieto, quien estaba muy asustado, entró al cuarto cuando ella rezaba y le dijo que ya estaba feliz, porque se estaban yendo los “militares”.

Testigos observaron como los efectivos se desplegaban “como hormiguitas” por las residencias. Había uniformados y civiles armados. Denunciaron que a algunos apartamentos les quitaron la luz y con linternas realizaron las revisiones.

Áreas comunes fueron destruidas. Rompieron lámparas y reventaron las cámaras de seguridad

Destruyeron las puertas de al menos 12 ascensores, en distintas torres de las cuatro etapas, y a los que no, les rompieron el espejo. Los portones y puertas de accesos a las etapas fueron derribados por tanquetas.

Colecciones de metras, perdigones, esferas metálicas y bombas lacrimógenas recolectaron los residentes tras la represión que sufrieron desde la mañana del martes 13.

“En el piso 12 le dieron golpes con el arma a la puerta de la escalera para entrar al piso y no pudieron reventarla”, añadió una víctima.

A varios apartamentos visitaron dos veces, momentos después de que se retirara una comisión. “Cuando regresaron a mi casa yo les dije que ya habían estado aquí”, contó una vecina.

Carros destruidos y robados

Más de 60 vehículos fueron destrozados durante el allanamiento. Rompieron los vidrios de ventanas, espicharon los cauchos, además robaron baterías y reproductores.

Un vecino de 85 años, quien tiene una Wagoneer, limpiaba la mañana de este miércoles los restos de los vidrios que le rompieron. Usa su vehículo para ir a la clínica a aplicarse un tratamiento, aunque no maneja él.

A los carros les robaron las baterías, reproductores y espicharon los cauchos

“Esto no puede ser, esto es ensañamiento, hay mucho odio. Yo oía todo pero no me quise asomar, recién estaba saliendo de la clínica porque estuve hospitalizado”, contó.

Residentes denunciaron que muchas personas de la tercera edad resultaron afectadas por los gases lacrimógenos. “Mis tíos abuelos, de 88 y 86 años, están enfermos y mi mamá tiene 74, operada del corazón, estaban muy asustados, sentí mucha impotencia”.

Pasadas las 10:00 p. m. cuando el contingente se había retirado, los residentes se atrevieron a bajar a ver los destrozos. Tuvieron que dormir sin seguridad alguna. Con colaboración de los vecinos arreglarán los portones, pues saben que nadie los ayudará.

“Sentí mucha impotencia, me sentí desprotegida. No hay independencia de poderes y no sabemos a quién acudir, aquí nunca me faltó nada, ni medicinas ni comida”, dijo.

Desde el pasado 19 de abril, los vecinos de “los verdes” han sido víctimas de ataques de la GNB y de grupos paraestatales. Desde que iniciaron las protestas opositoras, han colocado barricadas cerca del puente 9 de Diciembre y los efectivos las levantan.

Paramilitares han tratado de tumbar rejas de acceso peatonal, pero no lo han logrado. Señalaron que hay noches en las cuales pasan disparando, sin que haya protestas en la zona.

Otros edificios del sector como Terrazas del Paraíso, Paraíso Plaza, Plaza Pinar, Victoria y Loreto han sufrido ataques de estos civiles armados, quienes han destruido instalaciones. Al menos dos vecinos resultaron heridos de bala en estos episodios.

Fotos: Luis Miguel Cáceres



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