Jorge Rodríguez defendió a la oposición “de las presiones imperiales”. Julio Borges afirmó que “hay nudos que no se han podido resolver”.

Caracas. “Nada está acordado hasta que todo esté acordado”, repitieron este sábado como un mantra los voceros de las negociaciones entre el Gobierno y la oposición venezolana desde Santo Domingo, al término de la cuarta ronda de negociaciones, y en la que no se alcanzó un acuerdo definitivo.

El primero en usar la expresión fue el presidente República Dominicana, Danilo Medina, quien enfatizó que en esta cuarta ronda de conversaciones se lograron “importantísimos avances”, pero aún hay puntos en discusión.

En esta negociación hemos acordado el principio de que nada está acordado hasta que todo esté acordado y, por tanto, para que podamos entregar el paquete completo que estamos discutiendo, se ha convocado de nuevo para el jueves 18 de enero a las 9:00 a. m. aquí en Santo Domingo.

La cuarta jornada de trabajo comenzó el jueves 11 con fuertes tensiones entre las delegaciones, la llegada tardía de la delegación oficialista, el escepticismo del canciller de Chile, Heraldo Muñoz, sobre la posibilidad de alcanzar acuerdos y la respuesta insultante de parte de Delcy Rodríguez (PSUV) hacia el funcionario chileno.

El 12 estuvo marcada por los pronunciamientos de la Unión Europea y funcionarios estadounidenses presionando por la firma de un acuerdo y los mensajes de los asesores de la oposición relativos al cierre sin acuerdos de las conversaciones. Este 13, en cambio, el hermetismo fue lo que marcó las horas. Los delegados iniciaron el encuentro a las 10:00 a. m., tomaron un descanso pasado el mediodía y retomaron las conversaciones a las 4:00 p. m. para ofrecer la declaración de cierre a las 8:30 p. m..

De las declaraciones registradas antes de la cita de este sábado y a la salida del encuentro se puede conjeturar que el 18 de enero será la fecha definitoria: o se firman los acuerdos o se levanta la mesa. Sobre todo porque los acompañantes de la oposición, los cancilleres de Chile y México, ya expresaron su descontento los primeros días de enero con las “actitudes del gobierno de Venezuela” que torpedean las conversaciones.

Gobierno reconoce necesidades del pueblo

En esta oportunidad, los primeros en declarar fueron los representantes del gobierno de Nicolás Maduro. El ministro de Comunicación, Jorge Rodríguez, inició su intervención con una sorpresiva defensa de la oposición venezolana:

“Debo comenzar esta intervención haciendo un reconocimiento al pueblo venezolano y a los factores políticos de Venezuela. Si a algo estamos acostumbrados los chavistas es a no ceder ante presiones imperiales. Hemos visto intervenciones, injerencias groseras los últimos días dirigidas a atacar el diálogo de paz. Vimos senadores insultando a la oposición venezolana, señalando que la oposición venezolana se estaba dejando coaccionar. Sabemos de las profundas presiones para acabar con esta mesa de diálogo”, dijo.

Rodríguez reconoció que uno de los objetivos de las negociaciones es “atender las necesidades económicas y sociales del pueblo”, y en tal sentido se mostró satisfecho por haber logrado “acuerdo en la gran mayoría de los puntos”. Incluso, por primera vez desde que iniciaron las conversaciones en diciembre, Rodríguez dijo estar “seguro de que [los puntos pendientes] serán resueltos el 18 de enero”.

A su juicio, la jornada de este sábado es una buena noticia para el país y enfatizó que la delegación gubernamental se mantiene en las conversaciones: “Nada está aprobado hasta que todo esté aprobado, por eso no podemos hacer señalamientos sobre lo alcanzado”, indicó.

“El 18 de enero esperamos estar aquí de manera definitiva suscribiendo un acuerdo que permita la convivencia y la paz”, concluyó.

Oposición firme en sus planteamientos

El jefe de la misión opositora, el diputado Julio Borges (PJ) tomó el turno frente a los medios y al igual que sus antecesores, no admitió preguntas. Lo acompañaron en el podio Simón Calzadilla, Vicente Díaz, Gustavo Velásquez, Manuel Taixeira, Luis Florido y Enrique Márquez.

“Estamos aquí porque tenemos una responsabilidad con nuestro pueblo para construir soluciones ante la crisis más grave de la historia de Venezuela, una solución que permita superar la dolorosa crisis que vive la familia venezolana. Tenemos la convicción de que tenemos que encontrar una solución. Estamos viendo a personas jóvenes huyendo del país para encontrar futuro, personas desesperadas buscando comida de cualquier forma. Estamos aquí en la convicción de que tenemos que encontrar una solución”, dijo el expresidente del Poder Legislativo.

Como se recordará, a mediados de esta semana se conoció que varios jóvenes venezolanos perdieron la vida en altamar intentando llegar a Curazao en una balsa improvisada. Entretanto, este mismo sábado, mientras las conversaciones transcurrían en Santo Domingo, decenas de locales fueron saqueados en el estado Guárico, al tiempo que reos de la cárcel 26 de Julio en ese mismo estado se amotinaron y secuestraron a los custodios; en esa prisión hay 15 presos políticos cuya libertad es uno de los objetivos de las conversaciones.

Borges agradeció a la comunidad internacional por mantenerse en la mesa en medio de unos encuentros que describió como “fuertes, duros” y recurrió al mantra de la jornada: “Hay un principio en las negociaciones internacionales que indica que nada está acordado hasta que todo esté acordado”.

Admitió que si bien este sábado no fue posible alcanzar un acuerdo y que muchos venezolanos podrían sentirse “desesperanzados” frente a la fijación de una nueva reunión, para la oposición no hay margen de errores: “Lo peor que podemos hacer es improvisar. Más vale mantenernos en posiciones firmes en los puntos donde hay nudos, que buscar soluciones fáciles. De aceptar soluciones fáciles podríamos traer más confusión al pueblo y más crisis”, indicó.

Sin dar detalles, Borges dio a entender que en los temas cruciales para todos los venezolanos como “comida, medicinas y libertad” hubo avances importantes.

“En algunos aspectos de estos temas tenemos unos acercamientos. Uno de ellos es tener un sistema electoral y unas elecciones que permitan que los venezolanos se expresen este año en libertad. Hay un acercamiento en los puntos relativos a medicinas y alimentos”, sostuvo.

Al mismo tiempo reconoció que hay otros aspectos “minoritarios en los cuales hay una distancia que no nos permite lograr un acuerdo”.

Explicó que las partes sentadas en la mesa tienen la tarea de presentar nuevas propuestas para lograr acercamientos en esos puntos donde, en palabras de Borges, “hay nudos que no se han podido resolver”.

Para cerrar, el diputado reiteró: “Las cosas tardan porque tenemos posiciones firmes en defensa de nuestros ideales y nuestros valores. El país puede tener confianza en que nunca vamos a acordar algo distinto a la libertad y las expectativas del pueblo”.

Fotos: cortesía Ministerio de Relaciones Exteriores de República Dominicana



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