El celular más básico cuesta un salario mínimo

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En los comercios la disponibilidad de teléfonos es reducida y los que se consiguen son caros. Los dispositivos que fabrica el Estado son para empleados públicos

Mayela Armas/@mayearmas 

Caracas. “Ya no se puede un comprar un teléfono”, comenta Zayda González al ver la exhibición de equipos en una tienda de un centro comercial en Sabana Grande. González es empleada de un banco y relata que “hace algunos años cambiaba el celular cada cierto tiempo, pero ahora no puedo. Están muy caros”.

Para adquirir un celular hay que hacer un largo recorrido, porque las tiendas tienen menos variedad de modelos y los equipos que se están ofreciendo son costosos. El teléfono más barato (con funciones básicas y cámara) cuesta 7 mil bolívares, casi un salario mínimo, que actualmente es 7 mil 421 bolívares.

Ramón Acosta es jubilado y tiene un problema con la pantalla de su equipo. Para cambiarlo debe gastar su pensión completa, por ello, dice que no puede pagar por un nuevo aparato así que opta por usar prestado el de su esposa.

Además del teléfono básico cuyo precio equivale a un sueldo mínimo, las personas tienen que disponer por lo bajito de 14 mil bolívares para tener un dispositivo con más funciones. Los equipos más sofisticados como el Samsung 6 o el Iphone 6, cuando aparecen, cuestan más de 520 mil y 630 mil bolívares, respectivamente.

José Gómez es albañil y al observar los precios de los equipos en un local le comenta a su esposa “te acuerdas cuándo esos teléfonos eran baratos”, en alusión al Blackberry. Cuenta que quiere tener otro celular, pero no sabe qué hacer ante el valor que tiene el aparato más económico.

A finales de 2013 el Presidente Nicolás Maduro cuestionó los precios de los teléfonos y en uno de los tantos eventos que hizo para anunciar medidas contra la “guerra económica”, apuntó que “los celulares también van para abajo, porque los están vendiendo a precios exorbitantes”, pero ha sucedido lo contrario, los precios se han elevado.

Las distorsiones 

El mercado de celulares refleja las distorsiones de la economía. Desde hace más de dos años las telefónicas tienen restricciones para adquirir los dispositivos en el exterior, porque el Estado centralizó las compras por medio de Telecom Venezuela. Fuentes del sector de telecomunicaciones comentan que el control en las importaciones ha afectado la disponibilidad de teléfonos, por lo cual no hay muchos equipos que ofrecer.

El  encargado de una tienda en el centro de Caracas, que quiso mantener su nombre en reserva, señala que desde hace meses no recibe celulares. “Los equipos que tengo son los que están en exhibición y unos poquitos modelos en stock”. Expresa que su negocio ahora depende de la venta de forros de celulares y del servicio de fotocopias.

Aquellos comercios grandes que tienen un poco más de equipos es porque los importan con sus propios fondos, de hecho, para traerlos al país acuden al mercado paralelo, por tal motivo, los precios reflejan el valor del dólar negro como sucede con algunos teléfonos inteligentes.

Aunque a muchos les cuesta adquirir el celular más elemental, otros aún compran el más costoso. Un vendedor de una tienda de productos Apple indica que en ese local los Iphone se agotaron y que están esperando por nuevos equipos. El último lo vendieron a 634 mil bolívares.

Las fuentes del sector telecomunicaciones expresan que en las empresas existe mucha preocupación no solo por el menor inventario de móviles, sino también porque desde hace siete meses las telefónicas no reciben divisas al tipo de cambio oficial, lo cual afecta el mantenimiento del servicio.

¿Y los teléfonos socialistas?

Los teléfonos socialistas no son para todos. El Gobierno tiene dos fábricas de celulares, que fueron creadas con el objetivo de vender equipos más baratos, pero la adquisición de esos aparatos es condicionada.

El Ministerio de Industria a través de sus tiendas ofrece diversos modelos de teléfonos cuyos precios van desde los 420 bolívares hasta los 3 mil bolívares, sin embargo, esos dispositivos son vendidos principalmente a los empleados públicos, por lo cual en pocas ocasiones los ofrecen a los particulares.

El encargado de una tienda socialista, que prefirió mantener su nombre en reserva, indica que “los equipos que tenemos son para los trabajadores de las instituciones públicas”. Agrega que a veces tienen celulares para el público general, pero si un particular quiere uno debe contactar a las UBCh o a los consejos comunales, que luego notifican el requerimiento a las tiendas.  Dice que «si los (celulares) ofrecemos en las tiendas tendríamos unas colas larguísimas».

Pese a que en el discurso oficial se destacan los logros en telefonía, el pasado año la producción de Vtelca y Orinoquia (fábricas estatales) cayó. Esas fábricas tuvieron dificultades con el acceso a los dólares y a la materia prima.

Foto: Cristian Hernández


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