El país se queda sin recursos para actualizar su cartografía

De una flota de 14 vehículos que disponían los ingenieros y geógrafos para trasladarse a las zonas de estudios, solo tres están operativos y ello dificulta el levantamiento de la data topográfica, hidrológica y oceánica. Pero ello no es todo. Los estereoscopios, que son los equipos usados para reproducir las imágenes en 3D y que ayudan a perfilar la profundidad, la forma, el color y la distancia de de los objetos, están en mal estado.

Caracas. La idea de que el país se desdibuja no es solo una metáfora desmedida que algunos emplean para describir la crisis. Para quienes laboran en el Instituto Geográfico de Venezuela Simón Bolívar (Igvsb), en Caracas, es tal vez la expresión más fiel de lo que ocurre con su trabajo. La institución, que se encarga de trazar la identidad geográfica del país, está en cierre técnico y hoy solo queda el despojo de lo que alguna vez fue: los escombros de la cartografía nacional, que dio sus primeros pasos hace 102 años.

De una flota de 14 vehículos que disponían los ingenieros y geógrafos para trasladarse a las zonas de estudios, solo tres están operativos y ello dificulta el levantamiento de la data topográfica, hidrológica y oceánica. Pero ello no es todo. Los estereoscopios, que son los equipos usados para reproducir las imágenes en 3D y que ayudan a perfilar la profundidad, la forma, el color y la distancia de de los objetos, están en mal estado.

Los softwares usados para reproducir las imágenes halladas durante el trabajo de campo además están vencidos. Los técnicos y profesionales aseguran que no tienen de las licencias para trabajar con los programas Micro Station ni Summit Evolution, que permiten gestionar grandes proyectos fotogramétricos.

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El escenario es complejo para una institución que responde al Ministerio de Planificación, encabezado por Ricardo Menéndez, y que está estrechamente vinculada a la Dirección de Geografía y Cartografía de las Fuerzas Armadas, el Instituto Nacional de Meterología e Hidrología, el Instituto Nacional de Aeronáutica Civil y el Instituto Nacional de Estadística. Menéndez es geográfo.

El 1 de julio de 2016, se celebraron los 100 años de la creación de la Oficina de Cartografía Nacional, que fue anexada a la Escuela de Ciencias Físicas, Matemáticas y Naturales. Desde 1916 hasta 1921 se preparó y elaboró en la Escuela de Artes y Oficios de Caracas el Atlas de Venezuela, cuyos trabajos se realizaron bajo la dirección del ingeniero Vicente Lecuna.

En medio de la crisis económica que paraliza las principales instituciones nacionales, los empleados del Igvsb aseguran que no son la excepción. Las computadoras de la institución tienen por lo menos 8 años rezagadas. Hay equipos inoperativos y aguardan por la sustitución del avión siniestrado hace al menos ocho años en La Carlota, para retomar el plan de vuelos y hacer nuevas tomas aéreas.

El déficit de insumos, que arruina la labor de la institución, tiene también un componente laboral que incide sobre el presupuesto de los trabajadores. Damaris Méndez, asistente de la Gerencia General de Cartografía del Instituto Geográfico de Venezuela, aboga por sus compañeros. Los 250 trabajadores adscritos a la institución, que está ubicada en los espacios de los Tribunales Civiles de Caracas, están en condiciones precarias, advierte Méndez. De esa cuenta —dice— 210 son trabajadores activos que reclaman incremento de sueldos y compensaciones laborales desde hace por lo menos tres años.

Nos encargamos de la cartografía nacional, y de los planos catastrales, y no tenemos papel, tinta ni insumos. Estamos parados. La cámara aerofotogramétrica (modelo Ultracam Vexcell XP) adquirida en 2012 está inoperativa”, declaró Roberto Pimentel, uno de los trabajadores que integró la protesta protagonizada este jueves por los trabajadores, a las puertas de la institución.

Pero hay un trabajo que está inconcluso, sostienen los geógrafos, y tiene que ver con delinear la conexión entre las pequeñas, medianas y grandes ciudades, para perfilar las vías de comunicación, los recursos naturales y las características topográficas de cada región.

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El declive de la institución ocurre en un contexto en el cual el Gobierno aspiraba levantar un nuevo mapa del país con el apoyo del Satélite Miranda, un proyecto que fue anunciado en julio de 2016, por el entonces presidente del Instituto Geográfico, Francisco Guerra. No se trata de un proyecto aislado. El anuncio buscaba materializar el mayor anhelo del fallecido presidente Hugo Chávez, quien promovió algunas planes para responder a las necesidades cartográficas del país, como el mapa realizado en el año 2000 en el sur del Orinoco, cuando se levantó información mediante radares.

El Instituto Geográfico de Venezuela Simón Bolívar no es una isla dentro del aparato burocrático y la propaganda oficial. Hay quienes creen que incluso fue un instrumento estratégico para dar cuerpo a la “nueva geometría del poder”, con la que el Gobierno aspira reordenar el territorio para redefinir el manejo de los poderes públicos y regularizar la tenencia de tierras urbanas. Al margen de cualquier planteamiento ideológico, el Igvsb juega un papel importante en la política del Estado. El creador de la nueva geometría del poder fue el ministro Menéndez.

Juan Colmenares, jubilado del instituto, señala que el Gobierno viola todos los acuerdos. Miguelina Velásquez, presidenta de la Asociación de Jubilados, asegura que el escenario es crítico. Los retirados solo cobran 3.375 bolívares (tres billetes de mil más un sencillo) como bono de alimentación. Y advierten que es poco lo que hace el Gobierno para mejorar la situación. Un trabajador tipo III, con 26 años de servicios, apenas devenga 6 millones de bolívares. Y no reciben dotación de equipos e insumos.

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El trabajador Carlos Oslos dice que, puertas adentro, están expuestos al amoníaco que despiden las películas y rollos en los que antiguamente se plasmaban las imágenes y que permanecen almacenados en el instituto, donde hay filtraciones y botes de agua. “La contaminación es bárbara y ello afecta la salud”, asegura.

Fotos: Julio Materano


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