El Informe Somos Noticia, presentado por Cedodap y el Observatorio Venezolano de la Violenta hizo un arqueo de 30 medios de comunicación, ante la ausencia de cifras oficiales, y encontró además que en ese mismo año 21 menores fueron asesinados por encargo y ocho fueron linchados.

Caracas. Un niño de 9 años debe estar sentado en un salón de clases, pateando un balón de fútbol, en natación, en una cancha de béisbol e incluso sentado en su cuarto delante del televisor dándole riendas sueltas a sus energías al mando de un control de un juego de videos. Un niño de 9 años, todavía es el príncipe de la casa. A sus padres no les cruza por la mente una idea malsana en relación con su muchacho, a no ser una malcriadez por un capricho.

Ahora, qué diría usted si le revelamos que, en Venezuela en 2017, cada semana, murieron 2,3 menores de 9 años por homicidio o por resistirse a la autoridad. Algo impensable, una noticia difícil de digerir, ¿cierto?

Pues ese dato que pone los pelos de punta lo presentó este martes el Centro Comunitario de Aprendizaje, Cecodap, conjuntamente con el Observatorio Venezolano de la Violencia, OVV, luego de analizar durante 12 meses las publicaciones de prensa de 30 medios de comunicación, seis de circulación nacional y 24 regionales, en donde la noticia fueron precisamente los niños, niñas y adolescentes.

Los investigadores explicando los datos del informe.

El abogado Carlos Trapani, coordinador general de Cecodap, y el sociólogo Roberto León Briceño, director de la OVV, desmenuzaron las cifras de la violencia en el Informe Somos Noticias.

Documentaron 10.499 datos sobre violencia en contra de los menores de edad. Llama la atención que de ese total 1134 corresponden a homicidios, lo que representa una tasa de 99,7 adolescentes muertos por cada 100.000 de su grupo de edad.

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Una película desgarradora

De nuevo el resaltador en ese niño de 9 años. Es difícil imaginar a un chico de esa edad batiéndose a tiros con la policía o con un pran. En una película de extrema acción tal vez; en un barrio de Venezuela es una imagen dura.

Pues bien, el Informe Somos Noticia da cuenta de 46 menores de 9 años que murieron en circunstancias calificadas como homicidios y resistencia a la autoridad. Otros 125 fallecidos tenían edades entre 10 y 14 años, 887 entre 15 y 17 años de edad.

Ahora bien, haciendo un ejercicio de visualización, en el plano de la violencia real, ¿un niño de nueve años no pudo ser neutralizado por un agente policial?

En el informe citan que “las bandas armadas permanecen, se organizan y se fortalecen con la omisión del Estado que no actúa para prevenir la violencia y proteger a la ciudadanía”.

Más bien, comentó Briceño León se aplican planes donde el objetivo es dar de baja al delincuente. “Bajan la criminalidad matando al victimario”.

Otro dato desgarrador, es que cada semana fallecieron 1,5 menores de 4 años en manos de los delincuentes; cada semana asesinaron a 4,7 menores de 14 años y a 21, 8 menores de 17 años y que cada semana murieron 4,7.

Definitivamente una mortalidad precoz y violenta en este grupo de la población, en donde de acuerdo al parte policial los móviles de los sucesos que destacan fueron los ajustes de cuenta (643 casos), robo (92), pasional (24) y hay dos que son aún más preocupantes porque hablan de una descomposición social muy alta donde incluso ya no hay patrón de reglas: el sicariato (21 menores eliminados por encargo) y los linchamientos, ocho registrados en los 30 medios analizados durante 2017.

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Trapani además habló en su exposición de una violencia estructural relacionada con restricciones y el severo control en el acceso a los alimentos escasos, la carestía, la inflación y el desabastecimiento de productos esenciales para la higiene y la salud.

Son situaciones que ocurren, dijo, debido a una clara omisión del Estado en el cumplimiento de sus más básicas obligaciones.

Además, engloba el incumplimiento de garantías tan elementales como la prestación de servicios básicos: agua, luz, gas doméstico, transporte, el deterioro de la infraestructura social y la falta de dotación de suministros de medicamentos para la preservación y control de enfermedades, la deficiente dotación de los centros educativos, entre otras omisiones.

De esta violencia estructural encontraron 4852. Sumaron los accidentes (1206), las agresiones familiares (614), la institucional (349), la sexual (341), la autoinfligida (34) y también los casos donde los adolescentes son visto como agentes de violencia (1969).

Los investigadores a la par encontraron 1447 notas de prensa en donde refieren niños heridos por armas de fuego, robos, extorsiones, secuestros, linchamientos y otros delitos de los que son víctimas.

Lo que resaltan ambos investigadores es que el homicidio es un tipo de violencia de alto impacto y magnitud en Venezuela, al que no se le está poniendo atención, a no ser la censura por parte del Estado en cuento al acceso a los datos que desdibujan este problema social.

Las cifras son todas de 2017. Sin embargo, los especialistas sostienen que la tendencia para este año es al alza en todas las categorizaciones de la violencia infantil, y exhortan al Estado a fijar planes de prevención en el seno de las comunidades, y una política nacional que garantice el derecho de todos los niños, niñas y adolescentes a ser protegidos contra toda forma de violencia.

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Fotos: Archivo Crónica.Uno


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