Además de la ausencia de docentes y de estudiantes, el sistema de educación en el estado Aragua padece de escasez de pupitres, entre otras muchas carencias. Algunos alumnos reciben clases sentados en el piso y la mayoría de los planteles no cuenta con agua potable.

Maracay. Aquella frase de “bienvenidos al nuevo año escolar” ha desaparecido de las instituciones educativas. En muchas de las escuelas públicas ni siquiera hay pupitres para que los pocos alumnos que aún quedan puedan recibir formación, además de que tampoco hay suficientes docentes.

Con este dramático panorama se inició el período escolar para la educación media. En Aragua, la realidad no es distinta a la del resto del país, en donde el índice de deserción estudiantil y profesoral alcanza 40 % en las instituciones públicas y 35 % en colegios privados, según el reporte ofrecido por el presidente del Colegio de Profesores del estado Aragua, Richard Rivas.

A escasos tres días de haberse iniciado el período escolar en la educación media, el ausentismo es evidente. Las cifras refieren que en los planteles educativos  faltan entre  tres y cuatro profesores.

En Aragua -dice Rivas- han desertado unos 4000 docentes, que se han visto obligados a emigrar”.

La ausencia de docentes no es nueva, pero en los últimos meses ha sido más dramática, al punto de que hay asignaturas como física, química, biología, inglés y matemáticas que han quedado acéfalas totalmente.

El presidente del Colegio de Profesores en Aragua desmintió a la autoridad única de educación, Leonardo Alvarado, quien aseguró, en un conocido programa de televisión en la región, que las vacantes de docentes estaban cubiertas.

“Un plantel de educación media requiere,  al menos, 11 docentes especialistas que cubran 40 horas en un solo turno. Se necesitan unos 65 profesores por liceo, pero actualmente faltan entre 15 y 20”.

Los estudiantes también han desertado: en aulas preparadas para recibir a 35 estudiantes apenas se contabilizan entre 15 y 18. En las universidades es más notoria la ausencia. Profesores universitarios como Richard Rivas aseguran que de 35 estudiantes que acudían a las aulas del Pedagógico de Maracay hace 10 años, apenas se llega a cinco actualmente. “El ausentismo estudiantil en las universidades -dice- alcanza 65 %”. Y no son cifras infladas

Lee también
Sindicato de trabajadores cementeros exige liberación de Luis Chaparro

Las razones de esta deserción estudiantil y docente son variadas, aunque guardan relación unas con otras. El éxodo de familias que decidieron irse del país, la escasez de transporte, la carencia de alimentos y la imposibilidad de cubrir gastos en útiles escolares, uniformes y zapatos se suman a la precariedad de la infraestructura educativa. Todo ello disminuye la operatividad de las instituciones educativas públicas y privadas.

Leonardo Alvarado, jefe de la Zona Educativa y Secretario de Educación en Aragua, aseguró el pasado 17 de septiembre que las 940 escuelas estaban en condiciones óptimas para recibir a unos 240.000 alumnos de la etapa inicial, pues habían sido objeto de un plan de mantenimiento y de jornadas de limpieza.

Sin embargo, una vez que se concreta la incorporación de la población estudiantil de educación media, el reclamo y la denuncia de docentes y representantes es que las escuelas y liceos en la región no están en condiciones adecuadas ni en infraestructura ni en servicios públicos.

Ya Crónica.Uno recogió la denuncia que en su momento realizó la presidenta del Colegio de Licenciados en Educación, profesora Livia Estrella. Al menos 40 niños de la Escuela Armando Zuloaga Blanco oyeron clases sentados en el piso, pues el período escolar pasado culminó sin que las autoridades educativas suministraran los pupitres previamente solicitados por la institución. Otros, como los de la Escuela República de México, no contaban ni cuentan  aún con agua potable.

En Aragua hay una escasez de 15000 pupitres, aproximadamente, según reportes del Colegio de Profesores de la entidad.

Las escuelas, además, no tienen agua potable, los baños no funcionan, las estructuras se están cayendo y, como si fuera poco, no se realizó la fumigación requerida. Los docentes, entre tanto, denuncian la precariedad del sistema educativo, reclaman el cumplimiento de la contratación colectiva y rechazan el pago salarial único, impuesto por el Gobierno.

Lee también
La diáspora le resta energía humana a Corpoelec

Anuncian más protestas.

Foto: Gregoria Díaz


Participa en la conversación