A Silvia Coromoto Guerra, habitante de San Félix, la contactaron desde varios entes e incluso el mismo presidente de la República: querían felicitarla y apoyarla por los 11 bebés que llevaba en su vientre. Hasta este lunes, cuando el gremio médico informó que se trataba de un embarazo sicológico.

Ciudad Guayana. Pseudociesis. La palabra retumbó de pronto en la atmósfera informativa del Twitter, agitada este lunes aún con la resaca de la masacre de Óscar Pérez y su grupo de rebeldes aliados.

“Pseudociesis”, tuiteó entonces el gremio médico de Ciudad Guayana desde la cuenta @medicos_guayana para poner punto final a la intriga que levantó una gestación que no fue: la gestación de 11 niños en el vientre de Silvia Coromoto Guerra.

Resultó que, luego de un ecosonograma, el gremio médico determinó que la verdadera gestación no estaba en el vientre sino en la mente: Silvia Coromoto era un caso de aquella palabra, pseudociesis. ¿Un término más llano? Embarazo sicológico.

El revuelo comenzó el 17 de enero. En plena efervescencia por la masacre de El Junquito, un tuit hizo que algunos dividieran la atención y pusieran el ojo en 25 de Marzo, San Félix: “El Movimiento Hogares de la Patria Eulalia Buroz está en celebración por tener a la lideresa Silvia Guerra con un embarazo múltiple de 11 bebés. ¡2do caso en el mundo! ¡1ero en Latinoamérica!”, escribió María Rosa Jiménez, quien se presenta en la red social como “luchadora social del Frente Francisco de Miranda”.

¿Embarazo de 11? Ciertamente, un récord. Algunos periodistas locales fueron eco de lo que a todas luces era una buena nueva. Y varios medios nacionales también se concentraron en lo que ocurría en San Félix.

Lee también
Seis bebés murieron en hospital de San Félix por apagón que inhabilitó máquinas respiratorias

 Todas las miradas en Guayana

Con el transcurrir de los días hubo reacciones desde varios entes: Gobernación de Bolívar. Misión Hogares de la Patria. Y hasta la Presidencia de la República se unió al coro solidario por Silvia Coromoto: todos le ofrecieron el apoyo.

El sábado, Prensa Presidencial reprodujo un mensaje de Nicolás Maduro: “Cilia me contó de la Sra. Coromoto Guerra, del estado Bolívar, a quien llamé apenas supe que está a días de dar a luz a 11 maravillas. Sí, tal como leen. 11 niños y niñas que harán de Venezuela un país más grande y más justo”.

A los 11 niños, entonces, no les faltaron padrinos. Pero sí le faltó consistencia a la narración de Silvia. El viernes, un equipo de reporteros de Correo del Caroní la visitó. Dijo que Justo Noguera apadrinaría a uno de sus hijos. Que el presidente de la empresa Pampers la contactó y le dijo que los niños tendrían pañales hasta que cumplieran cinco años. Que Discovery Channel quería documentar su caso. Que agentes de Guinness World Records estaban listos para viajar a San Félix para verificar su caso.

Pero Silvia Coromoto también pidió algo: que no se publicara nada. Que se mantuviera el asunto en silencio porque las redes sociales habían sido crueles con su caso y prefería que sus 11 hijos nacieran para demostrar que sí, que efectivamente ella había parido a 11 bebés.

Lee también
CIDH: Hay un alarmante deterioro de la democracia en Venezuela

Hasta que el gremio de Guayana habló sobre la palabra del incordio: “Evaluación clínica y paraclínica de la Sra. Guerra por un equipo de especialistas confirma que se trata de una pseudociesis”.

Desde entonces, ni Silvia Coromoto ni su esposo ni sus padres, que sustentaron el relato, han dicho algo más. Y así, además, se esfumó la efímera emoción nacional por un embarazo múltiple que entretuvo al país entre tantas noticias agrias.

Fotos: Cortesía



Participa en la conversación